miércoles, 30 de marzo de 2011

¿En tu casa o en la mía?.

Doña Valle Piñar sera la cabeza de lista por Alternativa Española en Madrid en las elecciones municipales del proximo mes de Mayo. De un amigo me ha llegado la referencia del blog que doña Valle acaba de abrir hace poquito. Al igual que otros blogs de personas relacionadas con este partido, lo sigo atentamente; no tanto porque suscriba las opiniones que en ellos se escriben como por comprobar el rumbo que sigue el partido presidido (al menos, honoríficamente) por Don Blas Piñar López, y del que vengo comprobando que le esta pasando como a la ropa del payaso del anuncio de una conocida marca de detergente: que de tanto querer hacerse lavados (de imagen, en el caso de AES) para estar más presentable (imaginamos ante quiénes y segun que cánones de belleza), ha acabado perdiendo (como dicen en mi pueblo) la color.

El caso es que doña Valle ha escrito un artículo de lo más interesante sobre un anterior alcalde de Madrid, don Jose María Alvarez del Manzano. Especialmente teniendo en cuenta el tono elogioso del mismo y, sobre todo, la, como mínimo, curiosa (y bastante cuestionable, a no ser que AES haya cambiado buena parte de su programa y yo no me haya enterado) tesis de que el sitio de alguien con la forma de pensar de don Jose María (¿esa foto no es del GQ?) es (nada menos) que en el mismo partido en el que está doña Valle Piñar.

Leo a un amigo en facebook escribir que considera una demostración de elegancia y de savoir faire elogiar , tal y como hace doña Valle, a un rival político (algo que, reconozcamoslo, no deja de ser una costumbre no demasiado frecuente en España). Pero lo cierto es que me veo obligado a disentir, puesto que doña Valle no esta elogiando a ningún rival, ya que don Jose María no se presenta, en estas elecciones (ni en ninguna de las venideras, creo yo), como candidato a la alcaldía de Madrid. En realidad, este artículo pretende ser una crítica al actual alcalde (de quien doña Valle sí sera rival en las proximas elecciones municipales), bajo el conocido y sutil formato del "A tí te lo digo, Juan, para que te enteres, Pedro".

Y se entiende perfectamente la intención de doña Valle (o de quienes asi la aconsejan, si así fuese el caso), buscando el voto de todos esos madrileños (peperos) que tan cercanos se sienten a todos los "católicos de cuota" del PP (don Jose María incluido), pero no pueden ver ni en pintura al actual alcalde de Madrid (algo que, de todas maneras, nunca ha resultado ser mayor impedimento a la hora de votarle). Algo así como si se pretendiese hacer creer que los herederos políticos de Alvarez del Manzano (el "alcalde pepero bueno") vuelven para quitarnos a Gallardón ("el alcalde pepero malo") de enmedio, y lo hiciesen bajo las siglas de AES.

El caso es que a don Jose María Alvarez del Manzano, al igual que ninguno de los católicos de cuota del PP, nunca se le oyó decir "esta boca es mía" acerca de los notorios y funestos pasos de gigante que las leyes abortistas dieron mientras su partido gobernaba y otro Jose María (el amigo de Flavio Briatore, en este caso) era presidente. Y no solo no alzó la voz y miró para otro lado, sino que se dedicó a ponerle paños calientes al asunto (actitudes ambas, muy típicas de los "católicos de cuota" del PP, que siempre fueron muy criticadas por varios miembros de la Junta Nacional -creo que se llama así- de AES en un programa de Radio Intercontinental en el que participaban asiduamente).

Asi, en unas declaraciones hechas al diario La Razon, el 13 de Febrero del 2002, don Jose Maria (entonces alcalde de Madrid) consideraba que, con el PP en la Moncloa, "no hemos mejorado, pero tampoco hemos empeorado, en la defensa de la vida".

Uno piensa, en principio, que es de agradecer que un politico del PP reconozca que la "defensa de la vida", con el PP en la Moncloa, no es ni mejor ni peor, sino que es la misma que con el PSOE (o sea, ninguna). Pero es que ni siquiera esto es cierto. Dos años antes, el gobierno del PP había legalizado las píldoras abortivas (que matan mucho más que el aborto quirurgico). En el momento de esta entrevista, el numero de abortos quirúrgicos anuales en España había aumentado de 33.046 en 1996 (llegada del PP a la Moncloa) a 69.857 en 2001. Al año siguiente, el gobierno del PP legalizaría la experimentacion con embriones humanos (proyecto del que dudo mucho que el entonces alcalde de Madrid no estuviese al corriente).

Es decir que, para don Jose Maria Alvarez del Manzano, que en España se duplicase el número de abortos quirúrgicos en sólo cinco años, que se legalizasen las píldoras abortivas y que estuviese ya en marcha el proyecto de legalizar la experimentación con embriones humanos no tenia la mas minima relevancia, ya que no suponia un "empeoramiento". Algo (las leyes abortistas aprobadas por los gobiernos del PP) a lo que doña Valle tampoco parece conceder, en esta ocasión, mayor importancia, puesto que (segun se puede leer en su artículo) para la candidata de AES a la alcaldia de Madrid lo único reprobable que hizo el PP en este aspecto, cuando gobernó, fue no quitar la ley abortista de 1985, pasando por alto también el detalle de que el PP -entonces Coalición Popular- prometió, ya en 1986, que no tocaría una coma de dicha ley cuando gobernase (para que luego digan que el PP no cumple su programa electoral).

