sábado, 22 de mayo de 2010

La maté porque era mía.

Era cuestión de tiempo que las cajas de ahorros comenzasen a ser intervenidas por el Banco de España. Al fin y al cabo, debían haberlo sido hace tiempo y la situación en la que se encuentra España actualmente (margen de endeudamiento público agotado y el mayor déficit por cuenta corriente de la historia) se debe a la hispana costumbre de barrer la mugre bajo la alfombra, convirtiendo al Estado (o sea, al contribuyente) en avalista, desde hace años, de entidades bancarias quebradas. Sin embargo, Cajasur no entraba, prácticamente, en ninguna de las quinielas en las que se pronosticaba cuáles serían las primeras cajas en caer.

Cajasur, en cuya junta directiva tiene un peso muy importante (y decisivo) el Cabildo catedralicio de Córdoba, lleva tiempo resistiéndose a la absorción o a la fusión con otras cajas andaluzas. De hecho, la Junta de Andalucía, cuando ya era evidente que los pufos inmobiliarios (impagos de constructores, promotores o de españolitos de a pie) pasarían factura tarde o temprano a los balances de las cajas, acorraló a la caja cordobesa sacando una ley que prohibía, a las cajas andaluzas, fusionarse con otras de fuera de la comunidad.

Por tanto, la situación de acoso (con quiebra de por medio, en esta ocasión) en la que se encontraba Cajasur no le resulaba ajena en absoluto a a nadie familiarizado con las presiones a las que ha sometido la Junta de Andalucía a esta caja para poder incluirla en su esfera de influencia (influencia que, en las cajas de ahorros, supone - debido a la presencia de consejeros nombrados por partidos políticos- que el reparto, entre colegas y conocidos, de dinero a fondo perdido, en forma de créditos que ya se sabe de antemano que no serán devueltos por la inviabilidad de la operación que sirve de excusa, sobre el papel, para concederlos).

Pero lo más llamativo de la intervención de Cajasur por parte del Banco de España ha sido el siguiente detalle: Unicaja estaba dispuesta a abonar un total de 200 millones de euros en indemnizaciones a los 1.224 empleados de CajaSur que serían despedidos tras la fusión (eso supone unos 180.000 euros por cabeza, de media). O dicho de otra manera: El deseo de controlar CajaSur por parte de la Junta de Andalucía era tan evidente (la ocasión la pintaban calva) que Unicaja, controlada por la Junta, estaba dispuesta, incluso, a pagar una cantidad innecesariamente elevada en indemnizaciones por despidos para absorber una entidad ruinosa.

Y, sin embargo, la mayoría del consejo de administración de la entidad en quiebra (incluyendo seis sacerdotes de los que la prensa ya distribuye una foto en plan "Reservoir Dogs") ha preferido la intervención del Banco de España antes que la fusión con Unicaja.

Según el Obispo de Córdoba se ha hecho para salvar puestos de trabajo y evitar los despidos. Falso (y lamento escuchar a un Obispo intentar defender lo indefendible, por mucho que Monseñor Portavoz nos cure de espanto haciéndolo con tanta frecuencia). Esos puestos de trabajo se perderán igualmente bajo la intervención del Banco de España, y, además, con indemnizaciones mucho menores que las que generosísimamente ha puesto Unicaja encima de la mesa.

De hecho, y al ritmo al que están ocurriendo las cosas, cuando se realice la inminente "reforma laboral", las indemnizaciones a las que tendrán derecho los que sean despedidos de CajaSur (que, probablemente, acaben siendo más de los 1.224 de los que se habla ahora una vez se ponga a subasta la entidad) no serán menores. Serán ridículas, seguramente.

