domingo, 29 de noviembre de 2009

Cierto: mueven a vomito.

Tras superar la "ley Aído" su primer trámite parlamentario sin mayores sobresaltos que las doctas sesiones teológicas con las que nos han deleitado el presidente del Congreso y el del PNV (de las que tambien hablaremos, pues sus exégesis beben de fuentes centrorreformistas, nada menos), ha causado especial (y más que justificada) indignación la foto de una jóvena miembra socialista acompañada de sus "conmilitones abortistas":


Pero, ¿qué ocurre cuando la jóvena miembra (o no tan jóvena) que se fotografía sonriente acompañada de sus "conmilitones abortistas" no es socialista (ni sus "conmilitones abortistas" tampoco) ?. Pues que eso se llama "fiesta por la vida", "lucha por la vida" o "cambiar la sociedad". Y no causa indignación, sino admiración. Vean, si no, algunos ejemplos:






[Inciso: El algodón de esta gigantesca hemeroteca llamada "internet" no engaña. No me extraña, por ello, que el Parlamento Europeo, con Aleix Vidal-Quadras a la cabeza, se haya puesto rápidamente manos a la obra para que puedan cortarle internet a quien quieran].

Como se puede comprobar, la "presión social" que ejercen algunos sobre el PP es, literalmente, asfixiante (imagino que tanto estrujón cansa, por muy cariñoso que sea). Lo que pasa es que, algunos todavia no queremos entender que al PSOE se le presiona criticándolo y negándole el voto, y al PP, se le presiona votándolo y a base de besos y abrazos (y con ésto acabo de resumir, en un par de frases, los cientos de conferencias y seminarios, los miles de artículos y todas las manifestaciones de las platajuntas centrorreformistas).

En mi pueblo siempre se ha usado el dicho "Eres mas pesado que aquél que mató el cochino a besos". No quiero ni imaginar cuanto se tarda en matar un cochino a besos (como parece que intentan hacer algunos que, sin embargo, tienen clarisimo como se mata el cochino en un santiamén -y sin necesidad de pasarse décadas "cambiando la sociedad"- cuando del PSOE se trata).

El caso es que, a un servidor, el legendario "pesado" que "mató el cochino a besos" no era más que un listillo que ni siquiera mató al cochino en cuestión, sino que -para no tener que matarlo nunca (léase "negarle el voto a su partido abortista favorito")-, mientras pedía a los demás que matasen a sus cochinos (léase "negasen el voto al resto de partidos abortistas"), se pasó la vida haciéndole cariñitos al suyo inventándose que los besos son armas letales y mortales de necesidad.

Y es que, a mi, ver a las cochinas (las del voguerío español, en este caso) revolcándose en su propio cieno me da arcadas (para qué negarlo). Pero me darían muchas mas arcadas ser yo, con una sonrisa en los labios, el que se tira al cieno a revolcarse con los cochinos.

PS: Esto es lo que hizo Javier Arenas (junto con sus conmilitones) unas semanas después de recibir el abanico mágico cambiasociedades. Algunos no tienen precio como estrategas (y lo digo totalmente en serio, porque cuando una cagada se repite con tanta frecuencia, no hay que ser muy listo para darse cuenta que el propósito, desde el principio -desde hace un cuarto de siglo, de hecho- siempre ha sido cagarla, por lo que la estrategia ha de considerarse un éxito absoluto, -por desgracia).

viernes, 27 de noviembre de 2009

Lo tienen clarísimo.

Ayer, la "ley Aído" pasó su primer trámite parlamentario sin mayor novedad. Fueron rechazadas todas las enmiendas a la totalidad, por lo que la legalización del parricidio sigue adelante con toda normalidad democrática.

En una plataforma centrorreformista muy conocida, de pronto, han descubierto cómo se cambia la actitud de los partidos políticos (al menos, de los partidos que basan su programa político, no en principios inamovibles e innegociables, sino en encuestas): hay que hacerles pupa haciendo lo que haga falta para que pierdan todos los votos posibles.

Ya he escrito en alguna ocasión que un liberal/conservador (táchese lo que no proceda) es alguien que presenta como novedosa (y de propia autoría) una obviedad a la que se opuso furibundamente cuando fue señalada por otros (tachando, de paso, a los que la enunciaban, de "ultras", "fanáticos" y demás).

Ignacio Arsuaga (el líder de los casacas rojas), ha descubierto el Mediterráneo por enésima vez y anuncia cómo va a conseguir que el PSOE (y otros) cambien su postura sobre el aborto: haciéndoles pasar un calvario electoral.

Naturalmente, cuando le señalas a los casacas rojas (o a los casacas blancas de don Benigno) que justo ésa es la forma de que el PP cambie su postura ante el aborto, te dicen que nones, que nada de dejar de votar al PP, que al PP hay que votarlo primero porque "la solución está en la sociedad civil y no en los partidos políticos".

Lo curioso es que, aun teniendo razón en lo de que al PSOE (y a cualquiera) se le cambia no votándolo, la influencia de don Benigno y don Ignacio sobre el electorado del PSOE es, más o menos, la misma que la mía. Pero (por desgracia), sobre quienes sí tienen influencia es sobre los millones de españoles que votan las siglas PP con fidelidad perruna, a quienes tienen, literalmente, comiendo de su mano.

Si don Benigno o don Ignacio (o los dos) amenazasen hoy mismo con pedir a sus fieles que no votasen al PP hasta que éste partido cambiase su postura ante el aborto (por ejemplo, anunciando su intención de derogar la "ley Aído" una vez aprobada, o derogando las demás leyes abortistas vigentes), sí podrían influir en este partido (¿se imaginan qué pasaría si HO o el FEF anunciase un calvario electoral para el PP hasta que cambiase?). En un santiamén, habría un partido mayoritario que defendiese la abolición de las leyes abortistas (claro que, quizás, otros tardarían aún menos en ver truncados sus sueños de ser ministro o progresar en la política).

Dado que demuestran saber perfectamente (¿alguien lo dudaba? Lo sabemos incluso los que no hemos sido secretarios de estado ni hemos ido a seminarios de breinguashing - perdón, marketing social- en Estados Unidos o Méjico) cómo se presiona a un partido político, y dado que no quieren hacerlo con el único partido sobre cuyo electorado tienen una influencia patente, sólo cabe pensar que no lo hacen porque no quieren.

Éste comportamiento es totalmente absurdo si se parte de la premisa de que las platajuntas de don Benigno y don Ignacio son plataformas provida. Pero tiene todo el sentido del mundo si se llega a la conclusión de que su propósito es beneficiar electoralmente al PP, y que su (momentánea) oposición a la ley abortista en trámite no es más que un medio para ello.

Porque al que quiere acabar con el aborto, no le importa hacer pupa (o amenazar con ello) a los intereses electorales del PSOE, del PP, o de quien se ponga por delante (dado que es eso, precisamente, lo que ellos mismos reconocen que modifica las posturas de los partidos políticos). Pero, al que quiere beneficiar electoralmente al PP, animará a no votar al PSOE a causa del aborto, y animará a votar al PP a pesar del aborto.

Y, ¿qué quieren que les diga?. Me parece una canallada (con todas las letras) afirmar, como hace la ministra Aído (sea por ignorancia, mala baba, fanatismo o las tres cosas juntas), que se puede matar a un hijo mientras tenga cordón umbilical, porque no es un ser humano hasta que se lo cortan. Pero, incluso la aberración enunciada por la ministra y sus adláteres (y sus jefes) encierra implícitamente la premisa de que a un ser humano no se le puede matar.

Pero pasarse el día entero proclamando a los cuatro vientos que un ser humano lo es desde el momento de la concepción y luego decir (como si de una heroicidad o un gran hallazgo se tratase) que, por razones tácticas, uno va a callar ante las leyes vigentes que permiten su asesinato, es (se mire por donde se mire) una canallada aún mayor (por muy involuntaria o inconsciente que sea), porque supone reconocer, implícitamente, que a los inocentes se les puede seguir matando si ello repercute favorablemente en la efectividad de mis tácticas y en la consecución de mis (inconfesables) objetivos.

Y demostrar que, encima, uno sabe cómo se modifica la postura a favor del aborto de un partido y luego recomendar hacer justo lo contrario (votar primero, y luego ya veremos) al único electorado sobre el que puede influir es algo que no me atrevo ni a calificar.

Con este tipo de conductas se entiende mejor a Aquél que dijo que lo tibio daba más asco que lo frío.

PS: Y que nadie me venga con la presión social al PP del 17-O. El 17-O fue un intento de presionar al PSOE (un partido al que el 17-O no le va a hacer perder muchos votos, desde luego) nada más. ¿O es que alguien cree que se puede llamar "presión social a un partido" a recibir, en una manifestación, entre vítores y aplausos (y gritos de "presidente, presidente", o "presidenta, presidenta") a los políticos de dicho partido y luego fotografiarse con ellos y darles palmaditas en la espalda mientras le cuentan a las cámaras de TV lo muchísimo que les gusta la legislación abortista vigente?.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Bienvenidos a Suecia (pero sin suecas).

El pasado 24 de Noviembre, el Parlamento Europeo, aprobó, por abrumadora mayoría (510 votos a favor y sólo 40 en contra), una moción que permite (exige, más bien) a los países miembros de la UE modificar su legislación para poder desconectar internet a los usuarios sin necesidad de autorización judicial. La excusa del Parlamento Europeo para autorizar a los gobiernos de la UE a impedir el acceso a internet a quienes les dé la real gana ha sido, como siempre, la "protección de derechos" (en este caso, los ya notorios "derechos de autor").

Inicialmente, la mayoría de los europarlamentarios se habían resistido a tal medida. Sin embargo, la adición de una coletilla que permite al usuario desconectado recurrir judicialmente (¡sólo faltaría!) ha conseguido que muchos cambien su "opinión" al respecto.

En la práctica y, si no me equivoco, esto supone, de facto, la autorización para que nuestro gobierno le pinche (se supone que no lo está haciendo ya, claro) la línea de internet a todo el mundo, ya que es necesario (repito, si no me equivoco) para poder hacer cumplir esta ley (si no tienen pinchada las líneas de absolutamente todo quisqui, ¿cómo saben quién se descarga material protegido por derechos de autor?).

De hecho, esto no sería sino la legalización de algo que quizás se esté haciendo al margen de la ley (como en el caso del aborto, se recurre a la misma estrategia progre de siempre: la solución al fraude de ley -pinchazos ilegales de líneas telefónicas o de internet por parte de los gobiernos- es la legalización del fraude).

En la práctica, esto permitirá, como ya hemos dicho, a los gobiernos, retirarle la conexión a internet a quienes les dé la gana y cuando les dé la gana, sin necesidad de autorización previa. Y al que no le guste y no haya hecho nada, que se gaste la pasta en abogados y recurra ante un tribunal (un tribunal presidido por un juez quien, entre otras cosas, también tendrá conexión de internet en casa y al que tampoco le gustaría pasar por el amargo trance de la desconexión porque sí).

Por supuesto, dejo a la sagacidad de los lectores de este blog la respuesta a la pregunta de si se desconectará de internet a los señores diputados del partido, o al sobrino de tal o cual cargo político, o al presidente de las juventudes del partido, aunque se estén descargando todos los discos editados por la Motown y la Deutsche Gramophon juntos (suponiendo que gustos tan dispares se den en la misma persona, claro).

Porque lo peligroso de que los gobiernos puedan limitar nuestros derechos sin necesidad de autorizaciones judiciales es que pueden aplicar arbitrariamente la ley y sólo a quienes quieran, sin necesidad de dar explicaciones a nadie. Los gobiernos, así, adquieren la capacidad legal de presionar a quienes consideren necesario y permitir el fraude de ley en los casos en los que les apetezca (a nadie se le escapa que esto esté ocurriendo ya, pero no ocurre dentro del ámbito legal).

En Suecia, patria de ese icono roussoniano llamado Pippi Langströmpe (Calzaslargas, para los españolitos que crecieron devorando bocadillos de nocilla de dos sabores, en los tiempos en los que las marionetas que salían por la tarde en la tele se llamaban Epi o Blas -ahora se llaman "Jorge Javier" o "Karmele"), país cuyo régimen político (la "socialdemocracia") intentan exportar a todo el mundo occidental, y que siempre se ha presentado como modelo a imitar por parte de todas las democracias europeas, el gobierno puede, por ejemplo, retirarte la custodia de tus hijos (basta la firma del trabajador social en cuestión) o expropiarte absolutamente todos tus bienes sin necesidad de autorización judicial. Por supuesto, hay libertad de expresión: Si Olof, Lars o Ingrid quieren (y les apetece vivir entre cartones en la calle y perder de vista a sus hijos para toda la vida) pueden criticar la socialdemocracia sueca cuando les dé la gana.

El periodista inglés Roland Huntford, que pasó más de veinte años de corresponsal en Estocolmo, escribió en 1972 un terrorífico libro llamado "The New Totalitarians" sobre la socialdemocracia sueca, sistema político que calificaba como "la dictadura perfecta" ("El Mundo Feliz de Aldous Huxley existe y se llama Suecia", dice la primera frase del prólogo). El partido socialdemócrata sueco llevaba más de 40 años ininterrumpidos en el poder, por entonces (sólo superado por el Partido Comunista de la Unión Soviética en tan longevo honor). Aprovéchense y descárguenlo mientras puedan.

Así que ya saben lo que se nos viene encima: el modelo sueco (el gobierno haciendo lo que le da la gana sin necesidad de autorización judicial; o sea, la legalización de la aplicación arbitraria de las leyes). Por ahora nos pincharán internet y ya veremos luego.

Y de "república independiente de mi casa", nada de nada, que las intenciones del Gran Hermano son justo lo contrario.

PS: Dejo también a la sagacidad de los lectores de este blog la respuesta a la pregunta sobre qué votó el partido que ganó las pasadas elecciones europeas en España y que, en el Parlamento Europeo en 2008, votó lo mismo que el PSOE sólo un 97'5% de las veces. También dejo a la sagacidad de los lectores qué actitud tomará este partido cuando el gobierno del PSOE amolde la legislación española a la ley aprobada por el Parlamento Europeo bajo la iniciativa de su vicepresidente, Aleix Vidal-Quadras; no me extrañaría que tuviesen el morro de (como han hecho con el derecho al aborto) votar lo contrario que en Bruselas y acusar de totalitario al gobierno del PSOE, que simplemente hará (con todo el placer del mundo) lo que los europarlamentarios del PP (¡uy! se me ha escapado...), entre otros, le han ordenado que haga.

Ad maiorem gloriam gaviotae.


Parece ser que, después de más de 30 años de ser bombardeados día y noche sus cerebros con expresiones y palabras como "estado de derecho", "régimen de derechos y libertades", "nosotros los demócratas", "hay que cambiar los corazones, no las leyes", "hay que convencer, no imponer", "útil", "menor", "apertura", "reforma", "consenso", "paz social", "mirar al futuro", o "la economía lo es todo", ésto es lo que, según algunas investigaciones, ven de cuando en cuando casi todos los católicos españoles cuando miran al cielo.

PS: Creo que, en latín, se dice "ad maiorem gloriam lari", pero comprendan que pierde mucho gancho el argumento.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

No diga "idolatría"; diga "ecumenismo".

Traduzco un párrafo de libro de Griff Ruby "The Resurrection of the Roman Catholic Church":

"Es asombroso [comprobar] cuántos católicos supuestamente devotos asistirían con todo el placer del mundo a una misa ortodoxa oriental, una "misa" luterana o episcopaliana, o incluso un servicio religioso baptista o evangélico sin pestañear; pero si los invitas a una Misa tridentina oficiada por un sacerdote católico tradicionalista, de pronto empiezan a preocuparse muchísimo sobre si eso sería ¡cismático!".

Algo así se pregunta Isaac Expósito, en su blog Fides et Ratio, a raíz de la ofrenda floral a las deidades hindúes (a algunas de las tropecientas mil que hay) realizada públicamente por monseñor Vincent Nichols, arzobispo (católico) de Westminster y jefe de la Iglesia Católica en Inglaterra y Gales: ¿ofrendas florales a dioses paganos sí, forma extraordinaria del rito romano no?.

La lista de pasajes de la Biblia que condenan las ofrendas a dioses paganos es interminable. Y pensar que esto, encima, se ha convertido en algo de lo que muchos dentro de la Iglesia presumen (y tengo entendido que al iniciador de esta tendencia se le beatificará próximamente). Por supuesto, lo hacen en nombre del buen rollo, exactamente la misma excusa que seguramente utilizaría el cosmopolita rey Salomón, en su momento, para (a petición de sus concubinas) erigir templos a Baal (en la imagen) y a otras deidades (alguno de ellos en lugares más elevados de la ciudad que el que ocupaba el Templo, con mayúsculas): llevarse bien con las naciones circundantes y que sus habitantes se sintieran como en casa cuando visitasen Jerusalén.

"Y no te postrarás ante otro dios, pues Yahveh, cuyo nombre es Celoso, es un dios celoso" (Exodo 34:14).

Lo recuerda Motu Proprio en un comentario: Muchos cristianos fueron martirizados en la antigua Roma por negarse a quemar incienso ante las imágenes del emperador, y prefirieron ser devorados vivos por leones antes que hacer lo que ha hecho el arzobispo Nichols. Entonces, la Fe se propagó desde las catacumbas de Roma a los confines del mundo conocido (y del mundo por conocer). Ahora, se bate en retirada entre escenas que recuerdan a los anuncios de Benetton.

De hecho, el iniciador de esta tendencia calificó el estado en que se encuentra sumida la Iglesia Católica como "apostasía silenciosa".

Y uno no puede dejar de preguntarse: ¿Silenciosa?.


El malminorismo, otra americanada más.

Traduzco libremente del blog Catholic and Enjoying It! (recomendado por Embajador en el Infierno, el Ben-Hur del bloguerío católico español):

"Después de 30 años, estoy harto de que el partido republicano repita que el aborto es el asunto moral más importante de nuestro tiempo mientras hacen lo menos posible sobre ello, sin dejar de explotarlo como herramienta cazavotos...El partido republicano ha dejado sobradamente claro que no tienen intención de hacer nada salvo hablar del tema y explotar la ingenuidad de muchos provida que creen que [el partido republicano] se preocupa por ellos y por lo que les importa".

Suena familiar, ¿verdad?.

