viernes, 16 de diciembre de 2011

Mal de muchos...

...consuelo de demócratas.

Nos lo cuenta la ciencia moderna, que consiste principalmente en enunciar de forma pomposa y engolada las verdades que han sido evidentes para todo el mundo, toda la vida:

Un estudio con peces demuestra que la ignorancia favorece la democracia.

Ahora sólo queda calcular qué porcentaje de su cerebro tiene que dejar de utilizar un ser humano para tener eso que los políticos llaman "madurez democrática" y que resulta no ser otra cosa que comportarse como un pez.

Así que no olviden ser buenos y morder adecuadamente todos los anzuelos que pasen cerca de ustedes.

¡Ah! Y, después de treinta y seis años de derechos y libertades, les aconsejo que recuerden aquel viejo chiste y eviten, por todos los medios, mirar a los ojos a un pez. O, si no, aténganse a las consecuencias...

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El silencio de los corderos.

Cuando el PP gobierna y lo hace mal, pierde 500.000 votos (diferencia entre los votos obtenidos en las generales del 2000 y las generales del 2004).

Cuando el PSOE gobierna y lo hace mal, pierde 4.500.000 votos (diferencia entre los votos obtenidos en las generales del 2008 y las del 2011).

Y ahora, cuéntenme otra vez eso del voto cautivo de las izquierdas y lo del mejor y mayor criterio de las gentes de derechas, supuestamente mucho más exigentes que las de izquierdas con los políticos a los que votan...

¡Ah, perdón! Se me había olvidado que el PP nunca hace nada mal, porque, si lo hace el PP, ya no está mal hacerlo... Son las cosas del directo.

sábado, 19 de noviembre de 2011

La constitución es...¡anticonstitucional!.

Escuchado,anteayer, de boca de un compañero de trabajo:
"El artículo 135 de la Constitución, tal y como ha quedado redactado después de la reforma, es anticonstitucional."
Acto seguido pasa a explicarme el porqué y (martillazo de autoridad en la mesa) que lo había leído en un artículo escrito por un catedrático de Derecho.
Para que luego vayan diciendo por ahí que los españoles no se merecen (o "no nos merecemos") presidentes de gobierno como Zapatero (o Rajoy) o políticos como los que hay en España.
Demasiado poco nos pasa, teniendo en cuenta la lluvia de fuego y azufre que pedimos a gritos todos los días, tanto con nuestro comportamiento como con nuestra forma de razonar.
De hecho, si los políticos nos tratan como nos tratan, es porque no nos conocen bien. Si nos conociesen mejor, nos tratarían aún peor de lo que ya lo hacen.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Un ejemplo que ni pintado.

Me lo recordaba ayer, a través de un correo electrónico, una querida amiga de este blog (y del que esto escribe): Un numerario del Opus Dei irá en las listas electorales de la coalición "Amaiur".
"Amaiur", que defiende el llamado "derecho de autodeterminación" de las Vascongadas y Navarra, está formada por Eusko Alkartasuna y diversos grupos de la ideología conocida como "izquierda patriota" (abertzale, en vascuence).

Naturalmente, esto ha provocado la extrañeza de no pocos. Al fin y al cabo, ¿qué hace un numerario del Opus en feliz compañía electoral de gente relacionada, de forma más o menos cercana - o lejana, según se mire-, con el llamado "mundo de ETA"? ("Movimiento vasco de liberación nacional", en aznarí).

Pero lo cierto es que, teniendo en cuenta que el número de víctimas del aborto es infinitamente superior al de victimas de ETA, y que una considerable cantidad de miembros del Opus Dei (algunos muy conocidos) han ido y seguirán yendo en las listas electorales del PP, no sé de qué nos estamos extrañando aquí.

Quizás esta noticia es una buena oportunidad (la enésima, de hecho) para preguntarnos porqué, la relación con partidos anticristianos que promueven aberraciones de todo tipo no parece tener, en la mente de muchos, la menor importancia (o muy poquita) cuando del PP se trata y, en cambio, es observada cuidadosamente, y con la más potente de las lupas, cuando las siglas son otras.

