Cuando leí la noticia, casi me da un patatús, y de los gordos. Al parecer, se pretende "legalizar" el aborto en Uruguay. Como todos ustedes saben, eso de "legalizar el aborto" es algo infame e impropio de personas civilizadas, así que no pude sino sentirme completamente horrorizado ante la posibilidad de que llegase a hacerse realidad semejante barbaridad.
Sin embargo, me sentí invadido, casi automáticamente, por un profundo sentimiento de alivio cuando, más tarde, leí el texto completo de la noticia: Y es que, al parecer, los señores senadores de la República Oriental del Uruguay están plenamente "comprometidos con la vida": sólo pretenden "despenalizarlo" (¡y solamente durante las primeras doce semanas del embarazo!). Menos mal. No todo iban a ser malas noticias.
Pero, ¡ay, amigo!. ¿Como ibamos a tener la fiesta en paz? Demasiado bueno para ser verdad. Siempre que hay una buena nueva de la que congratularse (ya saben ustedes lo que dicen los politicos a los que votan los provida españoles: Despenalizar el aborto es equilibrado y es estar a favor del derecho a la vida) tienen que salir unos aguafiestas de lo más radical a jorobarnos el dia.
Y, en esta ocasion, los pepitogrillos de turno han sido los obispos uruguayos, que han adoptado una postura maximalista y pretenden que el aborto en Uruguay siga, no sólo prohibido, sino incluso castigado (que lo primero sin lo segundo es como tener un tío en Alcalá, para qué lo vamos a negar), y no acaban de darse cuenta de que, como se pongan a extender carnets de católico por aquí y por allá, se van a convertir en un grupo marginal al que nadie hará caso, y como consecuencia, las iglesias quedaran vacias.
Pero si las iglesias ya estan vacías, Museros...
Eso lo explica todo. Por eso están así de burros: porque no tienen nada que perder.
Pero no todo esta perdido. Si ocurre como en Argentina cuando se equiparó legalmente el matrimonio con la unión entre dos personas del mismo sexo, Uruguay está salvado. De España volarán dos grandes eminencias de las transformaciones sociales (no sabemos si uno al lado del otro, cada uno en una punta del avión o en vuelos distintos, que el horno no está para bollos) y les enseñarán el fabuloso invento denominado "gradualismo".
El gradualismo parece, a primera vista, una version pedante del piano, piano, si va lontano. En realidad, es la repetición de la paradoja de Aquiles y la tortuga, planteada por Zenon de Elea. Zenon, al exponer dicho caso, jugaba con el tiempo y la distancia a su conveniencia y cuidaba mucho de mover los hilos de Aquiles y la tortuga de forma que, aunque Aquiles corriese como un gamo, el momento de alcanzar al acorazado reptil no llegase nunca.
Estas dos eminencias les enseñarán que las cosas hay que hacerlas poco a poco (especialmente si lo que se pretende es disimular que no se quiere hacer nada). Para empezar, si el aborto está despenalizado hasta las 12 semanas de embarazo, la primera meta a lograr sera que se despenalice solo hasta las 11 semanas, 6 dias, 23 horas, 59 minutos y 59 segundos de embarazo. Plantearse metas más ambiciosas (como hacen los señores obispos del Uruguay) es arruinar las posibilidades de éxito, ya que, como saben muy bien los que saben de esto, cuanto menos se pida, más posibilidades hay de que te lo den. Y, efectivamente: la perfección absoluta de esta sutil técnica consistiría, de hecho, en no pedir nada en absoluto, ya que así siempre podras decir que te han dado todo lo que has pedido, (y al instante y sin tener que mover un dedo para lograrlo).
Probablemente, después de varias campañas coronadas por éxitos anunciados y asegurados, hayan conseguido rebajar el límite de la despenalización del aborto a las 11 semanas, 6 días, 23 horas, 59 minutos y 44 segundos. Pudiera darse el inconveniente de que, mientras trabajan sin descanso por rebajar en un segundo más el límite de la despenalización del aborto, haya salido otra ley que habrá ampliado dicha despenalización hasta las (por ejemplo) 20 semanas de embarazo. Pero no desmayen por eso. Ustedes, a lo suyo: hagan todas las reuniones, mitines, seminarios y sesiones de brainstorming que sean necesarias para alumbrar el infalible camino hacia la victoria: reclamen que el limite se rebaje a 19 semanas, 6 dias, 23 horas, 59 minutos y 59 segundos (recuerden: a mayor "gradualismo", mayores posibilidades de éxito).
Y no se preocupen si la legislación abortista sigue avanzando a la velocidad del rayo. Ustedes, erre que erre y poco a poco. Y recuerden sonreir mucho y manden muchos emails recordándole a los uruguayos que, con su dinero, todo es posible, ya que de todos es sabido que no hay progresista (y lo progresista es "defender la vida", como dicen acá en la Madre Patria) que no proponga el dinero ajeno como solución única y universal a todos lo males que afligen al mundo.
Y, ustedes, señores obispos, relájense. Que si acuden, dentro de no mucho tiempo, a alguna manifestacion festiva "por la vida" en Montevideo (o en Punta del Este, que lo de "festiva" es más importante de lo que parece), les aseguro que se encontrarán allí a buena parte de los senadores que ahora (me temo) votarán a favor de esta ley, mientras son felicitados y agasajados con elogios y aplausos por la multitud.
PS: ¿No es curioso ver cómo, cuando se trata de noticias de otros países, no se hacen distingos entre "despenalizacion" y "legalizacion" del aborto, al punto de que se utilizan ambos términos indistintamente (y como si la diferencia entre una cosa y otra no tuviese la más mínima relevancia -que no la tiene- comparada con la monstruosidad del aborto), y, en cambio, cuando se trata de España, se insiste siempre en explicar cuidadosamente las supuestamente importantísimas y abismales diferencias entre un ropaje juridico y otro?.
Más sobre el "gradualismo" en esta otra entrada del blog.
SOBRE LOS "DIOSES"
Hace 3 semanas