Entre los comentaristas hay especies conocidas, también: el que dice que, por lo menos, los republicanos no agravan el asunto (como hacen los demócratas); el que dice que el aborto, a la hora de votar en los EEUU, es prácticamente irrelevante (cierto); el que dice que el aborto siempre será legal en los EEUU y que hay que centrarse en otros asuntos; el que recuerda que, cuando los republicanos tenían mayoría en el Congreso, pensaba que no podían hacer nada al respecto y que ahora (viendo cómo los demócratas aprueban -y con la opinión pública en contra- una megaley tras otra, dejando a los EEUU tal que no los va a conocer ni la madre que los parió, como dijo el hermano Juan Guerra) se da cuenta que, si no hicieron nada, es porque no les dio la gana...

Incluso el que afirma que el aborto se acabará sí o sí, y añade: "Lo sé, porque me he leído el final del libro".

Homenaje a Esaú.

A mí esto de "católicos y vida pública", me suena un poco como lo de "mujeres de vida pública": a prostitución.

El profesor Javier Paredes describe muy bien, en un artículo en su blog "Scriptorium", en qué consiste (o en qué ha quedado, con el paso del tiempo, una vez saltaron las alarmas ante un invento que amenazaba con acabar cumpliendo su teórico propósito) esto del congreso "católicos y vida pública": un sitio en el que, básicamente, en medio de una ingente cantidad de palabrería, se acaba invitando a todos los católicos a colaborar (o a seguir colaborando) con el mal, con la excusa de intentar convertirlo en bien.

No obstante, yo me quedo con una frase del artículo del profesor Paredes:

Si Zapatero tiene la culpa de todo, entonces nadie tiene nada que rectificar

PS: Alfredo Dagnino, convertido en el perejil de todas las salsas del "amagar-y-no-dar" malminorista.

martes, 24 de noviembre de 2009

Aplicando la eutanasia a la Iglesia.

Mientras algunos (muchos) andan por ahí afirmando que no quieren "imponer" nada a nadie, otros, más espabilados (precisamente los mismos que les vendieron la moto de "no imponer" a los primeros), no dejan de imponerles de todo en nombre de la libertad y, sobre todo, de la democracia.

El arzobispo de Washington, mgr. Donald Wuerl ha publicado un artículo en el Washington Post anunciando que, si el gobierno del Distrito de Columbia persiste en su intención de obligar a todas las instituciones católicas a colaborar con la llamada "ideología de género" (amenazando con retirar subvenciones a organizaciones caritativas y licencias a centros educativos católicos), la Archidiócesis de Washington podría verse obligada a retirar su "colaboración educativa y asistencial" (lo cual imagino que significa que las organizaciones caritativas católicas saquen el dinero que necesitan de donde puedan- con lo que sus servicios se verían muy mermados- e incluso tener que cerrar colegios e institutos católicos).

Pienso que nada haría más felices a los enemigos de la Iglesia; precisamente el propósito de leyes como la que, en Washington D.C., obliga a la "colaboración" con la "ideología de género" no sólo es propagar esta última como dogma de fe, sino tener una excusa legal (dentro del "sistema de derechos y libertades que los norteamericanos se han dado a sí mismos") para negarle el pan y la sal al que se niegue a pasar por el aro (además, así sitios como Cáritas dejarían de poner en evidencia a sitios como las sedes de los sindicatos de clase o las "casas del pueblo", lugares en los que se afirma querer mucho a los pobres, pero en los que nunca se ha servido un solo plato de comida, salvo para los que tienen el carnet correspondiente, y en alguna fiesta subvencionada por el contribuyente).

Y, una vez la Iglesia se vea obligada por ley a cerrar centros caritativos y educativos (incluso hospitales), además, se tendría la excusa perfecta para intentar darle el descabello por parte del poder secular. Probablemente, se dirían algo así como "¿Para qué sirve esta religión tan coñazo, si ya ni siquiera presta ningún servicio público, y sólo se dedican a decirnos lo que no nos gusta oír? ¡Dan la lata como siempre y ahora ni siquiera echan un cable, como hacían antes! ¡Que la cierren ya!".

¿Alguien duda que, en España, a su debido tiempo (si no en la "ley de libertad religiosa", en otra por el estilo) tendremos una normativa similar (y una situación similar)?.

martes, 17 de noviembre de 2009

Poderoso caballero...

Javier Garisoáin, presidente de la CTC, es una persona que tiene la rara (y sanamente envidiada por un servidor) habilidad de decir sólo lo que tiene que decir mientras dice todo lo que tiene que decir. Ante la manifestación del 17-O, lamentó que se llevase, innecesariamente, al llamado movimiento provida a una trinchera que no era la suya (la defensa de las posiciones abortistas del PP).

Lo que quizás se imaginaba, pero no dijo, Javier Garisoáin (Embajador en el Infierno sí lo apuntó), era que, al (mal llamado, seamos justos) movimiento provida no se le iba a cambiar de trinchera, sino de campo de batalla (coincidiendo, una vez más y como siempre, con la defensa de la postura de un partido abortista muy conocido).

Como ya hemos dicho en otra ocasión, los líderes del movimiento proPP enmascarado de movimiento provida están implantando, a marchas forzadas, la mentalidad propagada por el gran adalid del lobby abortista mundial, B. Hussein Obama, para desactivar el movimiento provida, que no es otra que olvidarse de los abortorios y centrarse en ayudar económicamente a las mujeres embarazadas (mujeres que, en casi todos los casos, no pensaron en abortar en ningún momento y por eso precisamente buscaron ayuda económica).

Las "propuestas" del PP (mantener la ley Aído, pero dando dinero a las asociaciones "provida") han sido acompañadas de una iniciativa (repito: ¿quién dijo que "la derecha" no sabe hacer campañas propagandísticas?) de una plataforma llamada "Mujeres contra el aborto" ante el Parlamento Europeo. Tal iniciativa, contra lo que cabría pensar de una plataforma con ese nombre, no consiste en pedir la derogación de ley abortista alguna, sino leyes de "protección a la maternidad".

Ése es el nuevo neologismo que va a sustituir, en las mentes de muchos, a la lucha contra el aborto (lucha que se da definitivamente por perdida, mientras -como suelen hacer los centrorreformistas cuando se rinden-, para disimular, se dan saltos celebrando una victoria inexistente). Y ahora se entiende mejor la maniobra benigniana de mezclar, en la manifestación del 17-O, una cosa con la otra (recordemos: "Por la vida, por la mujer, por la maternidad").

Se busca así, convertir a las asociaciones provida en ONGs de ayuda a la embarazada (la mayoría ya lo son, pero se trata de conseguirlo con todas). Me parece muy justo y necesario ayudar económicamente a las embarazadas con problemas de este tipo (si alguien se merece esa ayuda, son ellas), pero se está confundiendo (bajo la ya consabida etiqueta de la estrategia) una cosa con la otra.

De hecho, como se puede comprobar en esta otra versión de la noticia, ya hay quien se felicita porque se deje de luchar contra el aborto (que eso de "luchar" suena como que muy violento y poco elegante).

Se entiende también, como ya dijimos, que las asociaciones provida se pusieran todas en primer tiempo de saludo en cuanto Güemes les recordó, con un estilo digno de Vito Corleone en sus mejores días, quién tenía la llave de la caja fuerte. Bastó eso para que a Güemes, incluso, se le hiciera, en directo y a través de la cadena de TV Interhipocresía, una entrevista-masaje que ríase usted de las de Gabilondo a Zapatero en la campaña electoral de las generales del 2008.

Las promesas de dinero hechas por Rajoy han bastado para que las autodenominadas asociaciones provida (y ésta es la última vez que las llamo así) se coloquen en fila como las mozas casaderas en una boda, dándose codazos por colocarse mejor para pillar el ramo que va a tirar la novia: las alabanzas al PP por mantener la "ley Aído", pero soltando pasta, ya han empezado a caer.

Por parte, claro está, de los que se manifestaron contra la "ley Aído", y cuya conducta revela que únicamente (aun sin saberlo, quizás, en algún caso) estaban pidiendo dinero.

Nunca hubo tal manifestación provida. Lo que hubo fue una fiesta de recaudación de fondos para los palmeros del PP a cambio de llevar éstos a cientos de miles de personas (aceptemos pulpo como animal de compañía) a Madrid para hacer de "extras" (pagando, además) en el publirreportaje de los líderes de este partido que saldría al día siguiente en casi todos los medios afines.

El caso es que, con el aborto, se está aplicando la misma estrategia progre que con otros delitos; pensemos en el robo, por ejemplo: primero se modifica el Código Penal para establecer sanciones ridículas para el delito (si es que se sanciona). Luego, cuando los robos se multiplican, los mismos que los favorecieron dejándolos prácticamente impunes, ofrecen, como solución, ayudas económicas para los potenciales ladrones.

Por supuesto, los que sigan (sigamos) insistiendo en la imperiosa necesidad de ilegalizar (y castigar) el aborto serán etiquetados adecuadamente por los mismos que, hace cuatro días, iban a "luchar contra el aborto" hasta que se helara el infierno, si hacía falta.

PS: Dije que iba a escribir algo sobre Pepiño Blanco, pero creo que, desde las 5 de la tarde de ayer, está escrito todo lo que había que escribir. No obstante, y por si alguien no lo ha leído, en el blog Motu Proprio vuelven a dar completamente en el clavo, incluida la hilarante analogía entre el ministro de Fomento y la burra de Balaam.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Los peces de colores: por qué se recurren leyes ante el TC.