Y, cuando hablo de "la mente de muchos", no me refiero solamente a las mentes de los simpatizantes y militantes del PP.

¿Es que lo de "las buenas intenciones", "cristianizar el partido" o "cambiarlo desde dentro" no es aplicable cuando se trata de la coalición Amaiur? ¿O será que las "buenas intenciones", la "cristianización del partido" o el "cambio desde dentro" no son más que excusas para salir del paso que sólo son válidas cuando se trata de brindar apoyo a unas siglas muy concretas?.

PS: Una entrada Manteca vintage sobre este mismo asunto.

PSS: Aclaro que esta entrada no es, ni pretende ser, un artículo de opinión sobre el Opus Dei. El dato de que el candidato de Amaiur sea numerario del Opus Dei es completamente irrelevante, en lo que se refiere al tema que estamos tratando (la bula de la que gozan, a la hora de justificar lo injustificable, las siglas PP).

lunes, 14 de noviembre de 2011

Sor Paris.

Esperanza Aguirre odia la política. Indudablemente, se ha metido en este negocio por puro espíritu de sacrificio, y llevada por la preocupación y el amor al prójimo, ya que, por lo que podemos comprobar, sus verdadera vocación va por otros derroteros (quizás no tan distintos de la política, ahora que lo pienso).

La presidenta de la Comunidad de Madrid, en los ratitos libres que le deja la actividad mitinera y soflamática, se dedica a ejercer de stand-up comedian ("monologuista"). Que es algo así como la versión inofensiva, y a veces hasta graciosa, del político (o el político es la versión puñetera, fastidiosa y sin gracia ninguna del monologuista, vaya usted a saber).

Doña Esperanza, demostrando que las repetidas y frecuentes dosis de peróxido de hidrógeno aplicadas al lecho capilar no afectan necesariamente al ingenio, ha comparado a un socialista hablando de crear empleo, con Paris Hilton contándonos cómo se funda un convento. Dicen que a la presidenta de Madrid le hizo tanta gracia su propia frase que hasta consiguió esbozar un sucedáneo de sonrisa llegando a mover, al menos, tres músculos faciales simultáneamente.

Seguro que han oído hablar de Paris Hilton. Es una moza (entrada en años ya, dirían nuestras abuelas) que tiene el dinero por castigo. Por eso vive en Los Angeles. De no ser así, le habría convenido mudarse a Madrid hace bastante tiempo, ya que, en la capital de España, las píldoras abortivas y los abortos quirúrgicos (en caso de que la señorita Hilton requiriese tales eventualidades) le saldrían completamente gratis.

Difícilmente puede uno imaginarse, de todas formas, a miss Hilton - que comparte con doña Esperanza la afición a la tintura capilar - fundando un convento. Eso sería una barbaridad tan improbable como que políticos abortistas comulgasen, con televisión en directo, de manos del mismísimo Arzobispo de Madrid.

Oh, wait...

jueves, 3 de noviembre de 2011

Revolution Street: (XVII): Shiny, happy people.

Mariano Rajoy se comprometió hace pocos días a "devolver la felicidad a la sociedad española".

Aunque no debemos dejar de señalar las grandes similitudes entre la lógica pueril de la parroquia pepera y los escuálidos y aisladísimos norcoreanos ("La felicidad es un don de nuestro todopoderoso Amado Líder, en el que tenemos tanta fe que hasta estamos convencidos de que hará lo contrario de lo que dice que hará"), lo cierto es que don Mariano dice la verdad.

Probablemente, el advenimiento, a la presidencia del gobierno, del "Hombre-cuyo-nombre no es-Rubalcaba" no devuelva la felicidad a todos los españoles que ahora mismo no son felices, pero hará felices a todos sus votantes (que, al fin y al cabo, son los únicos que cuentan a la hora de ganar unas elecciones).

