El artículo de El País no es más que un refrito de otros artículos y testimonios que circulan por internet desde hace años, y que se publica el mismo día en que tuvo lugar la llamada "Misa de la Familia" en Madrid. Está escrito en el lenguaje habitual de la izquierda anticatólica, que consiste, básicamente, en llamar "católico" a lo que, en realidad, es "pepero" (si sustituyen la primera palabra por la segunda, verán que el artículo, en general, se comprende mucho mejor).
A la hora de preguntarse el porqué de este artículo, no sólo hay que reparar en el evidente ánimo de este periódico de hacer daño a la Fe católica (Embajador en el Infierno, explica cómo, de paso, se intenta enfangar a la Tradición), sino en un detalle que, acertadamente, ha señalado Orisson: Que, si semejante artículo ha sido publicado, es porque, seguramente, cuenta con el nihil obstat de Génova.
Es evidente que los grupos bullangueros y vistosos son muy útiles cuando uno está en la oposición (suponiendo que al PP, que gobierna en coalición cada vez menos disimulada con el PSOE, pueda llamársele así). Armar lío, a cuenta de lo que sea, viene muy bien para dar la impresión de que algo va muy mal y que es culpa del gobierno, dejando, de paso, caer el mensaje implícito de que, cambiando al gobierno, eso que va tan mal se arreglará.
Sin embargo, también estaba claro que, a medida que se fuera acercando el momento en el que el PP estuviese en el gobierno (no sé si en la Moncloa, pero sí en el gobierno), los folloneros dejarían de ser útiles y se echaría mano de otros mucho más tranquilitos y discretitos (léase "Don Benigno y sus huestes", que ya se han puesto a la tarea), bastante más indicados para "enfriar el partido" y "esconder la pelota". Sencillamente, porque, dado que lo que "iba mal" (aborto, ideología de género, sucedáneos aberrantes del matrimonio, leyes que eliminan la presunción de inocencia del varón) seguirá "yendo mal", mejor alguien que ayude al otrora revoltoso rebaño a quedarse quietecito, rumiando su ración de hierba y viendo pasar el tren con cara de empanao (que es lo que hacen las cabezas de ganado que se portan como es debido).

Así que, podríamos considerar el artículo de El País, como un "gracias-pueden-retirarse". Y, de paso, dejar caer que, si no se retiran del escenario, dicho artículo (que no deja de ser bastante inofensivo, dado que sólo es una recopilación de cosas ya publicadas) no sería más que un aperitivo de platos más suculentos.
Pero, cuando a uno de la famiglia (y el segundo apellido de don Ignacio es el que es) hay que darle puerta (aunque no sea nada personal, sino sólo negocios), se le ofrece una salida más que honrosa. En este caso, pasar a la posteridad como un mártir, víctima de Zapatero.
Y no sólo honrosa, sino rentable. Porque (quizás Cenicienta andaba ya mirando el reloj y sabía que quedaba poco para la medianoche) hace poco fue presentado en sociedad un libro llamado "Proyecto Zapatero", en cuya portada figura el nombre del presidente de Hazte Oír (¿o es Hazteoir.org?), sin que el que esto escribe pueda confirmarles si la razón de que su nombre figure en la portada es porque sea uno de los autores.
El libro, al parecer, trata sobre algo denominado "el proyecto ideológico de Zapatero", que (procedo a ahorrarles 20 aurelios; no hay de qué) es como llaman los peperos a la interminable ristra de maldades perpetradas, allí donde gobierna, por el partido al que ellos votan. Y es un libro cuya portada me parece un inmejorable símbolo de lo que, en realidad, siempre ha sido la actividad principal de ciertos "movimientos ciudadanos": la utilización de las siglas Z y P para vender baratijas a precios más que respetables (y luego dicen que es Zapatero el que castiga la economía de las familias españolas...).
Además, en la presentación del libro, el presidente de Hazteoir.org (¿o es Hazte Oír?) tuvo un arranque de sinceridad que le honra (ya digo: se acercaba la medianoche y, de perdidos, al río) y afirmó que su objetivo era movilizar a millones de personas para votar contra Zapatero (y adivinen a quiénes habría que votar para echarle), que no es otra cosa que la obviedad que siempre se ha repetido en este blog y en otros, mientras los incondicionales seguidores del presidente de Hazte Oír (¿o era Hazteoir.org?) nos llamaban de todo.
Así que no me parece casualidad que, en los artículos que, en sus respectivos blogs, han publicado en respuesta al de El País, tanto el presidente de Hazte Oír como un conocido bloguero de la casa, se cite sin recato el libro en cuestión, publicitándolo bajo la táctica conocida como "El Libro que el Enemigo Único No Quiere Que Leas" (la perspectiva de rematar la faena con ingresos nada desdeñables ya está haciendo relamerse del gusto a más de uno, como pueden comprobar en los comentarios a este otro artículo).
Unos artículos de respuesta al de El País, por cierto, en el que no se desmiente ninguno de los datos citados por el diario del grupo PRISA. El presidente de HO se limita a arremeter contra el mensajero, y el conocido bloguero de la casa ofrece una "prueba documental" que ríase usted de las actas notariales: un email (nada menos).
Además, si se fijan, el emilio citado por el bloguero de la casa (del año pasado, como si desde entonces no hubiese llovido) tampoco contradice ninguna de las informaciones incluidas en el artículo de "El País". Eso sí, utiliza una socorrida táctica de esta plataforma: esconderse tras la sotana de un obispo que pasaba por allí, al cual se le intenta presentar como avalista y protector (y, lo siento, monseñores, pero el que con la "sociedad civil" se acuesta, hazteorinado se levanta; pregunten, si no, al arzobispo de Toledo). Mientras tanto, acusan a los fachas y los carcas de pretender utilizar a la jerarquía eclesiástica en su provecho. Claro que sí.
El caso es que ellos mismos nos lo decían hace bien poco, resaltando la coincidencia de efemérides. Que mira tú que es casualidad que, al mismo tiempo -más o menos- que un desconocido llamado José Luis Rodríguez Zapatero llegaba a la secretaría general del PSOE, otro desconocido ponía en marcha un invento llamado Hazte Oír (¿o era Hazteoir.org?).
Pues eso: Amortizado Zapatero, amortizado Hazte Oír (y demás compaña).
PS: ¿Recuerdan este glorioso momento televisivo? Pues (si me lo han contado bien) aquel día, entre el público, había varios miembros de un grupo llamado "Testimonio 2000". Al parecer, varios de los integrantes del mismo (Leonor, Nacho, Pepe y algún otro que me dejo por el camino) acabarían, década y media después, repartiéndose la ensalada de siglas que ahora se da por finiquitada. Interesante cómo el destino parece cerrar ciclos de la misma manera en que los abre.






Sin embargo, esta última teoría no ha podido ser confirmada por la falta de restos documentales que la respalden. Tras grandes esfuerzos, y pese al lamentable estado del ejemplar rescatado, los expertos del Wiesenmuseum (antes, Museo del Prado) comienzan a descifrar los textos de varias viñetas, cuyo contenido está siendo analizado sesuda y cuidadosamente por los peritos de la Iglesia de Laodicea, para su correcta interpretación y adaptación, por si procediese otra requetevangelización, que presumen aún más exitosa y vibrante que las anteriores. A continuación les mostramos el contenido de los fragmentos de textos rescatados, primicia de la vuelta a la actualidad de tan gloriosos años de la historia de nuestra República Coronada: