miércoles, 20 de julio de 2011

Hace más de 200 años...

...concretamente, un 19 de Julio de 1808, tuvo lugar, en las cercanías de Bailén (Jaén), la primera derrota, en batalla campal, de los ejércitos de Napoleón Bonaparte.

Como pueden imaginar los lectores por la fecha del año en la que tuvo lugar el evento, no sólo la valentía y el arrojo de los soldados y milicianos españoles, comandados por el general Castaños, jugó un importante papel en el desenlace final de los acontecimientos.

En efecto, varios años antes de que el conocidísimo "General Invierno" diezmase, a velocidad de espanto, los ejércitos franceses que habían invadido Rusia, la caló (que, aunque no llegase a general y se quedase en sargento chusquero, sólo necesitó un par de días para realizar su efectiva labor) contribuyó (y no poco) a que las tropas del pequeño general (ahora también emperador) corso perdiesen su aureola de invencibilidad e infalibilidad en el campo de batalla.

Y es que la sed y el cansancio que facilitaron la rendición de los soldados dirigidos por el general Dupont no hicieron tanta mella entre los españoles gracias, sobre todo, a los paisanos que, arriesgando su vida, se dedicaron a llevar y traer cántaros de agua al frente.

La valentía de todos ellos ha quedado, para la posteridad, personificada en la figura de María Juana Inés Bellido Vallejo, que lo acabó contando de milagro, tras haber recibido un tiro el cántaro que llevaba. El cántaro roto figura, hoy en día, en el escudo de Bailén, en recuerdo de unos españoles que uno imagina bastante distintos (en general) de los de ahora, puesto que, en lugar de quedarse en sus casas afirmando que se solidarizaban rotundamente con los que combatían, bajo un sol de justicia, en la campiña jiennense, salieron en su ayuda sin saber si el cántaro que llevaban al hombro volvería a la fuente suficientes veces como para romperse allí.

Ningún miembro de la familia real, ni del gobiernodespaña acudió, el 19 de Julio del 2008, a los actos de conmemoración del segundo centenario de la batalla. "Problemas de agenda", fue el escueto mensaje utilizado para dejar plantados a los habitantes de esta localidad jiennense que (lógicamente, y además) celebra sus fiestas en esas fechas.

Y es que, efectivamente, es enormemente difícil regatear en Palma de Mallorca (para fortunas y bribones nunca hay problema de agenda alguno) y, a la vez, honrar (al menos, en el sentido institucional de la palabra) con tu presencia la celebración de un acontecimiento que, como se pudo comprobar después, acabó cambiando el presumible devenir de la historia de España (como consecuencia de las Capitulaciones firmadas en Andújar el 22 de Julio, el rey José abandonó Madrid el 1 de Agosto y las tropas francesas se replegaron al norte del Ebro). Su importancia sigue hoy reflejada por el hecho de que el gran número de ciudades españolas que cuentan, al menos, con una calle con el nombre de esta pequeña localidad .

Así que los bailenenses se encontraron, aquel día, como se han encontrado los españoles en tantas otras fechas decisivas de la historia de nuestra patria: abandonados por los que les gobiernan, que tenían lugares más cómodos en donde refugiarse y manos más importantes que estrechar.

lunes, 18 de julio de 2011

La que se avecina.

Para bien o para mal (corresponde a los lectores de la bitácora juzgar qué sería lo más adecuado en cada caso) he decidido compartir también aquí algunas reflexiones tipo "aquí-te-pillo-aquí-te-mato" que, a veces, cuelgo en facebook, cual bertsolari cibernético (por aquello de la improvisación y el recitar la historia según se te va ocurriendo en el momento, digo; que de vascuence - y de canto- ando algo flojillo últimamente...).

Por si no se habían dado cuenta, la derecha cuya propaganda consiste en decir que nunca hace propaganda ya tiene todas las vendas preparadas antes de haberse hecho ninguna herida, ante la absoluta y completa seguridad (digan lo que digan sus políticos y sus periodistas afines) de que la siguiente legislatura (gobierne quien gobierne, aunque no sé si esto ha importado realmente alguna vez) será aún peor que ésta.

Los escenarios que se plantean ante las próximas primarias que celebrará el PPSOE (primarias a que son coloquialmente conocidas por los españoles como "elecciones generales") son los siguientes:

1- Victoria del PP sin mayoría absoluta: La culpa de todo la tendrán los nacionalistas moderados (antes conocidos como separatistas) con los que el PP (aypenapenitapena) no tendrá más remedio que pactar para gobernar y que (¡oh, desgracia!) no dejarán al PP mover esa varita mágica que tiene preparada para arreglarlo todo en dos tardes.

2- Victoria del PP con mayoría absoluta: La culpa de todo la tendrá la herencia recibida del gobierno socialista (herencia que, como hemos recordado antes en este blog, siempre ha contado con el apoyo del PP en el Parlamento) que (lo descubrirán - ¡oh, casualidad!- como por arte de magia al día siguiente de las elecciones, tal y como ha pasado en el recién estrenado Reino de Cospedalia tras el 22 de Mayo pasado) resultará ser mucho peor de lo imaginado y que obligará a Mariano (aunque él no quería, por supuesto) a meter la tijera de forma bestial.