Porque, cuando "Partido-que-no-es-el-PSOE" desplace del gobierno al "Partido-que-no-es-el-PP", en España seguirá habiendo (recopilación realizada por un amigo que -acabo de comprobarlo- cumple años hoy) experimentación con seres humanos embrionarios, divorcio, uniones homosexuales equiparadas al matrimonio, educación para la ciudadania, operaciones de cambio de sexo financiadas con dinero público, usura despenalizada, negociación con terroristas y separatistas, perdida de derechos y de condiciones laborales, entrega de dinero público a los bancos, sindicatos y patronal pagados igualmente con dinero publico, abaratamiento del despido y subidas de impuestos acompañadas de más facilidades a los grandes capitales y empresas para no pagarlos (y más cosas de las que nos iremos enterando).

Pero los votantes del PP serán felices como perdices. Se lo garantizo. Exceptuando los ratos en los que se enteren de que hay gente que no está contenta con la situación, lógicamente. Aunque, en realidad, esto revela su estado de ánimo, no como felicidad (que se tiene independientemente de que otros compartan o no tu punto de vista), sino como euforia producto de una seria embriaguez (ese estado en el que uno pretende estar de lo más simpático, pero se cabrea como un mono capuchino con cualquiera que le lleve la contraria).

Y, aunque el hecho de que alguien confunda la felicidad y la embriaguez simpaticona revela también que, muy probablemente, no se ha sido feliz en muchísimo tiempo, lo cierto es que semejante cambio de estado de ánimo (que consiste en una alegre ceguera cuando gobiernan los tuyos, y en una dolorosa y súbita conciencia del entorno cuando gobiernan los otros) demuestra también que un demócrata, cuando vota, no busca solucionar ningún problema del mundo que le rodea, sino colorear de rosa el universo interior en el que ha decidido encerrarse (tragándose la llave de la puerta, de paso).

Y es que, en estas elecciones, como en todas las que ha habido en España durante las últimas tres décadas y media, millones de españoles, conscientes de que su país padece una grave enfermedad, no acudirán a las urnas buscando curación.

Buscarán anestesia.

Y todos sabemos lo que le ocurre a los que se inoculan una droga de forma continuada, ¿verdad?.

Que cada vez se necesitan dosis mayores del producto en cuestión para mantener un efecto igual o parecido.

Pues eso.

martes, 1 de noviembre de 2011

Se hace saber...

...que, durante la próxima legislatura, para reforzar el necesario consenso y la imprescindible unidad de los demócratas, y promocionar la marca España, la anticuada y retrógrada expresión "Blanco y en botella" será sustituida por la más dinámica y actual "Pepiño y doña Ana".

Don José María, a pesar de no poder evitar fruncir el ceño (y las abdominales) cada vez que escucha esta expresión, ha mostrado ya su total disposición a apoyar la iniciativa, con el fin de tranquilizar a los mercados.

lunes, 31 de octubre de 2011

Peones azul celeste.

Dice Luis del Pino (al igual que otros muchos), que al PP hay que votarlo para que pueda sacar mayoría absoluta y que así no "tenga que" depender de pactos con partidos nacionalistas para poder gobernar.

Pues sí, Don Luis...Sería una pena que el PP no sacase mayoría absoluta y que, debido a ello, se viese forzado a comportarse tal y como hace en Galicia, Valencia o Baleares, comunidades en las que...oh, wait...

Pero, vamos, que como tampoco es cuestión de ponerle las cosas demasiado difíciles al autor del blog más visitado de España (creo), voy a explicarlo de nuevo, y de forma muy sencilla:

1- Si el PP saca mayoría absoluta, como ya hemos comentado, la culpa de todo la tendrá Zapatero, pero hay un problemilla: Si la gente (decenas de millones de españoles) que cree a pie juntillas que sólo un gobierno del PP con mayoría absoluta puede arreglar esto, comprueba que esto sigue cuesta abajo y sin frenos, el número de personas que podría llegar a convencerse de que el problema no es el collar del perro, sino el mismo chucho, podría aumentar peligrosamente (no digo que tengan que ser muchos; bastaría con que superasen los 100.000).