Y no es el unico truco de la propaganda pepera repetido por doña Valle (lo de no hacer referencia a las leyes abortistas aprobadas por el PP y limitarse sólo a mencionar la que dejaron como estaba, aunque eso sí, triplicando casi el número de abortos anuales). Si hay un mantra que sirva de autojustificación perpetua al votante pepero, es la idea de que hay un PP "bueno" y un PP "malo"; y de este mito tira doña Valle para, utilizando la figura del "alcalde bueno" contra el "alcalde malo", intentar convencernos de que, efectivamente, existe un "PP bueno" (en el que siempre militaría la figura de Álvarez del Manzano), y que ahora se llama...Alternativa Española.

Y, como ya hemos dicho, remata doña Valle el artículo sugiriendo la asombrosa tesis de que el sitio de don Jose Maria Alvarez del Manzano, hoy en dia, no es el PP. Porque lo cierto es que el sitio de un político del PP que calla ante las leyes abortistas hechas por el PP (y hasta intenta quitarle hierro al asunto) es... el PP. Y uno no puede por menos que inquietarse ante la idea de que una candidata de Alternativa Española sugiera que el sitio de alguien que no ve mayor problema (porque no lo considera un "empeoramiento") en la legalización de las pildoras abortivas o en que se duplique el número de abortos anuales en España, pueda estar en Alternativa Española.

Así que, si doña Valle Piñar está realmente convencida de que el sitio de don José María Alvarez del Manzano es estar en el mismo partido que ella y (como hemos comprobado) es completamente lógico que don Jose Maria estuviese (y siga estando, me figuro) en el PP, quizás no sea don Jose María el que está mas cerca de AES de lo que él cree, sino que son doña Valle, y Alternativa Española, los que están más cerca del PP de lo que imaginan (y de lo que a un servidor le gustaría).

Y es que siempre había pensado que el PP era lo mismo que el PSOE, pero con algunos años de diferencia (y, en muchas ocasiones, ni eso), pero leyendo que doña Valle Piñar y don José María Alvarez del Manzano deberían estar en el mismo partido, empiezo a preguntarme si la diferencia entre AES y el PP no será también esa misma: unas cuantas primaveras.

PS: Repitámoslo una vez más: la propaganda de la derecha consiste en hacer creer que la derecha no sabe hacer propaganda, pero lo cierto es que la hace muy bien; al punto que es aceptada y divulgada incluso por los que (se supone) pretenden poner al PP en evidencia. Comprueben otro mantra del votante pepero de siempre en otra de las líneas argumentales del artículo: "Está en un partido abortista, sí; pero es un buen gestor". Y, adivinen: si ustedes mismos divulgan los mantras que utilizan los votantes del PP para lavar sus conciencias y seguir votándolo, ¿qué creen que pasará?.

PPS: Iba a decir que ojalá a algunos se les caiga pronto el velo que llevan delante de los ojos. Pero no. Algunos necesitan que se les caiga el velo...y el antelo.

martes, 29 de marzo de 2011

No seamos maximalistas.

Cuando leí la noticia, casi me da un patatús, y de los gordos. Al parecer, se pretende "legalizar" el aborto en Uruguay. Como todos ustedes saben, eso de "legalizar el aborto" es algo infame e impropio de personas civilizadas, así que no pude sino sentirme completamente horrorizado ante la posibilidad de que llegase a hacerse realidad semejante barbaridad.

Sin embargo, me sentí invadido, casi automáticamente, por un profundo sentimiento de alivio cuando, más tarde, leí el texto completo de la noticia: Y es que, al parecer, los señores senadores de la República Oriental del Uruguay están plenamente "comprometidos con la vida": sólo pretenden "despenalizarlo" (¡y solamente durante las primeras doce semanas del embarazo!). Menos mal. No todo iban a ser malas noticias.

Pero, ¡ay, amigo!. ¿Como ibamos a tener la fiesta en paz? Demasiado bueno para ser verdad. Siempre que hay una buena nueva de la que congratularse (ya saben ustedes lo que dicen los politicos a los que votan los provida españoles: Despenalizar el aborto es equilibrado y es estar a favor del derecho a la vida) tienen que salir unos aguafiestas de lo más radical a jorobarnos el dia.

Y, en esta ocasion, los pepitogrillos de turno han sido los obispos uruguayos, que han adoptado una postura maximalista y pretenden que el aborto en Uruguay siga, no sólo prohibido, sino incluso castigado (que lo primero sin lo segundo es como tener un tío en Alcalá, para qué lo vamos a negar), y no acaban de darse cuenta de que, como se pongan a extender carnets de católico por aquí y por allá, se van a convertir en un grupo marginal al que nadie hará caso, y como consecuencia, las iglesias quedaran vacias.

Pero si las iglesias ya estan vacías, Museros...

Eso lo explica todo. Por eso están así de burros: porque no tienen nada que perder.


Pero no todo esta perdido. Si ocurre como en Argentina cuando se equiparó legalmente el matrimonio con la unión entre dos personas del mismo sexo, Uruguay está salvado. De España volarán dos grandes eminencias de las transformaciones sociales (no sabemos si uno al lado del otro, cada uno en una punta del avión o en vuelos distintos, que el horno no está para bollos) y les enseñarán el fabuloso invento denominado "gradualismo".

El gradualismo parece, a primera vista, una version pedante del piano, piano, si va lontano. En realidad, es la repetición de la paradoja de Aquiles y la tortuga, planteada por Zenon de Elea. Zenon, al exponer dicho caso, jugaba con el tiempo y la distancia a su conveniencia y cuidaba mucho de mover los hilos de Aquiles y la tortuga de forma que, aunque Aquiles corriese como un gamo, el momento de alcanzar al acorazado reptil no llegase nunca.