3- Derrota del PP: Estoy convencido de que éste es el escenario preferido por Rajoy (con lo bien que está uno leyendo el Marca y viendo Teledeporte, ¿verdad?), pero no sé si tendrá tiempo de llevar a Rubalcaba a la Moncloa (don Alfredo es tan malvado que seguro que es capaz de adelantar las elecciones generales para asegurarse de que don Mariano no tenga tiempo de perderlas). En tal caso, la explicación está cantada: algo rrarrorrarrorrarro habrá hecho Rubalcaba para que el PP no haya ganado las elecciones (no sabremos el qué, pero ni falta que hace).

Y es que, como me decía Orisson (también en facebook), qué fácil es apostar sobre seguro...

Años de hambre y represión.

El autor citado en la anterior entrada de la bitácora apunta, más adelante y en la misma obra, lo siguiente, acerca de uno de esos años que luego serían conocidos como "años del hambre" o (de un tiempo a esta parte) "los peores años de la represión franquista" ("Los años de hierro", tituló Pío Moa un libro suyo dedicado a este período del Siglo XX en España):

"...También el año 49 fue positivo para España...La población penal se había reducido a 11.701 reclusos y el número de parados era de 161.000".

En Abril del 2011, según las cifras proporcionadas por el Instituto Nacional de Estadística, el número de reclusos en esta España "libre y democrática" (como si lo uno y lo otro, a la vez, fuese posible) en la que vivimos, ascendía ya a 73.486.

Y no es necesario que recordemos que, por las fechas que corren (y cuando acabe el verano, mejor ni hablamos), el número de parados en España ronda o supera (digan lo que digan las cifras oficiales, casi tan maquilladas como doña Esperanza Aguirre un 2 de Mayo cualquiera) la redonda y escalofriante cifra de cinco millones.

Y no sólo eso: cuando, siendo José María Aznar presidente, el número de parados bajó de los dos millones, muchos, en España, hablaban de "milagro económico" (aunque no deja de ser cierto que, durante la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente la cifra de parados fue aún menor que con José María Aznar, por aquel entonces los que suelen repetir el mantra de que "la economía es lo primero y lo más importante" dejaron - misteriosamente- de hablar de economía para centrarse en otros temas, como la negociación con ETA o el nuevo estatuto de autonomía de Cataluña).

En la España atrasada y pobre de 1949, "dos millones de parados" era una pesadilla tan inimaginable que, de haber planteado alguien tan impensable y descabellado escenario, sólo le hubiese sido de utilidad a algún guionista y/o escritor de películas o novelas apocalípticas. En cambio, en la España moderna y europea del año 2011, "dos millones de parados" sigue siendo un escenario impensable y descabellado, si bien justo por la razón contraria: porque ahora parece algo demasiado bonito como para ser cierto (y lo es hasta tal punto que ningún político hoy, en España, se atreve siquiera a prometer algo así).

Así que, como podrán comprender los lectores de esta bitácora, el título de esta entrada no hace referencia, ni muchísimo menos, a los años 40 del siglo pasado...

domingo, 17 de julio de 2011

Hace 75 años...

"Pasó el mes de Agosto, torrido, abrasador, con la diaria relación de amigos o conocidos asesinados. Circulaba por Valencia una camioneta espeluznante, regodeándose en el ir y venir por la plaza de Castelar y por las principales calles del centro, que llevaba hincado sobre el tapón del radiador, en el capó, un cráneo humano sujeto de cualquier forma, así que, con el traqueteo del vehiculo se agitaba y hasta parecia reír macabramente cuando, con los saltos, las peladas mandibulas de la calavera se desencajaban.

En los laterales de la camioneta, pintada en rojo, podía leerse esta aterradora inscripción: "AL SALER. BIAJE SIN BUELTA". Habian levantado la lona que cubría la caja de la camioneta, para que pudieran verse los grupos de personas que allí viajaban, con las manos atadas con cordeles, apoyándose las unas en las otras, bajo la mirada festiva de unos milicianos que les apuntaban con sus fusiles. Marchaba a poca velocidad, haciendo sonar con furia la bocina, y no faltaban bárbaros que, desde las aceras, insultaban a los condenados. Aunque la mayoría de la gente retiraba la vista o se escondía en el portal mas próximo.

La portera de casa resultó ser una de esas arpías que, todas las mañanas, cogía el tranvía hasta el cementerio para solazarse con el espectáculo de los cadáveres amontonados contra las tapias. Regresaban jubilosas y despues contaban, entre risotadas, los gestos crispados de los asesinados, aquel cura al que mataron clavándole un crucifijo en el pecho, el rostro machacado de un militar faccioso...Nuestra cocinera, la buena de Elvira, se indignaba muchisimo con ella cuando le transmitía tan macabras informaciones a mi padre; nunca, creo, se enteraron las mujeres de la familia"

Fernando Vizcaino Casas, "Los Pasos Contados: Memorias (volumen I)".