2- En cambio, si el PP no saca mayoría absoluta, todo lo que ocurra se achacará a que el PP tendría que gobernar pactando con otros partidos. Y eso ayudaría a mantener, a todas esas personas que creen que esto se arregla con una mayoría absoluta del PP, convencidas de las presuntas bondades de un perro cuyo único problema sería que no se le ha podido comprar el collar antipulgas adecuado (y, encima, nos echarán la culpa a los fachas y a los carcas que no hemos votado al PP).

Así que, don Luis...¿Usted qué alternativa, de las dos planteadas, cree que prefiere don Mariano? ¿Y los jefes de don Mariano?.

PS: Y, por supuesto, si el entusiasmo de los fans desborda los deseos de los ídolos, y el PP saca 200 diputados, también está todo pensado y previsto: anuncio de desastre inminente al canto para asustar al populacho, y gobierno de concentración nacional como única fórmula para salvar la marca España.

Una sumisión cívica.

"A mí me tranquiliza que venga un gobierno del PP y aplique la ley y las promesas que ha hecho a las víctimas del terrorismo y no se siente a negociar con ETA".

Son palabras de Francisco José Alcaraz, recogidas aquí, y pronunciadas el sábado, no sé si antes, durante o tras el enésimo evento de lavado de cara del PP organizado por asociaciones "cívicas" e "independientes de toda sigla política", que tienen por costumbre saltar como muelles para señalar al PSOE como único culpable de lo que hacen PSOE y PP en consensuada y democrática compañía (los chanchullos institucionales con ETA, en este caso). Declaraciones que - me atrevo a decir- despejan cualquier duda (suponiendo que quedase alguna) al respecto: Francisco José Alcaraz es/se ha convertido/nunca ha sido otra cosa que (táchese lo que no proceda) la Pilar Manjón del PP (por mucho que nos pese).

No es de extrañar que el PP señale, utilizándolos como escudos lacrimógenos, a las víctimas del terrorismo (al menos, a las víctimas del terrorismo a los que los medios afines al PP dan bola) como "referente moral". Son esas víctimas del terrorismo que se manifiestan por la calle orgullosamente acompañadas de Jaime Mayor Oreja, ministro del Interior de un gobierno que negoció públicamente con ETA. Son esas víctimas del terrorismo que ponen su esperanza en Mariano Rajoy, que ya fue vicepresidente de un gobierno que negoció públicamente con ETA, y del que sus acólitos ya anuncian lo que piensa hacer. Son esas víctimas del terrorismo (no todas, repito), que no tienen inconveniente en presentarse a las elecciones (hablo de Teresa Jiménez Becerril, por ejemplo, pero también del caso más flagrante: María del Mar Blanco) formando parte de candidaturas encabezadas por don Jaime Mayor, ministro del Interior también durante esos años de negociaciones con ETA - perdón, "contactos con el movimiento vasco de liberación nacional", quería decir-, en los que se acercaron presos etarras a las Vascongadas a troche y moche, y en los que la peor calaña de entre la peor calaña etarra (hablamos de Iñaki Bilbao y hasta de Ignacio de Juana Chaos) redimían penas a toda pastilla haciendo la "o" con un canuto mientras estaban en prisión.


Son esas víctimas del terrorismo a las que el PP nos señala, machaconamente, como ejemplo a seguir porque son rebeldes contra el PSOE y sumisas y ciegas (siendo benévolos) con el partido de la gaviota. Son esas víctimas del terrorismo que organizan una campaña contra un gobierno que negoció con ETA y luego presentan la memoria de la misma acompañadas...del ministro del Interior de un gobierno que negoció con ETA. Son esas víctimas del terrorismo que organizan actos en los que (al igual que todo acto organizado por una organización satélite del PP) se marcan límites clarísimos a la verdad y a la memoria, que consisten en no decir ni hacer nada que pueda molestar al PP. Son esas víctimas del terrorismo que nos recuerdan que el dolor y la tragedia personal - aunque se quieran utilizar como prueba de infalibilidad y virtudes personales extraordinarias- no le hacen a uno inmune al error, a las tomaduras de pelo o al sectarismo (si acaso, le pueden hacer a uno más vulnerable a las palmaditas en la espalda de los buitres que pululan alrededor).

Son esas víctimas del terrorismo que, como el resto de activistas de las organizaciones satélites del PP, exigen la perfección absoluta a los políticos del PSOE, mientras tienen preparada una ristra interminable de disculpas y el infinito beneficio de la duda para los políticos del PP. Son, en definitiva, esas víctimas del terrorismo que afirman saber lo que se cuece entre bastidores, pero que no parecen haber caído en la lógica conclusión de que, de haber negociaciones con ETA en este momento (algo que nadie niega) probablemente no sería el gobierno actual (al que le quedan dos telediarios) el que las llevase desde hace un tiempo, sino el gobierno que entrará tras las próximas elecciones generales (ése mismo cuyo cercano advenimiento sirve como lexatín político para algunos).

Veremos entonces, cuando llegue el momento de la mano izquierda (que es la mano con la que se firman indultos y se conceden pensiones vitalicias, al parecer), la reacción de algunos. Y comprobaremos también la más que previsible reacción de esos medios de comunicación que ahora parecen incansablemente volcados en la tarea de darle voz a los que critican al PSOE sin mencionar al PP. Al igual que los activistas del movimiento provida cuando Aznar llegó a la presidencia del gobierno, más de uno podrá dar fe de que hay micrófonos y cámaras que, cuando gobierna el PP, desaparecen a la misma velocidad con la que se te acercan cuando gobierna el PSOE.

PS: Las dos Españas: una, sumisa con el PSOE. La otra, sumisa con el PP. En realidad, son una sola. Ni grande, ni libre, pero una sola.

lunes, 24 de octubre de 2011

El ERE de ETA.

Que sí. No le den más vueltas. ETA se ha acabado ("Órdenes de arriba"). Sobre todo, porque ya no es necesaria. No hay dinero (ni aquí ni procedente del exterior, que este último ya nos lo hemos fundido jugando al monopoly) suficiente para mantener este invento denominado "estado de las autonomías" (del que François Miterrand dijo que era excelente para España, pero que -¡ay, qué pena!- no podía aplicarse en Francia por esto y lo otro) y, dado que las comunidades autónomas, quizás en menos tiempo del que pensamos, serán desmanteladas y reducidas al tamaño y competencias de las actuales diputaciones provinciales, la existencia de ETA no tiene ya sentido.

Y es que una de las funciones de ETA (reconocida o no) ha sido la justificación de la desmembración administrativa del estado. La demonización del anterior Jefe del Estado (imprescindible para justificar el latrocinio legal e institucionalizado de estas últimas tres décadas y media) siempre ha llevado adherida, como hermana siamesa, la idea de que los etarras eran un poco bestias, y hasta algo exagerados en sus supuestas ansias de independentismo, pero que "algo de razón, tenían".

Y ese "algo" en el que los etarras se supone que "llevaban razón" no era otra cosa que la exigencia de conceder cuotas cada vez mayores de "autogobierno" a las regiones españolas, en detrimento del llamado ahora "gobierno central". Un "gobierno central" que (se suponía) sólo velaba por los intereses de la capital del Reino, en perjuicio de "todo-aquello-que-no-es-Madrid".

Y esta exigencia de poner el gobierno de las regiones en manos de caciques más o menos autóctonos, partía, a su vez, de la absurda premisa que afirma que, para saber solucionar un problema que se da en un determinado lugar, tienes que haber nacido y vivido toda la vida en ese mismo lugar (para entendernos: que Wall Street dejaría de provocarnos pulmonías con sus resfriados si todos los agentes de bolsa hubiesen nacido y vivido toda la vida en Manhattan).