Estas dos eminencias les enseñarán que las cosas hay que hacerlas poco a poco (especialmente si lo que se pretende es disimular que no se quiere hacer nada). Para empezar, si el aborto está despenalizado hasta las 12 semanas de embarazo, la primera meta a lograr sera que se despenalice solo hasta las 11 semanas, 6 dias, 23 horas, 59 minutos y 59 segundos de embarazo. Plantearse metas más ambiciosas (como hacen los señores obispos del Uruguay) es arruinar las posibilidades de éxito, ya que, como saben muy bien los que saben de esto, cuanto menos se pida, más posibilidades hay de que te lo den. Y, efectivamente: la perfección absoluta de esta sutil técnica consistiría, de hecho, en no pedir nada en absoluto, ya que así siempre podras decir que te han dado todo lo que has pedido, (y al instante y sin tener que mover un dedo para lograrlo).

Probablemente, después de varias campañas coronadas por éxitos anunciados y asegurados, hayan conseguido rebajar el límite de la despenalización del aborto a las 11 semanas, 6 días, 23 horas, 59 minutos y 44 segundos. Pudiera darse el inconveniente de que, mientras trabajan sin descanso por rebajar en un segundo más el límite de la despenalización del aborto, haya salido otra ley que habrá ampliado dicha despenalización hasta las (por ejemplo) 20 semanas de embarazo. Pero no desmayen por eso. Ustedes, a lo suyo: hagan todas las reuniones, mitines, seminarios y sesiones de brainstorming que sean necesarias para alumbrar el infalible camino hacia la victoria: reclamen que el limite se rebaje a 19 semanas, 6 dias, 23 horas, 59 minutos y 59 segundos (recuerden: a mayor "gradualismo", mayores posibilidades de éxito).

Y no se preocupen si la legislación abortista sigue avanzando a la velocidad del rayo. Ustedes, erre que erre y poco a poco. Y recuerden sonreir mucho y manden muchos emails recordándole a los uruguayos que, con su dinero, todo es posible, ya que de todos es sabido que no hay progresista (y lo progresista es "defender la vida", como dicen acá en la Madre Patria) que no proponga el dinero ajeno como solución única y universal a todos lo males que afligen al mundo.

Y, ustedes, señores obispos, relájense. Que si acuden, dentro de no mucho tiempo, a alguna manifestacion festiva "por la vida" en Montevideo (o en Punta del Este, que lo de "festiva" es más importante de lo que parece), les aseguro que se encontrarán allí a buena parte de los senadores que ahora (me temo) votarán a favor de esta ley, mientras son felicitados y agasajados con elogios y aplausos por la multitud.

PS: ¿No es curioso ver cómo, cuando se trata de noticias de otros países, no se hacen distingos entre "despenalizacion" y "legalizacion" del aborto, al punto de que se utilizan ambos términos indistintamente (y como si la diferencia entre una cosa y otra no tuviese la más mínima relevancia -que no la tiene- comparada con la monstruosidad del aborto), y, en cambio, cuando se trata de España, se insiste siempre en explicar cuidadosamente las supuestamente importantísimas y abismales diferencias entre un ropaje juridico y otro?.

Más sobre el "gradualismo" en esta otra entrada del blog.

sábado, 26 de marzo de 2011

Ni manis del PSOE, ni manis del PP.

Hoy, sábado, acudiremos a un acto propagandístico del PP, a sabiendas de que es un acto propagandístico del PP (de hecho, así lo hemos venido avisando, para que se note que no nos la dan con queso). Durante la próxima semana, fingiremos sorpresa y nos rasgaremos las vestiduras porque este acto propagandístico del PP resultó ser finalmente...un acto propagandístico del PP (¿quién lo iba a decir? ¡Un momento! ¡Lo dijimos nosotros mismos!).

Llamaremos hipócritas a los políticos del PP...por acudir a un acto propagandístico del PP. Y le echaremos un buen rapapolvos a los simpatizantes del PP por aplaudir a rabiar a los políticos del PP en un acto propagandístico del PP (algo fuera de toda lógica, como es de suponer). De paso, les recordaremos a los peperos que, como reza el viejo dicho, si te engañan una vez, la culpa es de quien te engaña, pero si te engañan más veces, el único responsable eres tú (¿hemos dicho ya que a nosotros no nos la dan con queso?).

Todo eso, sacado de nuestro Manual de Lecciones de Coherencia y de Principios y Valores Transversales (o de la Nueva Derecha, según aconseje la jugada).

martes, 22 de marzo de 2011

Revolution Street (XIII): Como la noche y el día.

En la acera derecha:

- Buenos días, amable transeúnte. ¿Respondería unas breves preguntas para TeleCarca?.
- Por supuesto.
- ¿Está usted en contra del aborto?.
- Por supuesto que sí.
- Sin embargo, usted vota a un partido abortista. Sus vecinos de la acera izquierda (entre otros) consideran esto como una muestra de fariseísmo.
- En absoluto. Es optar por el mal menor. ¿Comprende usted?.
- Me parece que sí. ¿Y qué le parece que sus vecinos de la acera izquierda, ésos que tanto decían estar en contra de la guerra, defiendan ahora la participación de España en el ataque a Libia?.
- ¿Ésos? ¡Menudos hipócritas están hechos!.
- Gracias, caballero. Que tenga un buen día.

Cinco minutos después, en la acera izquierda:

- Buenos días, amable transeúnte, ¿respondería unas breves preguntas para RadioFacha?.
- ¡Ah! No sabía que le habían cambiado el nombre a Intereconomía.
- No, si no somos de Intereco. De hecho, somos muy críticos con el PP.
- En ese caso, adelante, que estoy deseando explayarme.
- ¿Qué le parece que sus vecinos de la acera derecha digan estar en contra del aborto, y luego voten en masa a un partido abortista?.
- ¡Jo-var! ¿Que qué pienso? ¡Que menudos hipócritas están hechos!.
- Sin embargo, ellos opinan que los hipócritas son ustedes, los de la acera izquierda, por protestar tanto contra la participación española en la invasión de Irak cuando era presidente Aznar y, en cambio, apoyar ahora la ayuda española a la invasión de Libia.
- De hipocresía, nada. Eso es optar por un mal menor. ¿Comprende usted?.
- Perfectamente. Muchas gracias, y que tenga un buen día.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Despelotaris (II).

Tal y como se dijo en el artículo de anteayer, en esta bitácora no falta un ardiente -y, a veces, hasta obsesivo- afán de corrección fraterna. Por ello, y dado que la condición izquierdista de los profanadores de la capilla de la Complutense ha facilitado enormemente el llamar al pan, pan y al vino, vino (cosa que, como ya se ha recalcado, se torna mucho más difícil cuando los perpetradores de los desmanes tienen pedigrí derechoide), el que escribe estas líneas (y estas parrafadas) cree necesario ofrecer unos breves y prácticos consejos llevado por la suposición de que la conducta de las -en estos momentos- perroflautas más notorias de España vino motivada por una ignorancia no exenta de buena voluntad.

En primer lugar, unas líneas maestras para saber cómo conducirse con decoro, educación y urbanidad (y hasta devoción, si se quiere) en un templo católico (especialmente si el Santísimo está presente y/o expuesto):

1- Ante la duda, cúbranse más.

2- Ante la duda, arrodíllense.

Esta foto es una excelente demostración práctica de estos dos consejos:

La prueba es que no fue necesaria (que se sepa) misa de desagravio alguno por este tipo de vestimenta (de hecho, la vestimenta formaba parte de lo que podríamos llamar "acompañamiento litúrgico", según nos cuentan en la bitácora Surge, Propera). Un atuendo inusual, si se quiere ver así, pero que quizás estaba siendo utilizada como una forma de hacer penitencia en un día especialmente caluroso.

En lo que a un servidor respecta, hubiese preferido que la persona que así se disfrazó hubiese leído menos sobre ovejas y pastores y más sobre piedras de molino al cuello (que llevarlas también puede ser un eficaz "acompañamiento litúrgico moralizante"), pero como ya se ha dicho, no es la intención de este artículo exponer la opinión personal del autor de la bitácora, sino asegurarse que cualquiera pueda saber cómo vestir en una iglesia católica sin causar escándalo ni arriesgarse a acabar en el juzgado.

No obstante, no es -nada más lejos de la realidad- necesario ni imprescindible llevar hasta tal extremo los dos consejos arriba mencionados. En una Iglesia en la que, desde hace medio siglo, es primavera todo el año, la consecuencia lógica es el empleo, cada vez más frecuente, de ropajes ligeros. Al punto de que, con muy poquita tela, puede uno tener la seguridad de no errar al responder la pregunta de "qué me pongo para ir a Misa". Vean, si no, la foto de este devoto y ejemplar sacerdote:

Pero si ustedes son de los que sienten la imperiosa necesidad de dejar ver o entrever su anatomía a todo quisque, están de enhorabuena. No se dejen confundir por prejuicios infundados, puesto que, en una Iglesia que huye de radicalismos y busca la cercanía a las inquietudes que acucian al hombre "de hoy", eso también es posible, sin necesidad de provocar escándalo alguno ni caer en profanaciones sacrílegas. Vean, si no me creen, la foto siguiente:

Afortunadamente, el fotógrafo tuvo la necesaria intuición para incluir la Custodia en la imagen. De no ser así, hubiera sido fácil caer en el error de confundir esta fotografía (aquí tienen el reportaje completo) de una vigilia con una escena del festival de teatro de Mérida o de Segóbriga. ¿Ven lo sencillo que es evitar escenitas? Una túnica vaporosa y transparente et voilá: estará usted "encendiendo la luz de Cristo" en lugar de hacer profanaciones de ésas (así luego no les regaña la abuela). La prueba es que allí estaban presentes casi todos los obispos españoles, sin que ninguno de ellos -que se sepa- haya hecho mención alguna (ni durante la danza litúrgica ni después) a la necesidad de misa de desagravio (ni de ningún otro tipo).

Sin embargo, si lo suyo es la pesca del gran tiburón blanco y, para ello, necesitan -como es lógico- enseñar carnaza en cantidades industriales a los escualos, tampoco hay el menor problema. Y, si pensaban lo contrario, se debe a la sarta de mentiras que les cuentan esos malvados rojos. Observen atentamente la siguiente imagen:

Vale, Museros, muy interesante: dos monjas en un concierto de AC/DC. ¿Qué pinta esto aquí, exactamente?.

En absoluto, amigo. Como ya he dicho, se deja llevar usted por sus prejuicios. Esta foto no es de un concierto de rock, sino de una Misa celebrada el año pasado, en Agosto, en un campo de fútbol en Santiago de Compostela. Son las ironías de la vida: los católicos quejándose de que si cierran esta o aquella capilla y, teniendo a su disposicion una catedral bien hermosa en la ciudad del Apóstol, prefieren irse a un estadio de fútbol (y esto demuestra que quizás no sea cierto que el fútbol se parezca cada vez más a una religión, sino que es "una religión" la que cada vez se parece más al fútbol).

Y fíjense ustedes en el atuendo de las dos rubiotas (sobre todo la del ¿pantaloncito? rojo), para comprobar lo poquito que es necesario para quedar divinamente en presencia de los obispos, sin necesidad de arriesgarse a que te casquen una querella por ello.

