martes, 4 de enero de 2011

Yo he venido a hablar de mi libro.

El pasado domingo, el diario El País publicaba un artículo relacionando un buen número de asociaciones de ese entramado autodenominado "sociedad civil" con una sociedad secreta de origen mejicano llamada "El Yunque".

El artículo de El País no es más que un refrito de otros artículos y testimonios que circulan por internet desde hace años, y que se publica el mismo día en que tuvo lugar la llamada "Misa de la Familia" en Madrid. Está escrito en el lenguaje habitual de la izquierda anticatólica, que consiste, básicamente, en llamar "católico" a lo que, en realidad, es "pepero" (si sustituyen la primera palabra por la segunda, verán que el artículo, en general, se comprende mucho mejor).

A la hora de preguntarse el porqué de este artículo, no sólo hay que reparar en el evidente ánimo de este periódico de hacer daño a la Fe católica (Embajador en el Infierno, explica cómo, de paso, se intenta enfangar a la Tradición), sino en un detalle que, acertadamente, ha señalado Orisson: Que, si semejante artículo ha sido publicado, es porque, seguramente, cuenta con el nihil obstat de Génova.

Es evidente que los grupos bullangueros y vistosos son muy útiles cuando uno está en la oposición (suponiendo que al PP, que gobierna en coalición cada vez menos disimulada con el PSOE, pueda llamársele así). Armar lío, a cuenta de lo que sea, viene muy bien para dar la impresión de que algo va muy mal y que es culpa del gobierno, dejando, de paso, caer el mensaje implícito de que, cambiando al gobierno, eso que va tan mal se arreglará.

Sin embargo, también estaba claro que, a medida que se fuera acercando el momento en el que el PP estuviese en el gobierno (no sé si en la Moncloa, pero sí en el gobierno), los folloneros dejarían de ser útiles y se echaría mano de otros mucho más tranquilitos y discretitos (léase "Don Benigno y sus huestes", que ya se han puesto a la tarea), bastante más indicados para "enfriar el partido" y "esconder la pelota". Sencillamente, porque, dado que lo que "iba mal" (aborto, ideología de género, sucedáneos aberrantes del matrimonio, leyes que eliminan la presunción de inocencia del varón) seguirá "yendo mal", mejor alguien que ayude al otrora revoltoso rebaño a quedarse quietecito, rumiando su ración de hierba y viendo pasar el tren con cara de empanao (que es lo que hacen las cabezas de ganado que se portan como es debido).

Así que, podríamos considerar el artículo de El País, como un "gracias-pueden-retirarse". Y, de paso, dejar caer que, si no se retiran del escenario, dicho artículo (que no deja de ser bastante inofensivo, dado que sólo es una recopilación de cosas ya publicadas) no sería más que un aperitivo de platos más suculentos.

Pero, cuando a uno de la famiglia (y el segundo apellido de don Ignacio es el que es) hay que darle puerta (aunque no sea nada personal, sino sólo negocios), se le ofrece una salida más que honrosa. En este caso, pasar a la posteridad como un mártir, víctima de Zapatero.

Y no sólo honrosa, sino rentable. Porque (quizás Cenicienta andaba ya mirando el reloj y sabía que quedaba poco para la medianoche) hace poco fue presentado en sociedad un libro llamado "Proyecto Zapatero", en cuya portada figura el nombre del presidente de Hazte Oír (¿o es Hazteoir.org?), sin que el que esto escribe pueda confirmarles si la razón de que su nombre figure en la portada es porque sea uno de los autores.

El libro, al parecer, trata sobre algo denominado "el proyecto ideológico de Zapatero", que (procedo a ahorrarles 20 aurelios; no hay de qué) es como llaman los peperos a la interminable ristra de maldades perpetradas, allí donde gobierna, por el partido al que ellos votan. Y es un libro cuya portada me parece un inmejorable símbolo de lo que, en realidad, siempre ha sido la actividad principal de ciertos "movimientos ciudadanos": la utilización de las siglas Z y P para vender baratijas a precios más que respetables (y luego dicen que es Zapatero el que castiga la economía de las familias españolas...).