Resumiendo: que el Cabildo de Córdoba (y el Obispo, se supone, ya que defiende la postura de éste) ha preferido que más de 1.000 personas se queden en la calle con una mano delante y otra detrás antes que permitir que CajaSur entera caiga en manos de la Junta (al frente de la cual, además, a los socialistas les queda bien poco). De hecho, como bien apunta Eulogio López, la intervención de CajaSur en el Banco de España supone la entrada de éste (dirigido e influido por personas aún más ideologizadas que las que mandan en la Junta de Andalucía) en el accionariado de Cope y Popular TV (aunque tampoco se iba a notar mucho: el hooliganismo de estos medios a favor de un conocido partido abortista es público y notorio). Por ello, hay forzosamente que hacerse una pregunta: ¿Qué gana la Iglesia -o la Conferencia Episcopal, que no es exactamente lo mismo- con todo esto?.

Creo que la respuesta hay que buscarla tirando del hilo, como siempre: La intervención del Banco de España supone una inyección de dinero del contribuyente en CajaSur. Un dinero que procede de un fondo conocido por las siglas FROB (fondo que el gobiernodespaña intentó que fuese financiado por la UE, que propinó la lógica y merecida patada figurada al escuálido trasero de doña Elena Salgado cuando ésta se presentó en Bruselas con el plan). El FROB, como se pueden figurar, no es infinito, sino que dispone de una cantidad limitada de dinero. El gobiernodespaña no tiene un duro, porque ya nadie le compra deuda pública (y es lógico: ¿quién le va a prestar dinero a quien lo va a usar para avalar entidades bancarias quebradas?). Cada caja que caiga es un palo al FROB, que deberá ser reaprovisionado de fondos públicos convenientemente, mediante sablazos continuados y cada vez mayores al españolito medio (bajada de salarios a empleados públicos y subidas de impuestos).

Es decir, que obligando al Banco de España a intervenir en CajaSur, se obliga al gobierno a acelerar y agravar las progresivas metidas de mano que tiene previsto hacer en el bolsillo de los españoles, con el coste electoral que eso supone. Coste electoral que al que se añade, además, el ridículo que supone que se intervengan entidades bancarias en España mientras este país preside la UE (seguramente el gobierno tenía pensado intervenir las cajas tras el 30 de Junio) y se dedica a dar consejos a todo el mundo (y sobre estos temas, para más inri).

Sí, eso es: estoy insinuando que, (o preguntándome si) la Conferencia Episcopal (me niego a utilizar la expresión "la Iglesia") ha hecho todo esto para poder darle el primer golpe de gracia (precipitando los que vendrán después) a Zapatero y acelerar su salida del gobierno. Y todo por cambiarle al perro el collar rojo por otro azul celeste.

Tenemos ahora mismo en España a dos cajas solventes (y "socialistas", para que vean que el centrorreformismo es sólo un montón de tópicos) haciendo de apagafuegos (Cajastur y Unicaja) e intentando recoger toda la basura posible sin que el Banco de España tenga que intervenir (y ahorrarle desgaste electoral al partido en el gobierno).

No me extrañaría que, imitando la táctica utilizada en CajaSur, las siguientes cajas que, de pronto, solicitasen la intervención del Banco de España, fuesen también "peperas". La CAM, de Alicante, y Bancaja, de Valencia son, además, las que están en todas las quinielas de este tipo. Se trata además, no sólo de petar una caja tras otra para fastidiarle la fiesta a Zapatero mientras todavía es presidente de turno de la UE, sino también de hundir el barco o quemar el fuerte para que el enemigo no pueda usarlo contra tí; porque, conociendo al presidente del gobierno, ¿alguien duda que Zapatero sería capaz de retrasar la inevitable intervención de las cajas "peperas" y realizarla en plena campaña electoral ?. Mejor, por tanto, forzar ahora la intervención de las cajas (cuando la intervención hará daño, electoralmente, al gobierno).

Al final, como siempre, lo principal para unos y para otros, no es la buena gestión (aunque sea la buena gestión de una quiebra), ni tampoco el bien común: se trata, simple y llanamente, de votos. Hemos pasado de la lucha por el control de las cajas a la lucha por el control del calendario de quiebra de las mismas (y todo por cálculos electorales).