Y si todas estas pruebas documentales y estos breves consejos les han sabido a poco, tampoco pasa nada. Se acerca la temporada de la BBC (bodas, bautizos y comuniones). Seguramente, por muy ateos y anticatólicos que sean ustedes, no faltará algún familiar, amigo o conocido que les invite a la celebración, haciéndoles pasar por el incómodo trámite de tener que asistir a la ceremonia.

Pues están de enhorabuena: ahí podrán comprobar, in situ, que sólo tapándose un poquito más que las profanadoras de la Complutense, puede una, no sólo asistir a Misa, sino hasta comulgar sin mayor problema (y sin necesidad de confesarse antes, que eso ya está superado). Basta con echar un vistazo a su álbum de fotos familiar para comprobarlo. Especialmente frecuente es esto en las bodas, a las que el saber popular atribuye el ser fuente de otros enlaces matrimoniales futuros (la caza del gran tiburón blanco, ya saben), y que tampoco suelen ser seguidas, en los días posteriores (que yo sepa) de misa alguna de desagravio.

Y es que hubo otro tiempo, no tan lejano, en que bastaba con que una mujer entrase a una iglesia con la cabeza o los brazos descubiertos (ni les cuento un caballero en bermudas y chancletas) para recibir severas miradas de desaprobación y ser invitada (con suerte, cortésmente) por el señor párroco a abandonar el templo y no volver hasta cubrirse adecuadamente. Igual ocurre aún en las mezquitas, en las que basta no quitarse los zapatos para organizar un rifirrafe de padre y muy señor mío.

Pero, lógicamente, cuando la apertura de formas y costumbres acaba afectando a escotes, pantalones y faldas, acaba siendo necesario ir muy lejos para liarla y llamar la atención en una iglesia católica. Ya no basta ir en chancletas o en vaqueros, ni llevar el ombligo al aire. Ahora, para ofender la progresiva y progresistamente adormecida sensibilidad de muchos católicos, es necesario quedarse como mamá te trajo al mundo (de cintura para arriba, por el momento).

Y, si aún no se han recuperado del susto, no se molesten en hacerlo: piensen que lo mismo que hoy nos parece perfectamente normal (por habitual), y hasta sana muestra de alegría exultante de la juventud cristiana, provocó, en otro momento, gritos como "¡escándalo", "¡profanación!" o "¡sacrilegio!". Así que imaginen, de seguir las cosas por este discurrir, lo que nos espera en un futuro no tan lejano.

Avisados quedan.

lunes, 14 de marzo de 2011

Despelotaris (I).

Hace unos días, como ya sabrán los lectores de este blog, un grupo de españoles de ésos que han tenido el supuesto privilegio de "nacer en democracia" (¿a que se les nota?) decidieron ganarse sus quince minutos (que, a este paso, serán quince días, como mínimo) de gloria warholiana entrando en procesión (por lo civil, como se pudo comprobar después) en la capilla (¿eso de las fotos es una capilla? ¿de verdad?) del campus de Somosaguas de la Universidad Complutense.

Después de dar el correspondiente paseíllo, interrumpiendo con jarana y jaleo las oraciones de los allí presentes, dos miembras que resultaban ser las primeras espadas de la cuadrilla, remataron la faena despelotándose de cintura para arriba y dedicándose una serie de arrumacos de ésos que se propinan las que son "más que amigas", en presencia (suponemos, porque en estos tiempos recios que corren, ni esto puede darse por sentado) del Santísimo.

Tan grave suceso ha desatado la natural y deseable indignación entre los católicos (y, en general, entre cualquier persona con dos dedos de frente) que han tenido noticia del mismo. Se han escuchado y leído menciones a las hembras de la familia de los cánidos (que no son, precisamente, las mejores amigas del hombre, sino todo lo contrario), a látigos y, sobre todo, a cuál sería el verdadero merecido de las golfas en cuestión (con constantes referencias a cardenales que no son, precisamente, los de la curia vaticana).

El que esto escribe se alegra sobremanera de no haber leído ni escuchado (o casi) ninguna de las sempiternas disculpas buenistas de esa retahíla de la que tan alegremente se tira cuando hay de por medio algún político, votante o simpatizante del PP y/o de sus organizaciones satélites: que si no hay que juzgar; que si, por lo menos, ellos estaban haciendo "algo" (¡vaya que sí!), en lugar de estar todo el día en casa delante de un ordenador (les aseguro que, en el caso que nos ocupa, yo hubiese preferido esto último); que si no hay que demonizar ni satanizar a nadie; que si la otra mejilla (algunos parecen tener tantas mejillas que da la impresión de que lo que tienen, en realidad, es mucha cara); que si lo hacían con la mejor de sus intenciones; que si esto queda entre sus conciencias y Dios (muy socorrida esta última entre casi todos los que, paradójicamente, se dedican a comparar protestantes y católicos que discrepan abiertamente de algunas decisiones canónicas de algún Papa); que si la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio; que si el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra; que si hay que perdonar hasta setenta veces siete (y como los integrantes de este grupo, al parecer, eran aproximadamente setenta, recemos para que no se enteren de esto, puesto que podrían aprovecharse y perpetrar semejante desmán hasta seis veces más, como mínimo); que si criticamos a aquéllos a los que queremos ganarnos, nunca conseguiremos nada; que si hay que evitar enfrentamientos civiles por el bien de la convivencia entre los españoles; que si hay que sumar, y no restar; que si lo que nos une es más que lo que nos separa (desnúdense ustedes y ustedas ante un espejo y verán que así es, al fin y al cabo); y (mi favorita), la cinematográfica y oscarizada "nadie es perfecto" (que no sale en los Evangelios -en los que, además, se nos pide que seamos perfectos- pero que incluiremos aquí como gesto ecuménico, dado que, aunque Fernando Trueba afirmó no creer en Dios, sí dijo creer en Billy Wilder).

Ni siquiera hemos tenido que soportar los consabidos comentarios pelagioides según los cuales estas chicas serían "víctimas de algo" (en este caso serían "víctimas de un sacrilegio") y que la culpa es de su entorno, pero no de ellas o que sus otros 68 compañeros las "obligaron" a hacerlo (algo que hubiésemos tenido que padecer con cristiana resignación si, en lugar de hacerse una gastroscopia recíproca delante de un altar hubiesen matado a su hijo mediante un aborto provocado).

Así que, como menos da una piedra, con un canto en los dientes tenemos que darnos al comprobar que a casi todo el mundo le ha salido ese católico preconciliar que todos llevamos dentro, y que, en general, tan guardadito tenemos en nombre de la unidad, la fraternidad (no, ésa no), el quedar bien, el no dar excusas a la izquierda para que nos llamen "fachas", y el "ser inteligentes y prácticos". En esta ocasión no ha habido paños calientes para los paños menores (o, mejor dicho, la ausencia de estos últimos). Eso sí: para ello han sido necesarios setenta rojeras con cierto deje perrofláutico y pinta de alérgicos al agua y al champú (a imitación de la ministra de Sanidad).

Y, como algunos ya les han dicho a las del destape (y a sus acompañantes) todo lo que había que decirles, en este blog se va a proceder a realizar la segunda, y casi siempre olvidada, función del castigo: la didáctica y pedagógica. Porque, ¿quién puede negar que las malas compañías han influido a estas mozas al punto de hacerles creer que lo que han hecho es "lo más de lo más"? Quizás (debido a lo modernos y avanzados que eran sus padres) nunca han tenido oportunidad alguna de asistir a una sencilla clase de catequesis (o fueron a las del padre Pousa o el de las rosquillas con vino en Entrevías, vaya usted a saber) y necesitan una luz que les guíe.

Es por ello que, en la segunda parte de este artículo, se procederá a darles a estas chicas -y a los que las jalearon- una serie de sabios consejos acerca de cómo comportarse debidamente en según qué situaciones. Porque, tal y como nunca parecen recordar los que -cuando conviene- gustan señalar que Jesús le dijo a la mujer adúltera "Tampoco yo te condeno", para un arrepentimiento como Dios manda, se hace necesario saber como cumplir el "Vete, y no peques más".

miércoles, 9 de marzo de 2011

Filomeno, a mi pesar.

Como muchos de los lectores de este blog, he tenido la oportunidad de leer, estos días, dos artículos sobre la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, fundada, como todos ustedes saben, por Monseñor Marcel Lefèbvre ("¡Niño! ¡Esa lengua...!"), publicados en sendos portales católicos (en realidad, uno de dichos artículos es la respuesta al otro). Ambos artículos son de un tono bastante mesurado, al contrario que muchos de los comentarios a los mismos.

Lo que más me ha llamado la atención, y sobre lo que voy a incidir, en concreto, es la comparación que algunos hacen entre los protestantes y los llamados "lefebvrianos" (¿por qué les llaman "lefebvrianos"? ¿Acaso Monseñor Lefebvre se inventó algo nuevo?), incidiendo en algunas similitudes entre ambos grupos, e incluso insinuando que son prácticamente lo mismo (o los segundos, una variedad más de los primeros).

A mí, esta comparación me parece completamente equivocada. En primer lugar, porque, teniendo un cierto tufillo hegeliano (ya saben: tesis, antítesis, síntesis...), me parece una versión postconciliar del tan manido tópico de "los extremos se tocan, y el bueno soy yo, que soy moderado y estoy en el centro".

Y, en segundo lugar, porque la forma y el tono en que se habla, en general, en la Iglesia Católica (tanto las ovejas como los pastores) de los "lefebvrianos" y de los protestantes, es completamente distinta. Y la forma en la que se les trata (a la hora de ajuntarlos o no, igualmente tanto por parte de los pastores como de las ovejas), también.

Por ejemplo, si los protestantes y los "lefebvrianos" son tan similares, y Monseñor Lefèbvre cayó en errores tan parecidos a los de Lutero, ¿cómo es que Monseñor Lefèbvre no tiene un arbolito plantado en su memoria en el jardín de alguna de las iglesias más conocidas de Roma? Lutero lo tiene (en San Pablo Extramuros, más concretamente).

Si es cierto que los "lefebvrianos" no están en comunión con el Papa...¿cómo es que su Superior General no fue invitado, como uno más, al happening de Asís, para salir en la foto, igual que el resto de líderes de todos los "hermanos separados" del orbe?. ¿Será invitado Monseñor Fellay, actual Superior General de la FSSPX, a la nueva performance en conmemoración de las bodas de plata de tan magno evento, al igual que los líderes de todas aquellas personas que, ni están en comunión con el Papa, ni tienen el menor deseo de estarlo?.

Si a los herejes no se les puede llamar "herejes" porque la palabra les ofende (y no entiendo por qué les ofende, ya que "hereje" es el que sostiene una opinión opuesta al dogma católico; si yo fuese hereje y estuviese convencido de tener razón, llevaría muy a gala el serlo), y hay que llamarlos "hermanos separados" o "hermanos mayores", ¿por qué esa insistencia en llamar "cismáticos" a los "lefebvrianos", que a lo mejor también se ofenden de que se les cuelgue dicho sambenito? (sambenito, que, por otra parte, ni siquiera es merecido, como recordó Monseñor Perl, vicepresidente de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei).

¿No se puede llamar "hereje" al que lo es -¡que se nos enfada, oiga!-, pero sí "cismático" al que no lo es, por mucho que se ofenda? De hecho, ¿por qué tanta rapidez al llamar "cismáticos" a los "lefebvrianos" para luego dar mil rodeos con el lenguaje con el fin de no calificar así a los ortodoxos, no sea que Alexis II o Athanasios XXXI - o como se llamen- nos miren con gestos severos tras sus pobladas barbas?.

Además, si es cierto que hay tantas similitudes entre los "lefebvrianos" y los protestantes ¿cómo es que la efemérides del centenario del nacimiento de Monseñor Lefèbvre no fue celebrada con los mismos fastos y con la misma -por abundancia e importancia- participación de la jerarquía eclesiástica que el quinto centenario del nacimiento de Lutero?.

Y, si "lefebvrianos" y protestantes son taaaan parecidos, no se entiende que haya por ahí tanto enrollao que presume de asistir, con cierta regularidad, a cultos en iglesias protestantes, pero que, ni loco, acudiría a una Misa oficiada por un sacerdote de la FSSPX. Si son tan parecidos, tan guay y enrollao les debería parecer dar palmas y levantar los brazos en compañía de luteranos y evangélicos como arrodillarse en silencio mientras un sacerdote de la FSSPX realiza la Consagración en latín y dándote la espalda. Digo yo.

Y, en definitiva, si tan parecidos son protestantes y "lefebvrianos", no tiene lógica alguna que, para los primeros, todo sea apertura, tolerancia, sonrisas, y mucha cremita por la espalda y, para los segundos, todo sea palo y tentetieso, recelo y agresividad en el lenguaje. Si tan parecidos son unos y otros, no se entiende que sea tan fácil sorprender, posando en la misma foto, a obispos católicos junto a obispos protestantes (y obispas protestantas, oiga) y, en cambio, sea tan dificilísimo pillarlos en una foto junto con un obispo de la FSSPX.

No deben ser tan parecidos (para empezar) cuando tanto glamour parece tener el juntarse con unos, mientras los otros (al parecer) deben ser evitados a toda costa, como si padeciesen una enfermedad contagiosa.

Y, si tan parecidos fuesen, los sacerdotes de la FSSPX encontrarían las mismas facilidades para dar Misa en cualquier iglesia o catedral (cuyas puertas y altares se les cierran de par en par) que las que encuentran los protestantes (y musulmanes, y budistas, e hindúes) para celebrar sus saraos en los templos católicos (que son todas, y algunas más). Y, lógicamente, ningún inconveniente tendrían muchos sacerdotes católicos en concelebrar Misas con los sacerdotes de la FSSPX, igual que no tienen mayor reparo en perpetrar rituales de los llamados "ecuménicos" con clérigos de otras confesiones y religiones.

Y, sin embargo, todos sabemos que no es así. El rollo ecuménico, al parecer, es aplicable a todo el mundo mundial, excepto a los obispos, sacerdotes y fieles de la FSSPX (quienes, además, ni están excomulgados -mira tú, en esto sí han sido tratados como Lutero- ni forman parte de cisma alguno).

Por otro lado, si fuese cierto los "lefebvrianos" son "cismáticos" (o cuasicismáticos, o filocismáticos, o cismáticos-ma-non-troppo), ¿la comparación adecuada no sería con los ortodoxos, en lugar de con los protestantes, al fin y al cabo?.

¿O, al fin y al cabo, esta diferencia de trato no obedece más que a la democrática -y cobarde- costumbre de, siguiendo un flagrante doble rasero, tratar de forma completamente distinta a los grupos numerosos y a aquéllos cuyo número de integrantes es escaso? (que, si tan parecidos fuesen, insisto, parecido trato merecerían).

PS: Les recuerdo que el contenido de este artículo (y de este blog) no pretende ser dogmático, sino únicamente pastoral (y cuando entienda lo que eso significa, se lo explico, que algunos llevan medio siglo intentándolo, y aún no lo han conseguido).

martes, 8 de marzo de 2011

Estado de shock...séptico.


Al final, las famosas cloacas del estado, que con tanta urgencia necesitaban limpiarse, han resultado ser de una índole muy distinta a la que imaginábamos.

El vicepresidente del gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, podría estar, debido a las complicaciones de una infección urinaria, ingresado en una UCI (en la que, probablemente, pase este año la triste efemérides del 11-M).

Y esta vez, como me recuerda un amigo de Facebook (Nuño Fernández de Oviedo, más concretamente) no hablamos de la Unidad Central de Inteligencia, precisamente.

Don Alfredo (a quien se suele tener por Bruto y que podría resultar ser César) quizás no se haya guardado lo suficiente de los idus de Marzo.

El gafe, como siempre, ileso e indemne. Y los que pululan a su alrededor, cayendo uno por uno. Desde hace once años. Y aún le tienen por tonto.

martes, 1 de marzo de 2011

Revolution Street (XII): El Telvarreformismo

Cuando en diciembre del 2009 fue aprobada, de forma impecablemente democrática, la reforma de la ley que permitía, desde hacía 25 años, el aborto libre en España hasta cinco minutos antes del parto, muchos clamaron indignados ante la foto de varias ministras (y futuras ministras) del gobierno socialista, sonrientes y orgullosas de su logro.

La foto, además, fue aprovechada, como una demostración más de las perversas intenciones del Toro que Mató a Manolete (también conocido como "el presidente del gobierno" o "José Luis Rodríguez Zapatero"), ya que, según los avispados simpatizantes del partido que legalizó las píldoras abortivas en España, mostraba el modelo de mujer que el socialismo quería "imponer a la sociedad" (no como ellos, que no quieren imponer nada a nadie -sólo proponer- , pero se enfadan mucho con los políticos -socialistas- que no hacen lo que ellos quieren).

