lunes, 19 de septiembre de 2011

Brindu.

Recordaba hoy un amigo de facebook la conocida y estremecedora frase que la madre del militante socialista Joseba Pagazaurtundua, asesinado hace años en Andoáin por ETA, espetó al actual presidente del gobierno vasco, Francisco López Álvarez ("Pachilópez", de nombre de guerra), cuando éste se reunió, en un hotel de San Sebastián y a plena luz del día y con presencia de los medios de comunicación, con dirigentes del llamado "entorno de ETA".

La frase, como todos recordarán, decía algo así como "Harás y dirás cosas que nos helarán la sangre".

Aunque me parece difícil que, en un país donde se abortan más de cien mil inocentes cada año y en el que el común de los mortales trabaja cinco meses al año (suponiendo que tenga la suerte de tener trabajo) para sostener el lujoso tren de vida de los que viven sin trabajar, todavía haya gente a la que se le hiele la sangre por el hecho de que un político haga, delante de las cámaras, lo que todo el mundo sabe que hace cuando nadie le mira, lo cierto es que la escena de don Francisco departiendo serenamente con miembros de la entonces ilegalizada izquierda independentista vasca ha quedado ya obsoleta.

En efecto, si ustedes se fijan en don Francisco, al menos él tenía careto de circunstancias. Tenía cara de "¡Menudo papelón tiene que hacer uno a veces para conservar sus habituales fuentes de ingresos!". Sin embargo, en la conocida Semana Grande de San Sebastián, hace menos de un mes, se pudo ver, también a la luz de las cámaras, a unos simpáticos muchachos brindando, alegremente y con una enorme sonrisa, con el actual alcalde de la capital guipuzcoana, Juan Karlos Izagirre, miembro, como todos ustedes saben, de la coalición Bildu, de la que se afirma que es la misma a la que pertenecían (o pertenecen) Arnaldo Otegi y el que está a su derecha.


Estos simpáticos muchachos son (por si la estética no resulta suficiente pista para resolver el enigma) concejales del PP en San Sebastián. Uno parece haberse escapado de un anuncio televisivo de una cadena de clínicas dentales, y el otro, del de un desodorante. Pero a ambos se les nota un desenfado y una alegría, departiendo con un miembro del llamado "brazo político de ETA", que ya hubiese querido para sí el actual presidente del gobierno vasco en el día de autos.

Y, para que comprueben que la foto inferior reflejaba fielmente el ambiente y el estado de ánimo de los que en ella aparecen, pueden (si lo desean) visualizar la escena completa en este enlace.

Por supuesto, siempre habrá (las ha habido) voces que consideren este acto como "un hecho aislado", pero lo cierto es que don Antonio Basagoiti ya ha avisado a los buenos entendedores de que la siguiente legislatura estará llena de "hechos aislados". Tantos, que habrán dejado de ser la excepción para convertirse en la regla.

Así que, parafraseando a la madre del militante socialista asesinado, sepan ustedes que, si dentro de un par de años, algún líquido sigue circulando por sus venas, no puede ser otra cosa que horchata (líquido que presumo abundante, para qué negarlo, en el sistema circulatorio de "las buenas gentes de la derecha"). De lo contrario, les aconsejo rezar con gran fervor a San Genaro.

PS: Y, suponiendo que el actual presidente del gobierno de la Comunidad Autónoma Vasca se merezca los epítetos que se vierten en el vídeo arriba mencionado, ¿qué calificativos se merecen los de las sonrisas, y sus jefes, que tanta "mano izquierda" tendrán en los años venideros?.

3 comentarios:

Gonzalo dijo...

Hombre, no compares, tienes que entender... esto... es que... el motivo... la razón...

¡Oye! ¡Que no compares!

Museros dijo...

Es que las comparaciones son odiosas...sobre todo para los que no salen bien parados de las mismas.

azahar dijo...

Con mano izquierda y con cara dura, así es como actúan los peleles del PP...y sus votantes, claro está.

Y decirle a Basagoiti que aprenda a decir V-a-s-c-o-n-g-a-d-a-s. Mucho más fácil que ese nombre impronunciable.