lunes, 12 de abril de 2010

El 11-M de Polonia.

Cuando el sábado por la mañana me enteré del accidente (aceptemos, por un momento, "pulpo" como animal de compañía) del avión en el que viajaban el presidente de Polonia, Lech Kaczynski, y buena parte de la élite dirigente de este país, lo primero que se me pasó por la cabeza fue lo que Fray Fanatic ha publicado en su blog.

Kaczynski, se había convertido en uno de los pocos líderes políticos que, dentro de la Unión Europea, se resistía a imponer en su país la ideología anticristiana de este ente supranacional, cada vez más agresivo y limitador de la libertad de sus habitantes (la última muestra es la mal llamada "ley Sinde", que debería llamarse "ley Vidal-Quadras", ya que don Aleix, entonces vicepresidente de la UE, fue, entre los europarlamentarios españoles, su principal promotor en Bruselas).

Uno tras otro, los políticos que se oponen a los designios de la siniestra y antihumana ideología conocida como "lo políticamente correcto" (que de "político" lo tiene todo, pero de "correcto" no tiene nada) son señalados primero, como estrafalarios, vulgares y (cómo no) "ultraderechistas". Después, uno tras otro también, sufren fatalidades que truncan sus vidas y sus carreras, allanándoles el camino a sus adversarios.

La fatalidad puede ser un coche que se descontrola un día después de que tu partido tenga unos resultados fantásticos en unas elecciones, convirtiéndose en el partido bisagra (Jörg Haider), un pirado que dice estar obsesionado con los "derechos de los animales" (Pim Fortuyn) o, como en este caso, un experto piloto que, de pronto y sin ninguna explicación racional, pierde todo sentido común habido y por haber e "intenta aterrizar" (a la fuerza ahorcan, oiga) en un lugar imposible.

Pero lo que está claro es que tales infortunios ocurren siempre a los mismos. Incluso, como señal de advertencia, son los mismos dentro de la famiglia los que se llevan un buen susto, después del cual muchos de sus grandes propósitos, de pronto, desaparecen como por ensalmo. Una explosión al paso de su coche blindado (con decenas de metros de cable extendidos por las calles del centro de Madrid sin que nadie advirtiese nada raro) y nunca más se supo de las ganas de José María Aznar de levantar alfombras y barrer mugre. Y nada como un helicóptero que se cae nada más despegar del albero de una plaza de toros para que un político ya de por sí perezoso y dubitativo pierda incluso el deseo de hacer el paripé y decida dejar de criticar al supuesto adversario político.

Los funerales de estado de Lech Kaczynski serán (si no han sido ya) muy parecidos a otros funerales de estado de otros fallecidos en circunstancias similares (y muy similares también a los funerales que salen en las películas sobre la mafia): quién sabe si no serán los mismos que lamentan su muerte y dan el pésame a su familia (y al pueblo polaco) los que han urdido la muerte del finado.

Habrá elecciones presidenciales en Polonia dentro de dos meses. Quién sabe si la maquinaria electoral de algún candidato se revele demasiado bien engrasada para una convocatoria que se supone tan improvisada. Quién sabe, también, si el próximo presidente de Polonia no será mucho más "comprensivo" y "flexible" con las políticas intervencionistas y anticristianas de la Unión Europea (por la cuenta que le trae). Quizás asistamos a la victoria, en las elecciones presidenciales, que pronto tendrán lugar en Polonia, de un candidato con mucho más "talante" que Lech Kaczynski que, de forma más o menos sutil, repita el mantra de que todos los problemas de Polonia se deben al carácter "arisco" o "antipático" del anterior presidente y que no hay nada que no se pueda arreglar con una sonrisa y un "sí" complaciente.

Lo que está por ver es el mensaje que los polacos mandarán en las elecciones presidenciales de Junio a la élite que gobierna la Unión Europea: si Polonia se revelará (y se rebelará) como un país poblado de gentes con amor a su patria, a su religión y a su libertad, o si, por el contrario, la degeneración advertida por Eulogio López en su viaje (ya saben: la economía lo es todo), provocará que los polacos reaccionen tal y como hicieron los españoles el 14 de Marzo del 2004.

PS: Otro paralelismo llamativo: la proximidad entre Paracuellos del Jarama y las rutas de los trenes que explotaron el 11 de Marzo del 2004 y la cercanía entre Smolensko y Katyn.

9 comentarios:

Orisson dijo...

Tío, tengo que decírtelo: tu conspiranoia es grave. Pero, aparte de esas cositas rocamblescas, tienes razón en el acoso y derribo.

Personalemente pienso que lo de Smolensko sí ha sido un accidente, y además creo que será el gemelo el que gane las próximas elecciones. Y entonces sí se van a enterar los de la UE, que el Kacynski muerto era el suave de la pareja.

Un saludo

Museros dijo...

Ojalá los polacos le den un buen sopapo a la UE (independientemente de lo que haya pasado en Smolensko) y ocurra lo que tú dices, Orisson.

Un saludo para tí también.

Maite C dijo...

Todo lo que has escrito lo pensé desde el primer momento.