Y lo peor de todo es ver a los pastores de la Iglesia hacer de peones en el tablero en el que Anás y Caifás se disputan los despojos de España.

15 comentarios:

Embajador en el Infierno dijo...

Espero que un dia de estos nos enuncies la ley Museros de la Segunda Derivada: "En política, nada es como aparece en los medios, siempre hay un efecto en segunda derivada que habitualmente es justo lo contrario de lo que dicen los medios.".

Fray_Fanatic dijo...

Querido Museros: Eres un optimista redomado. Nuestros pastores carecen total y absolutamente de la menor habilidad para el cálculo político. No es que la tengan y la usen para el mal (menor), no. Es que carecen de ella en absoluto. Y así les va, claro.

El Cabildo se ha pensado que podía quitarse de enmedio. Pero ya verás como de aquí a final de año nos vamos a saber de memoria las caras de los seis curitas. Y la del Obispo.

Embajador en el Infierno dijo...

o algo así (por mi comentario de arriba).

Museros dijo...

Embajador:

Je,je...Lo de que nada es como aparece en los medios suele cumplirse casi siempre y desde siempre. Sería demasiado atrevido por mi parte ponerle mi alias a esta obviedad. En este caso, empieza uno a buscar la Segunda Derivada por la insostenible excusa de que se pidió la intervención del BdE para salvar puestos de trabajo.

Fray Fanatic:

Das en el clavo en una cosa: que pienso que los obispos son "listos" salvo que se demuestre lo contrario. Por eso doy por sentado que se han buscado las consecuencias de lo ocurrido (como si lo hubieran planeado, vamos). Pero, al final, son imitadores malos de Pierre Nodoyuna: por pincharle una rueda al rival, su propio coche acaba en siniestro total.

Eso sí: teniendo en cuenta como debe andar el gobierno tras haber tenido que soltar casi 600 millones de euros del FROB (y en pleno acontecimiento planetario), se ve venir una campaña parecida a la del Prestige o la Guerra de Irak.

Embajador en el Infierno dijo...

No me malentiendas lo que voy a decir: la gran mayoría de las cosas que dices (que decimos) son obviedades. Tu gran aportación, a mi modo de ver, es que metaforizas los asuntos de tal forma que de obviedades pasan a ser verdades palpables, palpables incluso por el tío más ideologizado.

No es lo mismo decir eso de que lo que dicen los medios no es verdad, a que vengas tu con una de tus ineludibles comparaciones que son auténticos antídotos contra la rinoceritis.

Museros dijo...

Muchas gracias, Embajador. Le alegra a uno leer que lo que escribe ayuda a aclararle ideas a alguna gente de vez en cuando.

Orisson dijo...

Bueno, bueno, mucho mamoneo veo por aquí. Lo que de verdad os hace falta es que os nombren carguito del PP, que no ibáis a durar ni dos telediarios... Jajajaja.

Un saludo

Fray_Fanatic dijo...

Ya han empezado Escolar y Público a explicar las bondades de los treinta años de gestión del cura Castillejo.

El ex-vicepresidente (que era del PP) está también que se lleva las manos a la cabeza y prácticamente suplicando que no se politice el tema:

http://www.publico.es/dinero/314930/iglesia/rompio/fusion/motivos/ideologicos

Me parece una entrevista muy interesante. A mí desde luego lo de Cajasur me tiene pasmado. Y no me quito de la cabeza el que alguno va a terminar en la cárcel.

aukeran dijo...

Muy bien explicado

Maite C dijo...

Acertado y dando en el blanco en tu siempre minucioso análisis sobre el tema que trates, sea el que sea.

Te propongo para que lideres una auténtica oposición a todo lo que tenemos. Canálizalo como quieras, querido Museros, pero piénsatelo.

Un abrazo.

DasGretchen dijo...

Me uno nuevamente a la misma petición de hace unos meses y que comenta Maite. :)

Eduardo Cabrera dijo...

Dice Don Demetrio: "A favor de la intervención del Banco de España han votado los patronos, los impositores y la representación de los trabajadores. A favor de la fusión han votado los políticos. La sociedad cordobesa sabrá valorar dónde se encuentra cada uno."

Si sólo hubieran sido los patronos (los canónigos), podría compartir tu argumento, Museros. Pero con ese dato, dudo. Hay alguna información que se desconoce y que me parece crucial para valorar la toma de posición de los impositores y de los representantes de los trabajadores.

¿se os ocurre algún motivo?

Perlimplín dijo...

En este asunto estoy con la visión de Fanatic. Desconozco las especialidades concursales concretas de las entidades bancarias, pero cuando una empresa quiebra se ciernen sobre los administradores las acciones de responsabilidad y la posibilidad de verse envueltos en querellas por delitos societarios.

Con todo, en este caso no ha sido concurso necesario (instado por un acreedor). Quiere decir esto que cuando el que insta el concurso es un acreedor, la calificación del concurso como culpable se cierne como espada de Damocles sobre los administradores.

D. Demetrio con todo es el menos culpable, puesto que el pufo se lo encuentra hecho cuando llega a Córdoba. Aquí el responsable es el actual titular de Sevilla, que no digo por caridad lo que me pareció cuando pasó por Toledo.

La entrevista que trae Fanatic: http://www.publico.es/dinero/314930/iglesia/rompio/fusion/motivos/ideologicos
Es muy interesante, de alguien que conoce los entresijos de la entidad, no como D. Demetrio que habla de lo que le cuentan.

Museros dijo...

Eduardo:

Tienes razón. No sabemos si hay algo más en todo esto que desconocemos. Por eso hago conjeturas a partir de las consecuencias de lo ocurrido (por ejemplo: si han sido buscadas o han sido un "efecto secundario", simplemente).

Creo que el "quién ha votado qué" no es un argumento válido para justificar la decisión tomada por canónigos y representantes de impositores y empleados de CajaSur (representantes que no necesariamente han de acertar por serlo).

Lo que le da un tufo rarillo a todo esto es que se toma como justificación de lo hecho la conservación de unos puestos de trabajo cuya pérdida es inevitable. Además, la forma de preocuparse por los puestos de trabajo de una empresa es administrándola bien (eso incluye también no conceder créditos que luego no cobras a partidos que ilegalizarían la Iglesia Católica en cuanto pudiesen), no llevándola a la quiebra y luego rasgándose las vestiduras porque los que vienen (aunque no sean hermanitas de la caridad precisamente) con un plan de supervivencia dicen la obviedad de que una empresa que pierde casi 600 millones de euros al año sólo es viable cerrando algunas sucursales. Aludir a la doctrina social de la Iglesia suena a burla: no creo que la doctrina social de la Iglesia incluya financiar a partidos comunistas, ni conceder créditos sin garantía de devolución.

De lo que tampoco se ha hablado es cómo es posible que una caja de ahorros en quiebra no haga lo que todo el mundo hace cuando debe dinero: poner a la venta lo que tiene (léase, por ejemplo, bienes inmuebles) para pagar a sus acreedores, en lugar de meterle mano al bolsillo del contribuyente a través del FROB (¿se entiende ahora la campaña "estosololoarreglamosentretodos.org"?).

En definitiva, lo que ha habido ha sido una lucha por un titular de prensa: uno favorable al gobierno (fusión con Unicaja) y otro desfavorable (intervención del Banco de España).

Perlimplín:

Obviamente, el actual Obispo de Córdoba llegó hace poco y poco habrá podido hacer, pero parece haber aceptado hacer el papelón de dar la cara (desviando la atención de qué se ha votado a quiénes han votado qué) por un consejo de administración que ha incurrido (y me pesa decirlo) en todos y cada uno de los errores y malas prácticas en que han incurrido las cajas de ahorros.

Perlimplín dijo...

Ay, ay, qué mala pinta va teniendo la cosa:

http://www.expansion.com/2010/06/02/empresas/banca/1275515394.html?a=479135c520096219e0f0bc7ddea789d3&t=1275521736