A los aficionados a distraerse con los peces de colores y, en general, a todo aquél que ya ha hecho un hábito automático de justificar todo aquello que hagan o digan los líderes del PP, les ha encantado que Mariano Rajoy, dijese, en su momento (y, desde entonces, no ha hecho otra cosa que repetirlo, para que luego digan que "no se aclara") que, de aprobarse la "ley Aído", la recurriría ante el Tribunal Constitucional.

La ley abortista de 1985 (injustamente llamada "ley socialista de 1985" puesto que es defendida y no-aplicada con el mismo entusiasmo tanto por PP como por PSOE) fue, asimismo, recurrida por el PP ante el Tribunal Constitucional (para el que lo haya olvidado, el Tribunal Constitucional -la más alta instancia judicial "destepaís"- está formado por jueces nombrados a dedo por PP y PSOE).

El Tribunal Constitucional, demostrando que ya apuntaba maneras, dio una estupenda lección de eso que Orwell hizo notar, en su novela 1984, como una de las estrategias de engaño utilizadas en cualquier estado totalitario (con urnas o sin ellas). Dicha estrategia fue llamada por Orwell "doblepensar", y consiste en afirmar, simultáneamente, como ciertas dos cosas incompatibles entre sí.

El Tribunal Constitucional afirmó que el nasciturus era un "bien" (empezamos "bien": hablando de un ser humano como si fuese un objeto) "digno de protección jurídica" pero que, de todas formas, al que quiera matar un nasciturus no le vamos a hacer nada si cuenta con la firma correspondiente del psiquiatra de turno (accionista, o copropietario, en muchas ocasiones, del abortorio) en el papel que diga que la madre está o estará muy triste si no nos cargamos al "bien digno de protección jurídica".

Tras conocerse la sentencia, el PP (entonces AP, e integrado en la llamada "Coalición Popular", de la que formaba parte el partido Unión Liberal, en el que empezaba a destacar una joven de maneras pizpiretas, pero de una convicción a prueba de accidentes de helicóptero y de atentados islamistas casualmente coincidentes con sus viajes -como se demostraría después- llamada Esperanza Aguirre) afirmó, por boca de su diputado José Antonio Segurado, que, en caso de llegar al poder (era 1986) , nunca derogaría dicha ley.

Don José Antonio, por lo que seguimos viendo, fue escuchado únicamente por el mobiliario y las paredes de la sala en la que tuvo lugar la rueda de prensa, puesto que 10 años después, cuando el PP llegó al poder, muchos esperaban que José María Aznar derogase dicha ley. Y, aún hoy (casi un cuarto de siglo después de la afirmación del diputado Segurado -para que luego digan que los políticos no cumplen sus promesas), se sorprenden de que no la derogase.

Hoy en día, los políticos del PP saben igualmente que, cuando hablan, lo hacen para las paredes (o, como mucho, para los "ultraderechistas", que parecen ser los únicos que escuchan y recuerdan lo que dicen los líderes del PP), ya que, cuando dicen o hacen algo que a su masa social no le gusta, ésta, invariablemente, reacciona como si el líder pepero en cuestión no lo hubiese dicho o como si los líderes peperos viviesen en un permanente 28 de Diciembre que les hace decir lo contrario de lo que realmente piensan.

El caso es que, como hemos dicho, don Mariano Rajoy (no sabemos si para conmemorar las bodas de plata del volantazo pepero en cuanto al aborto se refiere -volantazo al que le han acompañado gustosos casi todos sus votantes, con las lágrimas de cocodrilo correspondientes para aliviar la conciencia) ha vuelto a repetir la misma jugada: en lugar de decir (¡con lo sencillo que es...si uno quiere decirlo, claro!) que derogará la "ley Aído" cuando gobierne, la ha recurrido al Tribunal Constitucional.

El hecho es que, si uno tiene intención de derogar una ley, no la recurre ante el Tribunal Constitucional. De hecho, si uno recurre una ley ante el Tribunal Constitucional es porque no quiere derogarla. ¿Por qué?. Muy sencillo.

Si yo quiero derogar una ley cuando gobierne, nada tengo que ganar y sí mucho que perder recurriéndola ante el Tribunal Constitucional, puesto que si éste falla que la ley en cuestión es "constitucional", me pone en un aprieto a la hora de derogarla (no me lo impide, puesto que una ley considerada como "constitucional" por el TC puede ser derogada igualmente -que sea "constitucional" no quiere decir que esa ley deba existir obligatoriamente-, pero sí me pone en un brete, ya que sería una muestra de cinismo difícilmente explicable derogar una ley cuando el Tribunal al que has recurrido la considera conforme a derecho).

De hecho, si yo quiero derogar una ley, ni siquiera necesito recurrir al TC (por si las moscas). Basta con ganar las elecciones y, con la mayoría suficiente, mandar la ley al cubo de la basura (Nota: El cubo de la basura es donde acaban, en los abortorios conformes a la Constitución Española, los "bienes dignos de protección jurídica"). Es lo que hizo Zapatero ante leyes aprobadas por los gobiernos de Aznar, como la que consideraba delito la convocatoria de referéndum independentistas o la ley de Educación que estaba sacando adelante el ministerio presidido por Pilar del Castillo; nada de recurrir al TC (así no nos pillamos los dedos), sino decir que las derogaremos cuando gobernemos (como así fue).

En cambio, si no quiero derogar una ley (pero necesito aparentar que la ley no me gusta), recurrirla ante el TC es una maniobra de distracción muy útil (palabra, además, muy apreciada entre el electorado del PP): si el TC (nombrado a dedo por PP y PSOE, recordemos) falla que la ley es conforme a derecho (algo que no me impide derogarla, volvamos a recordar), me sirve de excusa para no tener que hacer nada (no pensaba hacerlo, pero ahora tengo parapeto tras el que esconderme), mientras mis ilusos votantes creen que tengo las manos atadas.

Y si el TC falla que la ley es inconstitucional....pero, hombre...¿cuándo, en los 30 años de existencia del Tribunal Constitucional, ha fallado éste que una ley aprobada por un gobierno español -de unas siglas u otras- sea "inconstitucional"?.

Tres cuartos de lo mismo (o lo mismo) ha ocurrido con el estatut: El PP podría haber afirmado tranquilamente que lo derogaría cuando tuviese la mayoría parlamentaria suficiente, pero lo recurrió ante el TC. Unos años después, hasta el propio PP prefiere echar tierra sobre el asunto (y le viene muy bien el silencio del TC al respecto, no sea que falle contra el estatut y ponga al PP en un aprieto). Y que el TC lleve años sin fallar sobre el estatut demuestra que es tan flagrantemente inconstitucional que ni los cerebros del TC encuentran la pirueta semántica adecuada para fallar a favor del bodrio.

Resumiendo: Que el que quiere derogar una ley, la deroga. Y el que no, la recurre ante el Tribunal Constitucional.

PS: Que al PP le gusta la "ley Aído" (digan lo que digan) lo demuestra la negativa de Soraya a contestar si el PP derogará la ley (como mucho, afirmó, "la modificará"). Y lo demuestra, también, la solución al aborto "propuesta" por Rajoy en la convención pepera en Barcelona (aparte de las treinta monedas de plata que esperan algunos) : la educación sexual en los colegios (sí, "educación sexual en los colegios", antes conocida como perversión de menores ; una de esas cosas que tan malas nos parecen cuando las hace el PSOE y que tan razonables son cuando las hace el PP, ¿verdad, don Benigno?). Una "propuesta" con la que la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, está en perfecta sintonía.

PS2: En la próxima entrada, hablaremos del porquero de Agamenón, reencarnado por un día nada menos que en el cuerpo de Pepiño Blanco.

jueves, 12 de noviembre de 2009

La Iglesia Patriótica Española

El código de Derecho Canónico, dice, en su canon 1398, lo siguiente:

"Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae".

Según monseñor Martínez Camino, uno de los más entusiastas representantes del alerón malminorista de la CEE (y lo cierto es que,a estas alturas, ya no sé si hay algún otro alerón en dicha conferencia), los políticos que voten a favor de la reforma legislativa que quiere aprobar el gobierno, no pueden comulgar, pero no serían excomulgados, porque, según su particular interpretación del canon 1398, sólo debe ser excomulgado quien procura directamente un aborto. Es decir, quien lo realiza.

Monseñor Martínez Camino (a quien presupongo muchas cosas, pero de ninguna manera falta de inteligencia), así, parece intentar transmitir la curiosa (y, tengo que decirlo: perversa) idea de que colaborar necesariamente y actuar para que el mal suceda es mucho menos grave que cometer ése mal.

Según ésta interpretación, ninguna culpa habrían tenido Hitler de lo sucedido en Auschwitz o en Treblinka, ya que él "simplemente" promulgó las leyes que hicieron posible tal aberración, pero nunca le puso la mano encima a ningún judío (salvo, imagino, para acariciarlo delante de los fotógrafos). Ninguna culpa habría tenido Goebbels, según la lógica de monseñor Camino, de los ghettos, las noches de los cristales rotos o las cámaras de gas, ya que Herr Joseph "solamente" se pasó años transmitiendo, a través de la radio y los periódicos, ideas como que los judíos no eran personas, que tenían la culpa de todo, y que Alemania sería un paraíso cuando los matasen a todos. En Nüremberg, por tanto, según la hermenéutica de monseñor, debían haber sido juzgados y condenados los jovenzuelos barbilampiños y asustadizos que abrían y cerraban las puertas de las cámaras de gas o abrían la espita (o lo que fuese) para que entrase el Zyklon B.

O, ya puestos, resulta incomprensible, entonces, la manía que se le tiene, entre los católicos, a ese emperador romano pelirrojo conocido como Nerón. ¿Acaso abrió él las puertas de toriles en el Coliseo para que leones, tigres y osos saliesen a la arena a devorar (vivos) a los mártires?. ¿Acaso mordió Nerón en persona a algún cristiano? Evidentemente, no. Urge, por tanto, un acto de desagravio al emperador, cuyo único pecado (y dispensen una palabra tan reaccionaria y preconciliar) fue no conformarse con ser quien era y atormentar los tímpanos de su círculo de amigos y familiares (algo parecido a lo que haría, dos milenios más tarde, Jesulín de Ubrique).

Por supuesto, nada tiene que decir monseñor Martínez Camino de la legislación abortista vigente y de quienes la votaron en su momento, o no la votaron toda, pero la defienden igualmente.

De hecho, monseñor podría estar preparando el camino (valga la redundancia) para exculpar al PP en la conciencia de muchos (que tampoco lo necesitan, puesto que su cerebro ya está entrenado para buscar cualquier excusa para exculpar al PP por hacer lo mismo por lo que antes culparon al PSOE) cuando mantenga vigente la "ley Aído", puesto que según monseñor sólo tienen culpa (y un poquito, nada más) los que, en su momento, votan la ley para aprobarla.

Muchas veces me he preguntado cómo sería, tener en España, algo parecido a la llamada Iglesia Patriótica China (ésa iglesia títere del gobierno de Pekín que éste quiere hacer pasar por "católica", y cuya función, en esencia -como las iglesias luteranas oficiales de los países escandinavos- es decirle a los fieles que todo lo que hace el gobierno está muy bien y es perfectamente compatible con el cristianismo). Teniendo en cuenta lo sucedido en España en los últimos 35-40 años, empiezo a pensar que hacerse una pregunta así, es muy parecido a ser un náufrago en medio del Atlántico y preguntarse cómo sería el agua salada.

Eso sí, la palabra "patriótica" no se podría usar en España por razones obvias, puesto que la palabra "patria" asustaría incluso a esos aguerridos españoles que, estando superencontra del aborto, no vacilan en apoyar con su voto a los abortistas buenos (tengamos en cuenta que estos españoles, imitando el ejemplo de su líder, no conocen más patria que la Constitución). Es más, monseñor Camino nos indica de forma muy clara el ídem: si los políticos que votan a favor de leyes abortistas (o que votaron en su momento) tienen, como mucho, sólo un poquitín de culpa, ¿qué culpa van a tener los que les votan?.

Algunos han cambiado el "Apacienta mis ovejas" por "Apacigua mis votantes". Como en la Iglesia Patriótica China.

Eso sí, los católicos chinos fieles tienen, al menos, una Iglesia (perseguida y en la clandestinidad). Me temo que los españoles no tenemos ni eso.

PS: De todas formas, y conociendo el percal, seguro que si el PP sacase en youtube un vídeo de Rajoy haciéndole un aborto a SSS (perdón: haciéndole un aborto al hijo de SSS), la reacción de los votantes centrorreformistas sería algo así como decir frases del tipo: "Rajoy tiene que aclararse respecto al aborto", o "Las ambigüedades del PP sobre el aborto confunden a la gente". Quizás no faltaría alguien con alzacuellos que soltase algo así como que la culpa es del niño por no apartarse a tiempo cuando entra en el útero la cuchilla y el aspirador.

PS2: Las reacciones a las declaraciones de monseñor Camino exculpando a los políticos que votan a favor de la reforma de la ley del aborto (que no es lo mismo que "votar a favor del aborto") han sido las esperadas, pero las más llamativas han sido las de Ana Pastor (cuya ley de destrucción masiva de embriones humanos contó con el apoyo de monseñor Martínez Camino) y Jorge Fernández Díaz en plan "yo no conozco de nada a ese señor tan educado".

martes, 10 de noviembre de 2009

Lapsus (o no) freudianos.

Recientemente, el Ministerio de Sanidad ha dado a conocer las cifras de los abortos quirúrgicos (los químicos, mediante pastillas, son muchos más e incontables) en España en 2008.

La cifra de abortos ha vuelto a aumentar, aunque a menor ritmo que otros años. No obstante, hay dudas de que la cifra facilitada por el Ministerio se ajuste a la realidad, puesto que las cifras facilitadas por algunas comunidades autónomas (Madrid, por ejemplo) son mayores que las publicadas por el Ministerio.

Eso sí, algunos provida andan contentísimos, no por la cifra de abortos (pero casi), sino por esto.

Siguen aumentando los abortos, y el consumo de la PDD se ha multiplicado por cuatro, pero algunos celebran una encuesta con semejante titular, demostrándonos, sin que se lo pidamos (y como si nunca hubiese sido evidente) cuál es el objetivo real de todo este movimiento proPP disfrazado de movimiento provida.

¿Aborto con Zapatero? Mal rollo, tío. ¿Aborto sin Zapatero? Let´s celebrate!

PS: Comparen la primera entrada de este blog y esto otro.Siguiendo con los paralelismos Zapatero sacó soldados de Irak y ha mandado muchos más (a morir, algunos) a otra guerra a Afganistán, así que podemos intuir qué pasará con el aborto cuando gobierne el PP.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Descubriendo el Mediterráneo.

Que los mismos que te dicen que "la solución está en la sociedad civil, más que en el Parlamento", y te salen con la evasiva taranconiana de "infiltrar todos los partidos de católicos" (cuando les comentas la obviedad de que, para acabar con el aborto, quizás haya que votar a partidos dispuestos a acabar con él) hayan recogido, tras el Congreso Internacional Provida, en la llamada Declaración de Zaragoza lo siguiente mueve a uno a hacerse preguntas de todo tipo:

"Crear y promover partidos políticos que tutelen la vida humana, desde su inicio hasta su muerte natural".

Especialmente teniendo en cuenta los epítetos que dedican, una y otra vez, los apóstoles del "aborto sí, pero no tanto" a los partidos que llevan en su programa político la abolición de toda legislación abortista.

El caso es que no sé si es que alguien se ha dado un golpe en la cabeza, o que le están preparando la pista de despegue al Air Dagnino.

PS: Habría que preguntarse también qué entienden algunos por tutelar la vida humana, dado que muchos creen que la sentencia del TC que reconoce la ley abortista de 1985 como conforme a derecho protege al nasciturus.

PS2: Tiene razón Eulogio López cuando señala cómo los medios de comunicación han ignorado el Congreso Internacional Provida. Luego nos vendrán algunos con la suerte que tenemos de vivir en un país donde hay libertad de expresión y pluralismo informativo.


Mira quién habla.



José María Aznar, en una de sus primeras lecciones magistrales como catedrático de Ética en la Universidad Católica (¡!) de Murcia:

"Pretender un derecho al aborto es una mayúscula agresión a la dignidad humana"

En fin...

El eje Socuéllamos - Washington.

Hace unos días, en Socuéllamos (Ciudad Real), dos hombres pegaron una paliza a una mujer embarazada. La paliza fue de tal calibre (o tan certeros los golpes) que el embarazo acabó en aborto (para los provida despistados: esta mujer ha sido víctima de un aborto).

Normalmente, cuando una mujer sufre una agresión por parte de un hombre, los medios de comunicación, lo propagan a los cuatro vientos (algo que parece más que razonable) con las frases enlatadas de siempre ("lacra social", "enérgica repulsa", "nuestra más absoluta condena", "necesidad de concienciación de toda la sociedad", "todos somos culpables" -la culpabilización continua del individuo es una constante en la socialdemocracia-, "los violentos deben saber que jamás doblegarán la voluntad de los demócratas" -si no eres "demócrata", eres "violento" entonces, y eso en una democracia en la que se matan más de 100.000 inocentes cada año).

[Inciso: Las agresiones sufridas por hombres a manos de mujeres son sistemáticamente ocultadas -salvo alguna excepción muy llamativa- por los medios de comunicación. El libro "El varón castrado", de José Díez Herrera, revela que en España mueren casi tantos hombres como mujeres a manos de su pareja del sexo opuesto. Aún sigo esperando que los que se reúnen en una plaza de esta ciudad a guardar un minuto de silencio (el padrenuestro de los cobardes, según genial definición de Eduardo García Serrano) cada vez que una mujer muere a manos de un hombre, se reúnan para condenar el asesinato de un hombre a manos de una mujer].

La realidad es que, en el caso de la paliza de Socuéllamos, los apalizadores y la apalizada son musulmanes (y se supone que la víctima mortal -el nonato- lo hubiera sido también si no le hubiesen matado). Las reacciones típicas y tópicas han brillado por su ausencia y los políticos que se pelean por ponerse delante de las alcachofas mediáticas cuando un cristiano agrede o mata a su señora, han desaparecido del mapa como por arte de magia.

De hecho, la víctima fue apaleada por no haberse cubierto el pelo con el pañuelo de rigor. ¿Se imaginan cuáles hubiesen sido las reacciones de tirios y troyanos si un tal Juan López hubiese apaleado, con la ayuda de su hermano, a su señora por llevar minifalda?.

El único que ha dicho algo ha sido el alcalde de Socuéllamos, (imagen de la derecha, y va sin segundas) pero no para "condenar enérgicamente" nada, sino para criticar a los medios por publicar la noticia. Según el señor alcalde, esto hubiera podido pasar en cualquier parte (como si eso justificase lo ocurrido), demostrando que al señor alcalde no le molesta tanto lo ocurrido como que haya ocurrido en su pueblo. Una reacción muy parecida tuvo el alcalde de Pozuelo en la particular "noche de los cristales rotos" de esta localidad madrileña (los cristales rotos eran, sobre todo, de botellas de whiskey, ron y otros licores con los que la juventud -veinteañeros cuyos padres, con su misma edad, ya les daban el biberón- se divertía). Semejante barbaridad no ha merecido la más mínima crítica por parte de las feministas y feministos profesionales (algo que, indudablemente, hubiese ocurrido si el agresor hubiese sido cualquier vecino cristiano del pueblo- de hecho, si el agresor se hubiese llamado Juan López, ni por asomo se le hubiese ocurrido al alcalde soltar tal salvajada).

Al señor alcalde de Socuéllamos sólo le faltó rematar la faena con su particular versión de aquella frase de uno de los números más geniales de Gila: "Si esta mujer no es capaz de aguantar una broma, que se vaya del pueblo".

Pocos días después, y a miles de kilómetros de allí, en la base militar de Fort Hood, Texas, un militar mataba a doce de sus compañeros. El militar se llama Malik Nadal Hassan y, según cuentan algunas versiones, lo hizo al grito de "Alá es grande" y afirmando que "Todos los infieles deben morir". Según esas versiones, el mayor Hassan (psiquiatra, para más señas) habría matado a sus compañeros en protesta por haber sido destinado a Afganistán, ya que el Corán prohíbe a un musulmán combatir contra otros musulmanes al lado de cristianos y judíos.

[Nuevo inciso: Eso plantea varios interrogantes, a saber:

1- ¿Por qué, entonces, se alistan en los ejércitos de los países occidentales los musulmanes, si saben que se les puede requerir combatir contra musulmanes de otros países?

2- ¿Saben esto los mandamases -cada vez más mandamenos- del ejército español? ¿Tenemos una quinta columna -o quinto minarete- instalada en todos los ejércitos de Occidente?].

Aunque uno duda de la veracidad de los supuestos gritos con los que Hassan coreó el asesinato de sus doce compañeros (en España estamos más que familiarizados con esas historias de colgarle el mochuelo al morito de turno), lo innegable del asunto es que el mayor Hassan es musulmán.

Por la tarde, se anunció una comparecencia, en la sala de prensa de la Casa Blanca, de uno de los mejores lectores de discursos del mundo (para los progres despistados: "lector de discursos" no es lo mismo que "orador"), el presidente B. Hussein Obama (inquilino, además, de la mansión reseñada). Cuando todo el mundo se esperaba el típico (aunque necesario) discurso institucional y solemne para lamentar y condenar lo ocurrido, y tratar, en la medida de lo posible, reconfortar a las familias de las víctimas, y tranquilizar a los norteamericanos, B. Hussein Obama (que venía de una especie de conferencia con representantes de la llamada nación india -imagino que, de vuelta a la reserva, no pudieron recurrir a la consabida expresión de hablar con el hombre blanco) se dedicó, durante tres minutos de reloj, a soltar sonrisitas, gestitos, y saluditos y a contarle a todo el mundo lo bien que se lleva él (porque todos sus discursos son sobre lo bien que lo hace todo él, por si todavía no se habían dado cuenta) con los representantes de los americanos nativos (como los llaman por allí los políticamente correctos).

Después de los tres minutos de gracietas y como si fuese un tema secundario, B. Hussein Obama (como dice jocosamente la imagen, parafraseando una expresión utilizada en los libros de Harry Potter, "aquél cuyo segundo nombre nunca debe mencionarse") soltó el discurso de rigor sobre la matanza de Fort Hood.

En ambos casos (Socuéllamos y la Casa Blanca) contrasta la conducta tan distinta a lo habitual, trivializando de una forma u otra lo ocurrido como si careciese de la importancia suficiente (en el caso de Socuéllamos, como para ser reseñado en los medios; en el caso de Fort Hood, como para merecer un discurso aparte y no uno del tipo "no-iba-a-hablar-de-esto-pero-aprovechando-que-estamos-aquí"), demostrando una increíble frialdad e insensibilidad hacia las víctimas que contrasta con los rasgados de vestiduras y las lágrimas de cocodrilo que se sueltan, invariablemente, cuando los autores de crímenes semejantes son cristianos.

¿Hay una especie de omertá -inconsciente o no- a ambos lado del Atlántico para quitarle hierro a ciertos crímenes cuando los comete un musulmán?

PS: Para los que votaron al cristiano Mayor Oreja en Junio (y, con él a todos los que habían votado, el pasado 14 de Enero en el Parlamento Europeo, a favor del derecho al aborto que iban en la misma papeleta): Sigue sin decir ni pío sobre la sentencia anticrucifijo de Estrasburgo. Enhorabuena y que Dios les conserve la vista.


sábado, 7 de noviembre de 2009

Nadie escarmienta en aborto ajeno.

"Hola, les presento a Vladimir, de la KGB. Dice que quiere que Estados Unidos gane la Guerra Fría".

"¡Caramba! ¿Qué bien? ¿No?. ¡Venga con nosotros, Vladimir!. Le llevaremos a dar conferencias por ahí y le daremos uno de los cargos de mayor responsabilidad en la CIA, con acceso a todos los documentos clasificados de todo tipo (para restregárselo al Politburó en la mismísima cara). Luego lo presentaremos ante los medios, quienes, boquiabiertos, se darán cuenta de que, con un agente de la KGB al mando de la CIA, la derrota de la URSS es inminente e inevitable".

Ayer, en Zaragoza, se inauguró el Congreso Internacional Provida. Como a muchos (imagino) se me propuso asistir. Tras lo escuchado y leído durante las semanas de vorágine preparatoria del 17-O, decliné la invitación sospechando que el Congreso (como las conferencias provida a las que asistí hace unas semanas en la ciudad en la que resido) serviría (inevitablemente, aunque con excepciones) como "taller de aprendizaje de consignas" dentro de la normalización lingüística que los admiradores de Barack Obama están imponiendo entre muchos en el movimiento provida español. Porque, al igual que ocurre en algunas sectas, los fieles necesitan un período de aprendizaje que incluye varias frases mágicas para escabullirse cuando las incoherencias salen a flote.

En una de las primeras conferencias, la neuropsiquiatra infantil (y militante de izquierdas, como el agente imaginario Vladimir) Paola Binetti, repitió una de las más utilizadas por los provida españoles (de forma selectiva e interesada):

"La batalla es de la sociedad civil, más que parlamentaria".


La frase, además, revela las simpatías políticas (entendidas como forofismo hacia unas siglas, no como ideas abstractas) de la gran mayoría de los asistentes (a los que va dirigida una frase como ésta).

Cuando uno está sentado en uno de esos cafés tan bonitos de la avenida Unter den Linden, en Berlín, mientras son otros los que son llevados en trenes a Auschwitz, es muy cómodo (e interesado, en bastantes casos) pontificar acerca de cómo el holocausto judío se evita cambiando poco a poco la mentalidad de los alemanes y olvidándose del Reichstag que ha hecho las leyes que niegan a los judíos el status legal de persona y de los tribunales que las han ratificado conforme a derecho. Mientras miramos extasiados la Puerta de Brandenburgo, y son otros los que se desnudan para entrar a las cámaras de gas, es muy sencillo hablar de estrategias para cambiar el III Reich desde dentro. O algo así.

La consigna benigniana de olvidarse del Parlamento y pasarse siglos convenciendo a millones de personas, se difunde con un propósito muy concreto: Que la gente siga votando al PP, a pesar de los pesares.

Mientras tanto, los nacheteros nos recuerdan (contra toda evidencia, teniendo en cuenta lo sucedido en España en los últimos 25 años) que los partidos que voten a favor de la "ley Aído" se arriesgan a un severo castigo electoral (¿ah, sí?) en un futuro no muy lejano, y celebran la posibilidad de que "las bases" del PSOE y el PNV "se rebelen contra su partido".

Los que no están dispuestos a rebelarse contra el PP por el aborto, reclaman a los votantes del PSOE y PNV la coherencia que ellos no tienen y que, además, justifican llegado el momento con la frase en negrita arriba reseñada.