Además, en la presentación del libro, el presidente de Hazteoir.org (¿o es Hazte Oír?) tuvo un arranque de sinceridad que le honra (ya digo: se acercaba la medianoche y, de perdidos, al río) y afirmó que su objetivo era movilizar a millones de personas para votar contra Zapatero (y adivinen a quiénes habría que votar para echarle), que no es otra cosa que la obviedad que siempre se ha repetido en este blog y en otros, mientras los incondicionales seguidores del presidente de Hazte Oír (¿o era Hazteoir.org?) nos llamaban de todo.

Así que no me parece casualidad que, en los artículos que, en sus respectivos blogs, han publicado en respuesta al de El País, tanto el presidente de Hazte Oír como un conocido bloguero de la casa, se cite sin recato el libro en cuestión, publicitándolo bajo la táctica conocida como "El Libro que el Enemigo Único No Quiere Que Leas" (la perspectiva de rematar la faena con ingresos nada desdeñables ya está haciendo relamerse del gusto a más de uno, como pueden comprobar en los comentarios a este otro artículo).

Unos artículos de respuesta al de El País, por cierto, en el que no se desmiente ninguno de los datos citados por el diario del grupo PRISA. El presidente de HO se limita a arremeter contra el mensajero, y el conocido bloguero de la casa ofrece una "prueba documental" que ríase usted de las actas notariales: un email (nada menos).

Además, si se fijan, el emilio citado por el bloguero de la casa (del año pasado, como si desde entonces no hubiese llovido) tampoco contradice ninguna de las informaciones incluidas en el artículo de "El País". Eso sí, utiliza una socorrida táctica de esta plataforma: esconderse tras la sotana de un obispo que pasaba por allí, al cual se le intenta presentar como avalista y protector (y, lo siento, monseñores, pero el que con la "sociedad civil" se acuesta, hazteorinado se levanta; pregunten, si no, al arzobispo de Toledo). Mientras tanto, acusan a los fachas y los carcas de pretender utilizar a la jerarquía eclesiástica en su provecho. Claro que sí.

El caso es que ellos mismos nos lo decían hace bien poco, resaltando la coincidencia de efemérides. Que mira tú que es casualidad que, al mismo tiempo -más o menos- que un desconocido llamado José Luis Rodríguez Zapatero llegaba a la secretaría general del PSOE, otro desconocido ponía en marcha un invento llamado Hazte Oír (¿o era Hazteoir.org?).

Pues eso: Amortizado Zapatero, amortizado Hazte Oír (y demás compaña).

PS: ¿Recuerdan este glorioso momento televisivo? Pues (si me lo han contado bien) aquel día, entre el público, había varios miembros de un grupo llamado "Testimonio 2000". Al parecer, varios de los integrantes del mismo (Leonor, Nacho, Pepe y algún otro que me dejo por el camino) acabarían, década y media después, repartiéndose la ensalada de siglas que ahora se da por finiquitada. Interesante cómo el destino parece cerrar ciclos de la misma manera en que los abre.

domingo, 2 de enero de 2011

Los Reyes Magos existen.

Me entero que, en Facebook, Ignacio "el de la Galaxia" me ha hecho el honor de nombrarme administrador del grupo "Los Reyes Magos Existen" (y, como reza el lema del grupo, "no sólo existen, sino que son verdad").

Para demostrar que este grupo de Facebook nace respaldados por sólidos argumentos y razonamientos, procedo a cortapegar un emilio que me ha llegado hace unos días (de alguien que es, por cierto, lector acérrimo de El País y fiel repetidor y propagador de cualquier consigna progre que puedan imaginar).

"Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escuchar, como todos los días, todo lo que su hija quisiera contarle sobre las actividades que realizaba en el colegio, ésta le preguntó, en voz baja, como con miedo:

- Papá...
- Sí, hija, cuéntame...
- Oye, quiero que me digas la verdad.
- Claro, hija...Si siempre te la digo -respondió el padre algo sorprendido.
- Es que...
- Dime, hija, dime...
- ¿Existen los Reyes Magos?.

El padre se quedó mudo, mirando a su mujer e intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo.

- Las niñas del colegio dicen que los Reyes Magos no existen, sino que son los padres. ¿Es verdad?.

La nueva pregunta de su hija le obligó a volver la mirada hacia la niña.

- ¿Y tú qué crees, hija mía?.
- Yo no sé, papá...Por un lado, creo que sí existen, porque tú me lo dices, y tú nunca me engañarías. Pero, como las niñas dicen eso...
- Mira, hija. Efectivamente, son los padres los que ponen los regalos, pero...
- Entonces, ¿es verdad? -contestó la niña, con ojos humedecidos- ¡Me habéis engañado!.
- No, mira...Nunca te hemos engañado, porque los Reyes Magos sí que existen -dijo el padre, cogiendo con ambas manos la cara de su hija.
- Pues no lo entiendo, papá...

- Siéntate, hija. Y escucha esta historia que te voy a contar, porque ya va siendo hora de que puedas comprenderla- dijo el padre señalando la silla que estaba a su lado.

La niña se dispuso a sentarse entre sus padres, ansiosa por escuchar cualquier historia que le sacase de la duda, y su padre comenzó a narrarle la historia de los Reyes Magos.

Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes vinieron de Oriente guiados por una estrella, y se acercaron al portal a adorarle. Le llevaron regalos como prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un Niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños.

- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar- Es una buena idea, pero es muy difícil de llevar a cabo. No seríamos capaces de llevarles regalos a tantos niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, comentó:

- Gaspar tiene razón. Ya somos muy ancianos y no podríamos recorrer el mundo entero dejando los regalos a los niños.

Los tres Reyes se quedaron pensativos, y algo tristes, al comprobar que su deseo parecía irrealizable. Pero el Niño Jesús, desde su cuna, tras haberles escuchado atentamente, sonrió y replicó:

- Queridos Reyes. Sois muy buenos y os agradezco vuestros regalos. Quiero ayudaros a realizar vuestro hermos deseo. Decidme: ¿qué necesitaríais para poder hacer llegar regalos a todos los niños?.

- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes, arrodillándose- Necesitaríamos millones y millones de pajes. Uno para cada niño, prácticamente, para que así los regalos pudiesen llegar la misma noche.

- No debéis preocuparos por eso. Yo os proporcionaré, no uno, sino dos pajes para cada niño.

- ¿Cómo va a ser posible eso? -preguntaron los Reyes con cara de asombro y admiración.

- Decidme -prosiguió el Niño Jesús- ¿no creéis que los pajes deberían querer mucho a los niños, y, a la vez, conocer muy bien sus deseos para saber qué regalos deben llevarles?.

- Sí, así es, Señor.

- Decidme, entonces, queridos Reyes, ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?.

Los tres Reyes se miraron, asintiendo, y comprendiendo por fin lo que el Niño Jesús planeaba, cuando su voz, de nuevo, se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido, y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente, todos los niños puedan recibir regalos, Yo ordeno que doce días después de la Navidad, y conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que, en vuestro nombre, regalen a sus hijos aquello que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de los regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Y, cuando los niños sean lo suficientemente mayores como para entender esto, que los padres les cuenten esta historia y, a partir de entonces, que los niños hagan también regalos a los padres como muestra de cariño y respeto. Y, alrededor del Belén, recuerden que, gracias a los Reyes Magos, todos son más felices.

Cuando el padre terminó de contar esta historia, la niña lo abrazó y le dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo, papá. Y estoy muy feliz de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

sábado, 1 de enero de 2011

2011

En primer lugar, quiero empezar este año agradeciendo a todos sus felicitaciones, tanto las de Navidad como las de Año Nuevo.

Orisson nos ha felicitado el Año Nuevo, en Facebook, con la siguiente frase:

"Feliz y pobre (sí, he dicho "pobre", y de verdad) 2011".

Lo cierto es que ya éramos pobres, y desde hace tiempo. Lo que ocurre es que, en España, nos hemos acostumbrado a llamar "clase media" a los pobres que viven con dinero prestado. Y, a tal punto ha llegado nuestra huida colectiva hacia adelante (a lomos de los créditos hipotecarios) que han tenido que venir de fuera a quitarnos la venda de los ojos a estacazo limpio.

Pero Orisson tiene razón al señalar que 2011 será diferente. No tanto por nuestra pobreza, sino porque nos veremos obligados a tomar conciencia de ella. De hecho, nos daremos cuenta (si aún no lo hemos hecho ya) de que deber dinero es peor que estar arruinado. El arruinado, al fin y al cabo, empieza de cero cada mañana cuando se levanta, y lo que gane (por poco que fuere), es para él. El que debe dinero se ve obligado (por voluntad propia, no se dejen engañar por la simpleza pelagiana de algunos) a sudar la frente para ganar el pan del prestamista antes de ganarse el suyo.

En muchos medios (Interlobotomía, el primero) hablarán, seguramente, del 2011, como el año del hundimiento de España. Lo cierto es que hace mucho tiempo que chocamos contra el iceberg. Más concretamente, a mediados de los 80. Por entonces, mientras nos distraían con las ocurrencias de Pedro Almodóvar y la movida madrileña (nos dejaban organizar mundiales de fútbol, pero aún no nos permitían ganarlos), se procedió al desmantelamiento progresivo de lo que se ha venido en llamar "tejido industrial y productivo" español, como requisito para poder ser admitidos en la Unión Europea (vendimos el coche para comprar gasolina, como el tonto del chiste).

Desde entonces, privados de la fuente de riqueza y trabajo que supone la industria y la economía productiva, los españoles nos hemos entregado (debidamente aconsejados por nuestros políticos, que tanto se preocupan por nosotros) a la economía especulativa, intentando así colmar nuestros sueños de ganar dinero sin trabajar, a costa de darle el palo al vecino revendiéndole nuestro techo y nuestras cuatro paredes (que ganar dinero trabajando es una cosa cutre, típica de pobres tercermundistas).

Por supuesto, en los medios (Interlobotomía, el primero), tratarán de convencerles que la culpa de que el barco se esté hundiendo es de la orquesta "El Puño y la Rosa", que no toca el violín adecuadamente. Y que, cambiándola por la orquesta "La Gaviota", la música de violines reflotará el barco. La propaganda del régimen les permitirá saber que nos hundimos (porque doña Angela les obliga), pero les intentará seguir confundiendo, ya que achacarán la culpa del accidente a cualquiera que les convenga, excepto al iceberg del sobreendeudamiento perpetuo para comprar inmuebles. Y si oyen a algún "experto" o "intelectual", intentar explicar lo que ocurre sin decir, en los primeros treinta segundos, las palabras "inmobiliario" y "precio de la vivienda", tengan por seguro que están ante un ignorante, un demagogo, un apesebrado/apepebrado, o un listillo que - como buen español- se ha gastado su dinero en inmuebles y aún confía en revenderlos a precios astronómicos.

Pero no, queridos amigos. Esa humedad fría que notan en la cara no es Zapatero, ni Emilio Botín, echándoles cubos de agua encima. Esa humedad fría es el fondo del mar, donde nuestro barco sigue hundiéndose (tocaremos fondo en cinco años, ya lo ha dicho el presidente) debido, no a la fatalidad, sino al inexorable resultado del interés compuesto (sencilla matemática, hoy incomprensible e inaprensible para la llamada "generación perdida" -voluntariamente encadenada de por vida a una hipoteca-, por obra y gracia de la LOGSE, aprobada cuando el ministro de Educación se llamaba...Alfredo Pérez Rubalcaba).

