miércoles, 21 de abril de 2010

Aterriza como puedas.

Lo había anunciado Ignacio:

"No hace falta ser un augur. Ahora surgirán 'empresas' de controladores aéreos, que casualmente serán contratados por el ministerio de Pepiño, que casualmente serán de los amiguetes........y el gran Pepiño habrá 'ahorrado' dinero en tiempos de crisis: y lo querrán vender así. Qué desvergüenza.

Ya hemos vivido esa situación en España, con la llamada seguridad privada se hacen ejércitos de macarras, y proliferan los robos organizados, y no es casual.......desde que existe esa protección aumenta la delincuencia y, además, se degrada a los servicios de policía del estado, no es casual ni algo que no sea un negocio planificado: la seguridad y la provocación de la inseguridad."

Efectivamente, como bien decía Ignacio, con el asunto de los controladores aéreos, andábamos con la enésima reedición del numerito del bombero pirómano. Hace unos días, libertaddigital.com publicaba las intenciones del gobierno de privatizar AENA (sí, ya saben: "privatizar" -eso que no tiene la más mínima importancia cuando lo hacen los gobiernos socialdemócratas de izquierdas y se convierte en un terrible e imperdonable crimen cuando lo hace un gobierno socialdemócrata de centro).

Es la sencilla técnica de la "redistribución de la riqueza" de la robolución (pregúntenle a José María Ruiz-Mateos, por ejemplo): se arma revuelo artificialmente, creando un problema donde no lo hay (es de cajón: la culpa del agujero de 9,000 millones de euros de la CCM, por ejemplo, se debe a que hay controladores aéreos cuyo patrimonio puede que incluso se acerque al de la hija pequeña del presidente del Congreso), y llegando posteriormente a la brillante e impepiñable conclusión de que la solución consiste en vender, a precio de saldo, la empresa pública (o privada expropiada) de turno a algún amigo, pariente o conocido (o compañero de pupitre, oiga), que la revenderá en su momento por un valor muy superior al que le costó.

Pero no olviden que, en una socialdemocracia, los hechos son completamente irrelevantes. Lo importante es que recuerden que los socialistas son los grandes defensores de la gestión pública y tal y tal y que, si privatizan una empresa pública tras otra cada vez que gobiernan se debe, no a que sean unos troleros y unos jetas, sino a que aún no se han sabido sacudir los complejos de encima.

1 comentario:

Ignacio dijo...

Gracias: me voy a comprar una tunica y a sentirme profeta y eso.
Gracias.