Inciso:

[¿Hay que dejar de votar al PSOE y al PNV por el aborto? "¡Por supuesto!" ¿Y al PP? "¡Oiga, que la solución está en la sociedad civil, no en el Parlamento, así que no pasa nada porque yo siga votando al PP!" Entonces, ¿la "ley Aído"? "¡La ley Aído no debe aprobarse de ninguna de las maneras! ¡Es una barbaridad!". ¿Y las leyes vigentes? "Es que lo importante no son las leyes, sino cambiar las conciencias". O sea, que, a ver si le entiendo: Las leyes abortistas a las que se opone el PP no deben ser aprobadas, pero las leyes abortistas que le gustan al PP, no importan. "¡Oiga! ¡Usted le está haciendo el trabajo sucio al PSOE! ¿Verdad?". O sea que, el aborto, según usted, es suficiente razón para dejar de votar a cualquier partido excepto al PP. "¡Usted lo que pasa es que se cree que tiene el monopolio de la verdad!".]

Además, si la solución está en la sociedad civil y no en el Parlamento, ¿por qué tanta molestia -tanta campaña, tanta manifestación- todo este último año para que no se apruebe una ley? Si hay que olvidarse de las leyes y el Parlamento y centrarse en la sociedad civil, ¿qué más da que se apruebe la ley Aído? Que aprueben las leyes que les dé la gana, porque lo importante es "cambiar los corazones". De hecho, si la solución está en la sociedad civil y no el Parlamento, como ya hemos dicho, sobra todo el código penal. Que se legalicen o despenalicen todos los delitos, mientras convencemos a la gente para que no los cometa.

¿De verdad que todavía hay que explicar lo que seguirá pasando (por muchos se "corazones" que se cambiasen) en un país con 35 millones de provida dispuestos a llevar al Parlamento a 350 políticos abortistas?.

Pues uno, al final, tiene que preguntarse si no será eso lo que pretenden los que difunden las consignas entre los fieles.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Menos mal que nos queda...San Marino.

Lo dice Monseñor Negri, obispo de la diócesis de San Marino-Montefeltro:

"La sentencia de Estrasburgo es la consecuencia del exceso de irenismo y aperturismo en del mundo católico".

Y no sólo la sentencia de Estrasburgo, claro. La sentencia de Estrasburgo es algo así como el sopapo que ha frenado en seco y que ha abierto los ojos (así lo quiero creer) a muchos que piensan, hablan y actúan (una cosa lleva a la otra) como si la Iglesia Católica no hubiese dado (en 1900 años) una a derechas (no va con segundas) hasta el año (más o menos) en que los Beatles sacaron su primer disco.

No sé si me equivoco al afirmar esto, pero intuyo que, si Monseñor Negri habla tan claro, es también porque la obviedad que señala es advertida con la misma nitidez por otros muchos en puestos de responsabilidad iguales o similares al que él ocupa. Y, teniendo en cuenta la tendencia de casi toda la jerarquía eclesiástica en Europa, de callar ante casi todo lo habido y por haber, uno interpreta tanta claridad como una señal de que se, aunque sea tarde, finalmente parecen haberse encendido todas las alarmas.

A riesgo de ser repetitivo (porque el mecanismo del engaño generalizado ha sido el mismo, tanto en la religión, como en la política, como en todo lo demás) tampoco faltaron (como siempre) los que, allá por esos años en que los Beatles sacaban sus primeros discos, "profetas del desastre" que se negaron a ver, porque sí, todo de color de rosa cuando otros así lo exigían y avisaron de (y adivinaron) las consecuencias que, invariablemente, arrojan ciertas causas. Alguno se pasó de cabezón y acabó excomulgado, coincidiendo casi, casi, con la caída del muro de Berlín.

Una compañera mía del trabajo expresa lo dicho por Monseñor Negri de una forma mucho más escatológica:

"Cuanto más te agachas, más se te ve el culo".

De sabios es rectificar e incorporarse, y dejar de ponérselo tan fácil a los zerolos que por ahí pululan.

PS: San Pablo, todo un purista radical, en su carta a los Gálatas (capítulo 1, versículo 10): "¿Acaso busco yo la aprobación de los hombres o la de Dios? ¿Piensan que quiero congraciarme con los hombres? Si quisiera quedar bien con los hombres, no sería servidor de Cristo".

PS2: Gálatas 1: 6-10. Está todo dicho y advertido, desde hace mucho.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Ya estaban tardando...

Está claro: Internet se estaba desmadrando.

En la red, la gente chatea, discute e intercambia impresiones y, lo que es más peligroso, tiene acceso a reflexiones y razonamientos ajenos a los que nunca hubiese accedido si su "fuente de información" hubiesen sido únicamente los medios de comunicación subvencionados por los suministradores de mentiras mediante ese invento llamado "publicidad institucional" (que no es otra cosa que la compra de voluntades - soborno, vamos- por parte de los políticos, utilizando nuestro dinero).

Pero el Parlamento Europeo está en todo, y aprovechando que el Pisuerga del Tribunal de los Derechos Humanos de Estrasburgo pasa por el Valladolid de la sentencia anticrucifijos, ha acordado permitir a los gobiernos de los 27 estados miembros desconectar de Internet a cualquier usuario sin necesidad de autorización judicial previa.

La excusa utilizada es la vulneración de los derechos de autor. Pero uno, que es algo conspiranoico y ya se conoce el percal, se atreve a vaticinar lo siguiente: que los estados miembros acuñarán coletillas ambiguas como "vulneración de los derechos de autor y otros derechos fundamentales" para desconectar de Internet al que se pase de listo y cuestione cualquier cosa que el Gran Hermano considere incuestionable. Y, si no se añade dicha coletilla, se utilizarán los servicios de cualquier hacker para descargarte "La Sirenita" o el penúltimo disco de Bisbal en tu portátil y luego desconectarte de Internet acusándote de haberlo hecho tú.

A la cabeza de la resolución del Parlamento Europeo ha estado, nada más y nada menos, que el liberalísimo Aleix Vidal-Quadras, que, para justificarse, utiliza la excusa favorita de los kapos (los judíos que colaboraban con los nazis en el mantenimiento del "orden" en los guettos): "Si no llegamos a estar nosotros, la cosa hubiese sido muchísimo peor". Nada que no se pueda solucionar sacando a don Aleix una o dos veces a la semana en El Gato al Agua (el programa de televisión favorito de los que están dispuestos a aplaudir cualquier cosa que haga el PSOE en el momento en el que la haga el PP).

Así que aprovechen mientras puedan y lean sus blogs favoritos mientras les dejen los liberales sin complejos, como don Aleix.

¿Alguien se apuesta algo a que será Zapatero el que apruebe esta ley en España y que serán los votantes del PP -con don Aleix y sus amigos de Intereconomía a la cabeza- los primeros en protestar? Igual pasó con el aborto: El PP votó mayoritariamente (Vidal-Quadras incluido) a favor de que los estados miembros de la UE considerasen el aborto á la carte entre sus "derechos fundamentales" y luego el PP, en España, se ha opuesto a que el PSOE hiciese lo que votaron los parlamentarios del PP en Europa.

PS: Cada vez más poder en cada vez menos manos: la "cumbre" de Copenhague sobre el cambio climático incluirá la propuesta de creación (y la creación, imaginamos) de un gobierno mundial que recaude impuestos y redistribuya la riqueza (a los amigos, lógicamente).

PS2:¿Y se supone que todo esto se arregla echando a Gallardón y poniendo a Aguirre al frente del PP?.

Crítica de la razón pura y dura.



"La existencia de la Biblia...es el mayor beneficio que la raza humana ha experimentado jamás. Cualquier intento de menospreciarla es un crimen contra la humanidad".

Immanuel Kant.

Menos mal que nosotros tenemos a José Antonio Marina y a Fernando Savater para contemplar las cosas desde la perspectiva más adecuada.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Aún hay esperanza (para rato).

Aunque no he podido resistir la tentación de aprovechar el título para hacer un fácil juego de palabras sobre los dimes y diretes en el PP y en Caja Madrid, lo cierto es que esta entrada trata sobre otro asunto.

Ayer, en Estados Unidos, se celebraron elecciones municipales, acompañadas de elecciones de gobernador en Virginia y Nueva Jersey. El descalabro de los candidatos demócratas fue generalizado, incluidas las elecciones para gobernador en estos dos estados. Especialmente sangrante para los demócratas fue perder el gobierno del llamado "estado Soprano" (Soprano state, en alusión a la serie de televisión Los Soprano, que narra la vida, obra y milagros de un don de la mafia de Nueva Jersey), como llaman por allí al estado más corrupto de la unión (feudo demócrata donde los haya, al igual que otro estado casi tan corrupto como Nueva Jersey: Illinois).

La derrota demócrata ha coincidido también con el descenso de popularidad del presidente Barack Obama (la mayor nunca registrada en el primer año del presidente en la Casa Blanca, y eso a pesar de que casi todos los medios de comunicación han abandonado su tradicional parcialidad a favor del partido demócrata para pasarse al activismo político más desvergonzado).

Las elecciones, en Estados Unidos, suelen ir acompañadas de referenda sobre distintas propuestas, enmiendas y leyes. Aunque los detalles de las normas suelen variar según el estado, en Estados Unidos se puede someter a referéndum cualquier ley o enmienda, siempre y cuando uno reúna suficientes firmas para ello (el número requerido varía según el estado).

Una de las leyes sometidas a referéndum y que mordió el polvo (con perdón de la expresión, teniendo en cuenta el asunto que tratamos) fue la ley de matrimonios homosexuales en Maine, un estado que, desde hace 20 años, vota mayoritariamente a favor de los candidatos demócratas en las elecciones presidenciales.