Y han sido nuestros acreedores los que han tenido que venir a salvarnos de nosotros mismos. Sencillamente porque los españoles, yonkis del crédito, amenazábamos con palmarla definitivamente en cualquier descampado, víctimas de una sobredosis, y con la jeringuillas de la refinanciación aún clavadas en nuestros brazos. Doña Angela nos va a meter (a regañadientes, por nuestra parte, mientras la culpamos a ella y a su país de todo) en rehabilitación, no por altruismo, sino para que podamos devolver lo que debemos.

El dinero prestado, hay que devolverlo, y los contratos, cumplirlos. Pero ahora, a diferencia de nuestros antepasados, no podremos escaquearnos de las consecuencias de nuestras decisiones (querer vivir como hidalgos ganando menos que los siervos de la gleba) quemando la judería. Ya que no podemos evitar lo que viene, asegurémosnos de que nuestros hijos (o nuestros hermanos más jóvenes) no repitan nuestros errores (que no creo que lo hagan; creo más bien que escarmentarán viéndonos a nosotros).

Y es que, ante la inevitabilidad de lo ya ocurrido, uno puede elegir entre dos opciones: afrontar las consecuencias lo mejor posible, aprendiendo de ellas, o bien escuchar a los que nos regalan el oído diciéndonos que no somos ludópatas, sino que la culpa es de los dueños del casino porque, además de reclamarnos lo que debemos, ya no nos fían para seguir jugando al bingo.

El bulbo de tulipán ha muerto. El cántaro de la lechera, roto en el suelo y desparramado su contenido sobre el camino a Cancún y a Punta Cana.

Que vivan el mundo real y la economía productiva.

viernes, 24 de diciembre de 2010

jueves, 23 de diciembre de 2010

Nihil novum sub sole (VII)


"El rico domina al pobre, y el deudor se convierte en esclavo del acreedor".


Proverbios, 22:7

"No seas de los que estrechan la mano, de los que salen fiadores por una deuda; si no tienes con qué pagar, te quitarán el lecho donde te acuestas".

Proverbios 22: 26-27.

Les invito a que conozcan a la primera mujer que accede al cargo de presidente del gobiernodespaña: Angela Merkel (¿no querías paridad y cuotas, José Luis? Pues, hala, ahí las tienes...).

Como ven, ya han echado a Zapatero (aunque ha sido la UE, junto -imagino- con otras personas de ésas que, de importantes que son, nunca salen en las noticias). No obstante, le seguirán llamando "el presidente del gobierno", para que las masas de adictos a la telebasura (autodenominados gatoadictos) tengan con qué entretenerse y con quién desahogar su enfado antes de irse a dormir. Que, además, para salvar al sistema, es impepiñable condenar a un pringado como Culpable de Todo (y te ha tocado, José Luis).

Eso sí: ahora que ya han echado a Zapatero, ya no tienen excusa para votar al PP, amigos. Ya ni siquiera pueden disfrazar su desnuda y despendolada incoherencia con el ropaje de la urgente necesidad. Ahora que la capital de España es Berlín, da exactamente igual el número de diputados y senadores que tenga un partido u otro, créanme...

Así que déjense de monsergas y de ensayar gestos y caritas de inocencia, que, si votan al PP, es sencillamente, porque les mola y les da la gana. No por ser malminoristas, sino, simplemente, porque son peperos, y ya está.

PS: Y no se me quejen tanto, hombre, que por lo menos nos dejaron ganar el mundial de fútbol.

martes, 21 de diciembre de 2010

Josemari, el de los milagros.

