miércoles, 9 de mayo de 2012

Una sumision civica (VII)

"Creo que ETA necesita de la continuidad del gobierno de Rodriguez Zapatero, pues la alternativa de un gobierno del PP no les beneficiaria en nada"

"Gracias a que el PP tiene claro como hay que derrotar a ETA, la sociedad mantiene la esperanza de que en un futuro se volvera a aplicar el Pacto Antiterrorista, firmado e incumplido por Jose Luis Rodriguez Zapatero, asi como la Ley de Partidos".

Francisco Jose Alcaraz, en el libro "Una rebelion civica".

Entre Enero del 2005 y Marzo del 2007, la rebelion civica liderada por Francisco Jose Alcaraz salio 12 veces a la calle (al menos), sumando las manifestaciones y concentraciones convocadas por la AVT y otros actos convocados por otras organizaciones (una manifestacion del Foro de Ermua, otra del gobierno de Navarra y otra...del PP).

Un detalle significativo de tan encomiable e intensa actividad (¿o era activismo?) es que se llevo a cabo sin que el gobierno socialista concediese beneficios penitenciarios extraordinarios a ningun etarra. Ningun etarra fue excarcelado de forma extemporanea o intempestiva (por decirlo de alguna manera). No hubo "planes de reinsercion" especiales que se utilizasen, de alguna manera, para preparar el camino de futuros "terceros grados" (que es como ahora llaman a lo que, en la practica, es un indulto en toda regla).

La unica excepcion fue, durante aquel periodo, la del notorio Ignacio de Juana y su paso por varios hospitales con la excusa de su delicado estado de salud. Un "delicado estado de salud" que, aun siendo visible en fotos que todos recordaran y que fueron publicadas en la prensa internacional, era autoinfligido por un casi ayuno voluntario. Y es que Ignacio de Juana hacia huelga de hambre varias veces al dia. Y tras la huelga de hambre de la mañana, se inflaba de pan de molde, jamon de york y miel, para afrontar con energia la huelga de hambre de la tarde (y asi sucesivamente).

Ignacio de Juana, tras su paso por el hospital de La Paz en Madrid, fue trasladado al hospital Nuestra Señora de Aranzazu, de San Sebastian. Ya era ministro del Interior Alfredo Perez Rubalcaba, y semejante medida fue interpretada (acertadamente) como un casi tercer grado casi encubierto. Seguramente tambien recordaran los lectores de esta bitacora como las camaras de television seguian al etarra, puntualmente y todos los dias, en su breve paseito callejero acompañado de su novia.

Eran esos tiempos en los que la lejana (o no tanto) posibilidad de que a un solo etarra se le concediese un tercer grado prematuro utilizando cualquier subterfugio era considerada (con razon) un escandalo de agarrate y no te menees. Eran esos tiempos en los que quince minutos de paseo por la calle de un etarra provocaba rasgamientos generalizados de vestiduras. Nada que ver con los tiempos actuales, en los que brillan por su ausencia las camaras de television que nos muestren a los etarras liberados por el gobierno del PP paseando todo el dia por su pueblo (o donde quiera que, en mala hora, hayan decidido ir).
De hecho, una de las convocatorias a las que la AVT se sumo fueron unas concentraciones convocadas por el PP el 9 de Marzo de 2007 para protestar contra la decision del gobierno socialista de escudarse en los presuntos problemas de salud de Ignacio de Juana (que, de existir, recordemos, fueron autoinfligidos y no tan graves como se quisieron presentar) para trasladarlo a un hospital cercano a su localidad de residencia.

El mismo PP que, ahora, en el gobierno, reagrupa a los etarras en las carceles vascas para que el gobierno autonomico de esta comunidad (que cambiara de dueño antes de lo que piensan muchos) pueda conceder el tercer grado penitenciario en caso de "enfermedad" (y la palabra "enfermedad", como ustedes y yo sabemos perfectamente, puede ser interpretada de forma amplisima y generosisima).

Nada que ver con el caso, en concreto, de Ignacio de Juana, que fue devuelto a prision (a Aranjuez, mas concretamente) el 6 de Junio de 2007, tras recibir el alta hospitalaria. Y es que de Juana tuvo la mala suerte de encontrarse con un ministro del Interior tan perverso como Alfredo Perez Rubalcaba. Si el ministro del Interior hubiese sido san Jorge Fernandez-Diaz, podria haber "cumplido" el resto de la pena (que tampoco era mucho) en su casa.