Lo cierto es que esta curiosa (y cateta) lógica no se paró con la creación de "diecisiete miniunidades de destino en lo universal" (en genial definición de los Pisitófilos Creditófagos), sino que, dentro de cada autonomía, y en vista de que los supuestos agravios "del centralismo" solían ser recompensados con el dinero del contribuyente, dio origen a otro nuevo "centralismo" del que hacerse víctima: el "centralismo" de la capital autonómica. Ahora ya no teníamos un solo centralismo opresor, sino diecisiete. Málaga y Granada se sentían "oprimidas" por Sevilla. Cuenca y Guadalajara, por Toledo. León, por Valladolid. Y hasta en las autonomías uniprovinciales había "oprimidos" por el "centralismo"(Gijón por Oviedo, por ejemplo).

Y, como ya digo (que me desvío del tema de las capuchas y del vascuence aprendido en academia subvencionada, e ininteligible para el aitatxo que siempre vivió en su caserío), todo este maremágnum (que facilitó enormemente -al multiplicarla por dieciocho- la colocación y enriquecimiento, a costa del erario público, de familiares, amigos y conocidos con carnet del partido) era la consecuencia de la aplicación, en el mundo real, de las supuestas "razones" que, en tiempos de Franco, sí habrían justificado la existencia (y las actuaciones) de ETA.

De hecho, una de las quejas más frecuentemente expresadas, tanto por los políticos en los medios de comunicación, como por Juanito Español en la calle, era el no entender por qué ETA seguía matando si en España ya teníamos democracia liberal y una descentralización administrativa sin parangón en Europa (y por algo será, repito, que en otros países no quieren saber nada de este invento). Pero eran los crímenes de ETA y sus inacabables y cada vez mayores exigencias de más descentralización administrativa (hasta culminar en la independencia de la llamada "Euskadi", subvencionada por el resto de los españoles), precisamente, lo que hacía parecer razonable, legítimo, y hasta imprescindible, la existencia de las comunidades autónomas ("Imagínate, Paco, lo que pasaría si quitasen las autonomías...saldrían nuevas "etas" por todas partes, y se iba a liar una...").

El fin de ETA (eso sí) vendrá, no con este gobierno, sino con el que salga de las urnas el 20-N. Me atrevo a pronosticar que será un gobierno presidido por alguien del PP (hay días en que no me atrevo a afirmar que sea Mariano Rajoy) el que haga de olentzero (esto del independentismo vasco tiene estas ironías: con tal de llevar la contraria al resto de España, se inventan un personaje navideño que trae carbón a los niños que se portan bien). También creo que tiene razón Fray Fanatic, y el "ERE de ETA" se realizará siguiendo el espíritu empresarial y emprendedor de los tiempos que corren: prejubilaciones millonarias con dinero público para los veteranos que ya entraron con contrato fijo, y despido sin indemnización para los jovenzuelos que ya hayan cumplido su contrato basura.

Por eso mismo no deja de tener ironía (la ironía acostumbrada en estos casos) que este fin de semana ya se haya anunciado una manifestación contra el actual gobierno (la acostumbrada manifestación contra el gobierno socialista poco antes de las elecciones, dicho sea de paso), teniendo en cuenta que no será este gobierno, sino el próximo, el que reparta los premios: Pero creo que ya nos estamos acostumbrando a que, cuando PP y PSOE perpetran una canallada juntos, siempre surge algún invento autocalificado como "cívico" o "independiente de toda sigla política", que, acompañado de "los peperos buenos", monta jaleo para señalar, como único culpable, al PSOE.

¿O no?.

PS: ¡Y qué desconsolado que anda don Mariano! No hay más que verle...Sólo le ha faltado imponerles la gaviota de oro y brillantes a don José Luis y a don Alfredo. Gracias a estos chicos de ETA, evitar la victoria por mayoría absoluta es ahora, mucho más sencillo. Y es que, si ganamos por mayoría absoluta, ¿a quién íbamos a echar la culpa de todo lo que haremos durante la próxima legislatura?.
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