El código de Derecho Canónico, dice, en su canon 1398, lo siguiente:
"Quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión
latae sententiae".Según monseñor Martínez Camino, uno de los más entusiastas representantes del alerón
malminorista de la CEE (y lo cierto es que,a estas alturas, ya no sé si hay algún otro alerón en dicha conferencia), los políticos que voten a favor de la reforma legislativa que quiere aprobar el gobierno, no pueden comulgar, pero no serían excomulgados, porque, según su particular interpretación del canon 1398,
sólo debe ser excomulgado quien procura directamente un aborto. Es decir, quien lo realiza.Monseñor Martínez Camino (a quien presupongo muchas cosas, pero de ninguna manera falta de inteligencia), así, parece intentar transmitir la curiosa (y, tengo que decirlo: perversa) idea de que colaborar necesariamente y actuar para que el mal suceda es mucho menos grave que cometer ése mal.
Según ésta interpretación, ninguna culpa habrían tenido Hitler de lo sucedido en Auschwitz o en Treblinka, ya que él
"simplemente" promulgó las leyes que hicieron posible tal aberración, pero nunca le puso la mano encima a ningún judío (salvo, imagino, para acariciarlo delante de los fotógrafos). Ninguna culpa habría tenido Goebbels, según la lógica de monseñor Camino, de los ghettos, las noches de los cristales rotos o las cámaras de gas, ya que Herr Joseph
"solamente" se pasó años transmitiendo, a través de la radio y los periódicos, ideas como que los judíos no eran personas, que tenían la culpa de todo, y que Alemania sería un paraíso cuando los matasen a todos. En Nüremberg, por tanto, según la hermenéutica de monseñor, debían haber sido juzgados y condenados los jovenzuelos barbilampiños y asustadizos que abrían y cerraban las puertas de las cámaras de gas o abrían la espita (o lo que fuese) para que entrase el Zyklon B.
O, ya puestos, resulta incomprensible, entonces, la
manía que se le tiene, entre los católicos, a ese emperador romano pelirrojo conocido como Nerón. ¿Acaso abrió él las puertas de
toriles en el Coliseo para que leones, tigres y osos saliesen a la arena a devorar (vivos) a los mártires?. ¿Acaso mordió Nerón en persona a algún cristiano? Evidentemente, no. Urge, por tanto, un acto de desagravio al emperador, cuyo único
pecado (y dispensen una palabra tan reaccionaria y

preconciliar) fue no conformarse con ser quien era y atormentar los tímpanos de su círculo de amigos y familiares (algo parecido a lo que haría, dos milenios más tarde, Jesulín de Ubrique).
Por supuesto, nada tiene que decir monseñor Martínez Camino de la legislación abortista vigente y de quienes la votaron en su momento, o no la votaron toda, pero la defienden igualmente.
De hecho, monseñor podría estar preparando el camino (valga la redundancia) para exculpar al PP en la conciencia de muchos (que tampoco lo necesitan, puesto que su cerebro ya está entrenado para buscar cualquier excusa para exculpar al PP por hacer lo mismo por lo que antes culparon al PSOE) cuando mantenga vigente la "ley Aído", puesto que según monseñor sólo tienen culpa (y un poquito, nada más) los que, en su momento, votan la ley para aprobarla.
Muchas veces me he preguntado cómo sería, tener en España, algo parecido a la llamada Iglesia Patriótica China (ésa iglesia títere del gobierno de Pekín que éste quiere hacer pasar por "católica", y cuya función, en esencia -como las iglesias luteranas oficiales de los países escandinavos- es decirle a los fieles que todo lo que hace el gobierno está muy bien y es perfectamente compatible con el cristianismo). Teniendo en cuenta lo sucedido en España en los últimos 35-40 años, empiezo a pensar que hacerse una pregunta así, es muy parecido a ser un náufrago en medio del Atlántico y preguntarse cómo sería el agua salada.
Eso sí, la palabra "patriótica" no se podría usar en España por razones obvias, puesto que la palabra "patria" asustaría incluso a esos aguerridos españoles que, estando
superencontra del aborto, no vacilan en apoyar con su voto a los
abortistas buenos (tengamos en cuenta que estos españoles, imitando el ejemplo de su líder, no conocen más patria que la Constitución). Es más, monseñor Camino nos indica de forma muy clara el ídem: si los políticos que votan a favor de leyes abortistas (o que votaron en su momento) tienen, como mucho, sólo un poquitín de culpa, ¿qué culpa van a tener los que les votan?.
Algunos han cambiado el "
Apacienta mis ovejas" por "
Apacigua mis votantes". Como en la Iglesia Patriótica China.
Eso sí, los católicos chinos fieles tienen, al menos, una Iglesia (perseguida y en la clandestinidad). Me temo que los españoles no tenemos ni eso.
PS: De todas formas, y conociendo el percal, seguro que si el PP sacase en youtube un vídeo de Rajoy haciéndole un aborto a SSS (perdón: haciéndole un aborto
al hijo de SSS), la reacción de los votantes centrorreformistas sería algo así como decir frases del tipo: "Rajoy tiene que aclararse respecto al aborto", o "Las ambigüedades del PP sobre el aborto confunden a la gente". Quizás no faltaría alguien con alzacuellos que soltase algo así como que la culpa es del niño por no apartarse a tiempo cuando entra en el útero la cuchilla y el aspirador.
PS2: Las reacciones a las declaraciones de monseñor Camino exculpando a los políticos que votan a favor de
la reforma de la ley del aborto (que no es lo mismo que "
votar a favor del aborto") han sido las esperadas, pero
las más llamativas han sido las de Ana Pastor (cuya ley de destrucción masiva de embriones humanos contó con el apoyo de monseñor Martínez Camino) y Jorge Fernández Díaz en plan "
yo no conozco de nada a ese señor tan educado".