Y si fuera cierto, no sería su gemelo el que ganase las próximas elecciones.
Sería un personaje menos conservador (por decirlo de alguna manera) y por lo tanto más en la línea de la U.E., que no quiso que en sus Estatutos constara las raices cristianas de Europa.

Y creo que el resultado de las elecciones de Junio en Polonia van a ir por esos derroteros.
A no ser que el pueblo polaco vuelva a sorprendernos.

Hoy en La Gaceta hay un artículo firmado por Jose Luís Orella titulado "Katyn II" que no tiene desperdicio.

Un abrazo Museros.

Guadarrama dijo...

El giro de Polonia hacia Rusia es un hecho cierto, Mevdeved y Putin no han escatimado gestos mediáticos en pro de ese objetivo.

En la UE más de uno respira aliviado.

Aceptaremos pulpo como animal de compañía en los próximos lustros.

Eduardo Cabrera dijo...

Estimado Museros, yo, como Orisson, pienso que esto es un accidente, pero a lo que iba: en mi opinión, con estas divagaciones un tanto delirantes (salvo que se demostrase lo contrario) le resta usted credibilidad a los argumentos que sobre el aborto sostiene usted (y yo comparto) haciendo que todo pueda ser tildado de delirante o "conspiranoico". Un saludo

Museros dijo...

Maite C:

La cuestión, como ya digo, es si los polacos reaccionan como los españoles en el 2004 (ojalá que no). Un abrazo para tí también.

Guadarrama:

Quién sabe si dentro de unas décadas no veremos una película sobre estos hechos, igual que hemos podido ver películas sobre el asesinato de JFK (y la bala mágica que le hace 5 orificios en el cuerpo) o sobre Katyn (y cómo era mentira todo lo que los rusos contaron, en su momento, sobre este asunto).

Eduardo:

Le agradezco la advertencia, que creo bienintencionada; pero recuerde que, al fin y al cabo, tantas pruebas tiene usted de una cosa como yo de la otra. Y que ciertas cosas les pasan siempre a los mismos no es ninguna divagación, por desgracia.

Sobre el aborto (mejor dicho: sobre la manipulación que se hace del aborto en España para beneficiar electoralmente a un partido abortista), como sobre todo lo demás, lo importante es qué es verdad y qué no lo es; aunque, como bien advierte usted, no faltarán quienes se agarren a un clavo ardiendo para intentar, como único argumento, desprestigiar a quienes les llevan la contraria (es lo que hacen siempre, de todas formas). Un saludo.

Ignacio dijo...

Seremos paranoicos pero yo veo lo mismo.
Hay una cuestión a añadir: en la prensa veo a menudo que "LA ULTRADERECHA" gana en.....x paises están ya votando a opciones de derechas, con gran alharaca por parte de estos que se escanbdalizan de todo, esto tambien hay que seguirlo y ver de fomentarlo.

Eduardo Cabrera dijo...

Sin duda era bienintencionada Museros, y no porque no me parezca usted perspicaz, sino porque lo que sí es conspirativo es lo del aborto (palabra escogida como simplificación de todo lo que usted acertadamente denuncia) y lamentaría que este sitio fuera objeto de descalificación basándose en la falacia de que si este post es/resulta ser paranoico, como consecuencia (falsa) todos los otros lo son.

Y luego, Ignacio, lo de que la gente vota a la derecha, llamada ultraderecha por los otros, que son los mismos, pues no lo veo. No hay apenas derecha, o no se la conoce. Por no hablar de que utilizamos el lenguaje post-revolucionario y quizá últimamente está quedando patente para cada vez más personas que esa división no es real, sino justamente la de quienes sí están del lado de la verdad (o de la decencia, para no tracendentalizar en exceso) y los que no, y en este último grupo caben la izquierda y la así llamada ultraderecha, derecha, liberalismo, neocon, etc.

Alfonso dijo...

Por cierto, como ha atacado el domingo (En el programa, excelente por otra parte, Los Últimos de Filipinas) al Presidente Polaco, q.e.p.d., don Alejo Vidal Cuadras. Ha dado a entender que él, Kacynski, era el responsable del accidente al insistirle al piloto que aterrizase y ha criticado la insistencia de Kacynski en organizar un acto propio y diferente de los rusos en Katyn. Ha tratado de dejarle a la altura del betún.

Sinceramente, me da que Kacynski alguna vez ha puesto en su sitio a todos estos tibios, que luego se la dan de derechas, y que cobran millonadas en el parlamento europeo. Y claro, que te digan la verdad molesta. Escuece.

Personalmente me llevé una tremenda decepción con este hombre, don Alejo Vidal Cuadras, cuando votó que el aborto era un derecho en Europa. Y yo que le había saludado en la calle. Y ahora arremete contra un presidente, q.e.p.d, como Dios manda. Solapadamente sí, pero arremete contra él. En definitiva, Oreja y Vidal Cuadras son los dos engañabobos del PP para seguir manteniendo cautivo el voto de la derecha.

Museros, a mí también todo esto me parece, al menos, curioso.

Termino: Descansen en Paz y ¡Viva Polonia!

Un cordial saludo,

Alfonso