En efecto. Razón no les faltaba. Las que posan, con sonrisa forzada, en la foto, podrían tomarse como la perfecta síntesis de la forma de entender la vida que predican (la mayoría de las veces de forma subliminal, y algunas hasta abiertamente) desde el PSOE (aunque no sólo desde el PSOE).

Según dicen, en la foto hay alguna a la que el rancio abolengo falangista de su árbol familiar no le impide un cierto gusto enfermizo por la tortilla española (las malas lenguas -con perdón- también afirman que sus aficiones le permiten estar muy bien informada en lo que al deporte se refiere). También hay alguna otra -de la que también se dice que tiene relaciones con la Moncloa que van más allá de lo estrictamente político- cuyo reloj biológico, ya dio las doce campanadas de la medianoche hace tiempo, sin haber dado fruto alguno ni muestra de haberlo deseado. Tampoco falta la que, por desgracia, es el prototipo de eso que se ha dado en llamar "la mujer española de hoy en día": la treintañera sin hijos (al menos, sin hijos vivos), ya sea por voluntad propia o porque ("Dios castiga sin mano", decía mi bisabuela, que en paz descanse) el campo no da cosecha así como así después de que, durante mucho tiempo, se le haya echado sal para tenerlo en barbecho forzoso.

Y, en general, basta con conocer un poco la vida obra y milagros (lo que el régimen quiere que conozcamos, que ya es más que suficiente como para llevarse las manos a la cabeza) de estas señoras y señoritas, para ver en ellas a la presunta mujer triunfadora que nos quieren presentar, no sólo desde los partidos políticos, sino también desde esas publicaciones cuyo contenido podría resumirse en "Cómo ser un zorrón y salirte siempre con la tuya": hijos, los justitos (como si fuesen una meta más de una lista, y no un don), si es que se tienen. Y la profesión (y entiéndase esta palabra como sinónimo de "fuente de ingresos", y no necesariamente de "trabajo") por delante de todo lo demás.

Pero, como ya supondrán, en este blog no podemos limitarnos a caer en la tradicional trampa de mirar sólo en la dirección del dedo pepero que apunta a los socialistas para despistar, sino que también consideramos oportuno mirar al dedo y a su dueño, para gozar de una visión más amplia y clarificadora de la situación.

Y la oportunidad nos la brinda ahora la próxima presidenta de la organización juvenil (por juvenil, entiéndase "veinteañeros y treintañeros sin oficio buscando beneficio") del PP, Beatriz Jurado, quien, en una muestra de sinseridá (como dice la gente allá por su tierra), ha comentado sus pulcramente legales intenciones respecto a aquél retoño suyo que tenga la mala suerte de no pasar el control de calidad impuesto por su madre. Y no me sean malos y comprendan a la chiquilla: imaginen la vergüensa que supondría que el niño viniese mal y luego tener que ir al club de tenis para aguantar las miradas - mitad lástima, mitad desagrado- de las marujas enjoyadas en bañador y pareo o de los que, barriga al aire y con la camisa desabrochada, juegan al dominó allá en las mesas mientras hablan del fúrboh, las prosesioneh o la política.

Siguiendo la propuesta que nos hacen los que no dejan de dar la vara con la "ingeniería social" (la de los otros, no la de los suyos), analicemos un poquito al modelo de mujer que nos muestra el PP, teniendo en cuenta las biografías, edad, usos y costumbres de las señoras y señoritas (alguna porque quiere, alguna otra porque quizás no tenga otro remedio) que ocupan eso que hoy se llaman "puestos de relevancia" en el organigrama del partido.

Podríamos hablar del conceto de mujer que se muestra como ejemplo a seguir con modelos como la secretaria general del PP, madre soltera de un hijo por fecundación in vitro ("la mejor decisión de su vida", lo consideraba en una reciente entrevista en El Mundo). O la portavoz del partido en el Congreso de los diputados, sin hijos y casada por lo civil (por cierto, si el matrimonio es, de por sí, indisoluble, ¿por qué se llama "matrimonio" a algo que puede disolverse sin mayor problema?). O Beatriz Jurado, futura presidenta de los cachorros y cachorras del PP, de la que no hace falta decir nada, que ella lo dice todo: a mi niño me lo cargo, pero dentro de la más estricta legalidad democrática y constitucional.

Así que, si la foto de las miembras socialistas, según el fino olfato antizapaterista del pepero de guardia, nos revela qué modelo quieren que copien nuestras niñas y adolescente, ¿qué nos revelan algunos detalles de la biografía de las Telvamiembras, así como las ideas de las que hacen gala con tanto orgullo porqueyolovalgo?.

Pues, como siempre, lo mismo que en el caso de la foto de las sociatas: las más veteranas, estudiosas y aplicadas (más o menos), en su momento (cuando aún no habían hecho suficiente carrera dentro del partido). Y las más jóvenes, sin ocupación conocida ni por conocer; nacidas en democracia y, por ello, criadas en el seno del partido, y ganándose, desde que entraron a la guardería, las habichuelas a costa del contribuyente, haciendo méritos de la única forma que conocen: repitiendo como papagayos las consignas de sus amados líderes.

Pero, claro, ¿cómo van a darse cuenta de estas sutilezas los que se pasan la vida con las dos manos ocupadas permanentemente, una tapándose la nariz y otra señalando a los socialistas?. Están demasiado liados ahora mismo, indignándose con la futura presidenta de Nuevas Generaciones por no disimular y ponerles en evidencia...