En aquellas manifestaciones convocadas por (o a las que se sumaba) la rebelion civica era habitual la presencia de varias personas que ocuparon la cartera de Interior mientras Ignacio de Juana (y otros) redimian dias de condena a la velocidad del rayo. Jaime Mayor Oreja y Angel Acebes, sin ir mas lejos. Semejante detalle, sin embargo, parecio pasar (siempre lo ha hecho) desapercibido para don Francisco Jose y compañia, que tan fino olfato siempre han demostrado ante las palabras y las actuaciones de los politicos socialistas.

Contrasta, por tanto, la febril actividad desarrollada por la rebelion civica durante un periodo de tiempo en el que casi se llego a conceder un tercer grado prematuro a un solo etarra (y lo de cerca que fue seguido aquel caso) con el voto de confianza otorgado por Francisco Jose Alcaraz hace pocos dias a los que, nada mas llegar al gobierno, comenzaron a soltar un etarra tras otro y que, a toda pastilla (volvamos a señalar lo rapido que van las cosas de palacio cuando se quiere), han modificado la legislacion vigente para facilitar, mas aun, futuras excarcelaciones.

Y no deja de ser llamativo, tampoco, releer los (acertados) comentarios, que nada tenian de elogiosos,  de Francisco Jose Alcaraz sobre aquellos que, siendo presidente Zapatero, pasaban, de la noche al dia, del "a ETA, ni agua" a conceder su particular "voto de confianza" al gobierno de entonces en sus chanchullos (publicamente reconocidos, ademas) con la banda. Se lamentaba, y con razon, don Francisco Jose, del subito cambio de opinion que personajes muy conocidos parecian tener tras una breve entrevista en la Moncloa con el entonces presidente del gobierno. Casos muy señalados fueron los del filosofo (aceptemos pulpo como animal de compañia) Fernando Savater y el periodista Juan Maria Calleja.

Sin embargo, las certeras reflexiones hechas entonces por Francisco Jose Alcaraz sobre los que concedieron su "voto de confianza" a un gobierno que, guste reconocerlo o no, no habia premiado a ningun etarra con ningun tipo de beneficio penitenciario, no le han impedido al jiennense, ahora, conceder su "voto de confianza" a otro gobierno que (a diferencia del gobierno socialista en 2005 y 2006) lleva meses excarcelando terroristas.

Ninguna diferencia hay, por ello, entre el comportamiento de Alcaraz y el de los callejas y los savateres del zapaterato. Un dia nos cuenta, visiblemente disgustado, la nueva y enesima tropelia del gobierno pepero y, a los pocos dias, (ya explicamos el porque y el como en los ultimos parrafos de esta entrada) sale en la radio contandonos que el gobierno pepero, a pesar de los pesares, es magnifico (y aqui estamos para ayudarles a que se den cuenta de lo buenos que son, porque se comportan como si no lo fuesen), y que, si algo malo esta pasando, lo estara haciendo el PSOE, que para eso gobierna con mayoria absoluta con 110 diputados.

Y es que las voces (como tantas otras) no resultaron ser contra ningun mal (el terrorismo en este caso, el aborto en otros), sino -para decepcion de no pocos- contra un gobierno de un signo politico muy concreto. La prueba es que, a pesar de haberse intensificado dicho mal, las voces, otrora fuertes, decididas y llenas de reflejos (para lo que convenia, todo sea dicho), se han tornado ahora mudas, perezosas y miopes.

PS: Y, por cierto, ¿a que no saben quien recibio un premio de Voces Contra el Terrorismo?. Pues un conocido presidente del gobierno que negocio con ETA. Pero, eso si, un presidente del gobierno cuyo carnet politico no lleva un puño y una rosa.

2 comentarios:

Gonzalo dijo...

Joder, qué triste y asqueroso es todo.

Anónimo dijo...

En España no existe eso que algunos llaman "sociedad civil", o sea movimientos ciudadanos independientes de los partidos.

Todos dependen económicamente y/o ideológicamente de los partidos de uno u otro tipo. Principalmente porque esos partidos no quieren a nadie independiente que pueda desde la libertad oponerse a sus políticas.

Es una situación a la que es difícil encontrar una solución. Todo el sistema político esta en contra de la "sociedad civil".