Con Maine, ya son 31 los estados que derogan leyes de este tipo. En todas las ocasiones en que estas leyes han sido sometidas a votación, han sido derogadas invariablemente (otro tipo de leyes que han corrido igual suerte en todos los estados en que han sido sometidas a votación son las leyes de "discriminación positiva", o affirmative action, como las llaman allí).

Por cierto, en Maine también fueron derogados ayer, mediante referéndum, los aumentos de impuestos aprobados por los legisladores de dicho estado.

Eso sí, recordad que nosotros, los europeos, somos los listos y los que lo sabemos todo, y los estadounidenses son unos paletos que no se enteran de nada.

Juanjo Romero hace un excelente análisis de esta noticia en su blog De Lapsis.

PS: Y ya que el título de la entrada es el que es, ¿usted que opina de todo esto, doña Esperanza?.

El síndrome de Casandra

Casandra era hija de Príamo, rey de Troya. Era sacerdotisa del dios Apolo con el que, según la leyenda, acordó tener encuentro carnal a cambio del don de la adivinación. Apolo, como le suele pasar a algunos elementos del género masculino en estos trances, cumplió primero su parte del trato; Casandra, una vez recibido su don, se negó a cumplir su parte del trato. Como venganza, Apolo no le retiró el don concedido (predecir el futuro), sino que, escupiéndole en la boca, la condenó a algo mucho peor: a no ser creída nunca por aquéllos que la escuchasen.

Según la leyenda, Casandra predijo infructuosamente la caída de Troya (una ciudad cuyos muros nunca habían sido franqueados) a su familia y a todo el que se le ponía por delante. Los troyanos, llenos de orgullo y satisfacción por la ciudad fortificada que se habían dado a sí mismos, acabaron tomándola por loca, especialmente cuando los ataques de los griegos se estrellaban una y otra vez contra aquellas murallas que ningún ejército había conseguido sobrepasar hasta entonces.

Sin embargo, de la noche a la mañana, Troya pasó a ser plaza inexpugnable a ciudad conquistada y saqueada. Cuenta la leyenda que Casandra fue violada y asesinada por Ayante, quien la arrastró sin contemplaciones mientras ella se agarraba a la estatua de la diosa Atenea tras la que había intentado esconderse. Ayante, de vuelta a la Hélade, pereció ahogado en una tormenta provocada por Poseidón, por encargo de Zeus, padre de Atenea, que decidió ajustarle las cuentas al asesino de Casandra por profanar la imagen de su hija, la diosa del búho en el hombro.

Y es que los mitos griegos acaban como las tragedias de Shakespeare: no queda vivo ni el apuntador, debido a la costumbre de los protagonistas de desoír los buenos consejos, ya sea de los progenitores, de los sabios o, como en el caso de todas las Troyas habidas y por haber, por no querer escuchar a los que nos dicen lo que no nos apetece oír.

La sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo
, obligando a retirar toda simbología religiosa en aras de un supuesto derecho (de unos pocos) a no sentirse ofendido, ha sido acogida por muchos llevándose las manos a la cabeza y simulando sorpresa ("¡Anda, pero si resulta que la UE es una entidad anticristiana y de tendencias totalitarias!", "¡Anda, pero si resulta que la democracia cristiana no quiere saber nada y votarla fue perder el tiempo!"). Incluso el Vaticano, cuya estrategia de ayudar a tirar del carro de organizaciones políticas anticristianas supranacionales -se supone que intentando llevar el carro al camino de donde nunca debió salir- ha quedado nuevamente en evidencia, muestra su "estupor y pesar" (afirmación difícilmente creíble en cuanto a lo de "estupor" se refiere).

Los españolitos de a pie, cuya credulidad ante la propaganda incesante que ha mostrado a la Unión Europea como la solución a todos nuestros problemas (problemas que, en su gran mayoría, no existían cuando España no formaba parte de la UE, detalle éste que pasa desapercibido para casi todo el mundo) no conoce límites (ya lo demostraron votando en masa a favor de una constitución europea que no quiso ningún otro país), se preguntan ahora qué ha podido pasar.

Los demócratas de toda la vida tienen una dinámica de pensamiento que, por repetitiva, no deja de llamar la atención:

1- Caen una y otra vez en el optimismo irracional, víctimas de su creencia ciega en soluciones de eficacia no contrastada para problemas que nunca existían antes de aplicarse la solución (primero fue la sacrosanta democracia, luego la sacrosanta UE).

2- Insultan y marginan a los que, mostrando los hechos como incuestionable evidencia, les avisan de lo injustificado de dicho optimismo y de lo erróneo de unas soluciones que, no sólamente no han resuelto nada, sino que han traído problemas antes inexistentes (desempleo, vivienda por las nubes, adoctrinamiento en lugar de educación, aborto, etc.).

3- Con el paso del tiempo, los demócratas de toda la vida insisten en aplicar como solución la causa del problema, haciendo gala de una fe ciega en que, si se echa suficiente gasolina, ésta acabará apagando el fuego por arte de magia (porque así lo asegura la teoría que nosotros nos hemos dado a nosotros mismos).

4- Al final, y como al protagonista del poema de Martin Niemöller (erróneamente atribuido a Bertold Brecht), la democracia y la UE, que primero fueron a por los no-nacidos, luego a por los agricultores y ganaderos, luego a por los pescadores, y luego a por los pequeños y medianos empresarios, acaban yendo a por el demócrata de toda la vida quien, incrédulo, pone la misma cara que un habitante de Pompeya al ver saltar en pedazos el cráter del Vesubio.

5- Para rematarlo, el demócrata de toda la vida, tras sesudos razonamientos, y mientras frunce el ceño como si realizase un esfuerzo intelectual sin parangón, llega a las mismas conclusiones a las que llegaron aquéllos a los que vituperó e insultó durante décadas, tachándolos de "profetas del desastre" y de "catastrofistas", eso sí, presentándolas como si se le acabasen de ocurrir a él.

Así que, si quiere saber qué dirán los demócratas de toda la vida dentro de nada (porque los acontecimientos se están desarrollando a tal velocidad que el lapso entre los pasos 1 y 5 ya no es de años, sino de pocas semanas, y me remito a la manifestación del 17-O como penúltimo ejemplo), como si lo acabasen de descubrir ellos, preste atención a lo que dicen hoy los extremistas y los puristas.

Y no quiero acabar sin un par de reflexiones sobre la sentencia ésta en concreto:

1- Estamos en manos (porque nosotros hemos querido) de unos tramposos sin escrúpulos que, para imponernos sus deseos, aluden a la sagrada voluntad de la mayoría (si coincide con la suya, claro) cuando les viene bien y, cuando no, ignoran la voluntad de la mayoría con la excusa del "respeto a las minorías".

2- Para imponernos (muy democráticamente) su voluntad, emiten sentencias basadas en los sentimientos, no en los derechos. Nadie tiene "derecho a no sentirse ofendido", puesto que sentirse ofendido o no por algo, no depende de que se cumplan o no las leyes, sino de los gustos de cada uno. Leyes y sentencias judiciales basadas en el supuesto derecho de unos a no sentirse ofendidos, convierten a los demás en esclavos, puesto que lo que puedan hacer o no estos últimos, dependerá exclusivamente de la voluntad de los primeros.

3- La reacción de "los cristianos del PP" ha sido, una vez más, convertirse en la cofradía del silencio. Su partido, por otra parte, asegura que acata la sentencia y que, a otra cosa, mariposa. Disfruten de lo votado y de los principios y valores de don Jaime Mayor Oreja que, ni está, ni se le espera (hasta la misa de las familias en Colón, claro). De hecho, Berlusconi está defendiendo los símbolos religiosos con más ahínco que los "cristianos del PP". Con eso está dicho todo.

4- El gran error que supone la defensa del crucifijo en nombre de "la cultura", lo cual no es sino un paso atrás, como bien dice José Antonio Ullate.

Como algunos pocos avisaron antes de las elecciones europeas de Junio (en las que los ahora sorprendidos y escandalizados por la sentencia votaron en masa a los que la acatan sin discusión), avanzamos paso a paso hacia un régimen totalitario (con urnas, eso sí, para anestesiar las conciencias de los que insisten en verlo todo color de rosa, hasta cuando tienen la cabeza metida en el cepo con la guillotina a punto de caer sobre sus cabezas) paneuropeo. Y, como en política las casualidades no existen, el siguiente paso de esta coreografía perfectamente ejecutada y sincronizada será la aprobación en España (con la sentencia del Tribunal de Estrasburgo como aval) de la "ley de libertad religiosa" para prohibir la exhibición pública de símbolos religiosos.

PS: ¿Será Casandra escuchada algún día por los que ahora fingen sorpresa? ¿Creerán todavía que Troya no puede ser saqueada de la noche a la mañana? ¿Se sentirán los nuevos Ayantes tan invulnerables y triunfadores como su antecesor cuando arrastró por el suelo las imágenes de los dioses? ¿Correrán el mismo destino?.

PS2: ¿Cómo era la frasecita de marras? ¡Ah, sí!: "No hay que imponer, sino convencer", y "lo que importa es cambiar los corazones, no las leyes". Entramos al ring con las manos atadas a la espalda y luego nos extrañamos de que nos den hasta en el carnet de identidad.