He de reconocer que cada vez llevo peor las apariciones públicas de Botellín (también conocido como "el suegro de Alejandro Agag"). No sólo porque, como tantos otros políticos, ofrece como receta hacer justo lo contrario de lo que él hizo cuando era presidente (ejemplo: "No negociar nunca con nacionalistas", "No negociar nunca con ETA"), sino porque, además, tiene la desfachatez de hacerse el sorprendido (iba a decir "hacerse el idiota", pero los hay -como él- que no necesitan fingir tal condición) ante el incendio de Roma, provocado por él mismo para que hiciese de espectacular telón de fondo a sus gorgoritos ("España va bien").

El hombre que compite con la ex-vicepresidenta del gobierno (por caridad cristiana, les ahorro el afoto de doña María Teresa en bikini) por las abdominales más definidas (a la par que arrugadas) entre nuestra mal llamada "clase política" (ni tienen la una ni les interesa la otra) dijo, hace pocos días, que no se explicaba cómo España había pasado del "milagro económico" a la "crisis económica".

Semejante muestra de caradura se merece una serie de epítetos irreproducibles en un blog en el que figura una imagen del venerado Cristo de Lepanto, pero, aunque sea poniéndose las mangas verdes, también se merece que, como ocurre con los dementes, le sigamos el rollo y hagamos como que le creemos cuando finge ignorancia, procediendo así a una sencilla explicación.

Sí, queridos lectores, la explicación es sencillísima. Como bien decía Orisson, en nuestra democracia, cuando te presentan algo como clarísimo e inapelable, es porque suele haber gato encerrado. Pero también ocurre lo contrario: cuando algo te lo pintan complicado, ambiguo, multifactorial, extraño y enrevesado, es porque la explicación, en realidad, es otra, es de cajón y la entiende cualquiera (pero no quieren que la sepas, la conozcas, o caigas en la cuenta). Y eso ha ocurrido con lo que llaman "crisis económica" (que nunca iba a ocurrir, pero que, si ocurría, iba a acabarse hace más de dos años).

Para ilustrar lo que José María Aznar (y su entusiasta masa de seguidores incondicionales) llama "milagro económico", recurriremos a la siguiente conversación, ficticia, pero verosímil, y repetida (con ligeras variaciones) todos los días, por toda España, durante algunos años. Las protagonistas son Marijuani, Mariloli y Maripepi, cajeras de una conocida cadena de supermercados en las que las bolsas de la compra son optativas y se las paga el cliente, y cuyo sueño es ser mileuristas (en el momento de la conversación, su sueldo -mayor que el actual, seguramente- es de tres dígitos):

[Aclaración: Por interés pedagógico hemos traducido la conversación del español del Siglo XXI al cristiano]

Marijuani: Oye, ¿sabéis que ya soy rica?. ¡Ayer firmé un papel y ahora le debo 200.000 euros a Emilio Botín!

Mariloli:
¡Ay, chica, enhorabuena! ¡Pero chincha y rabia, que yo soy más rica que tú! ¡Yo le debo 250.000 euros a Francisco González!.

Maripepi: ¡Pues chinchaos y rabiad las dos! ¡Que yo soy más rica aún, que yo le debo 300.000 euros a Hernández Moltó!.

Por supuesto, la auténtica conversación incluía un código especial de comunicación, típico del "milagro económico español". Nuestras queridas milagras económicas (por ejemplo) no decían "Le debo a un banco más dinero del que probablemente ganaré en toda mi vida", ni tampoco "Mi sueldo, ahora, le pertenece al banco Talycual", sino que decían "Me he comprado un piso (más caro que el tuyo)".

Pero, sobre todo, el detalle más importante del "milagro" es que los españoles se creían ricos, no porque tuviesen mucho dinero, sino porque gastaban mucho dinero. Dinero que les había prestado un banco español, el cual, a su vez, se lo había pedido prestado a un banco alemán o francés (mayormente, como dirían Marijuani, Mariloli y Maripepi).

O, dicho de otra manera, "Milagro económico" era "los españoles gastándose los ahorros de los franceses y los alemanes". Y "Crisis económica" es "los españoles obligados a devolver el dinero que se gastaron" (más intereses).

Así que, ya me dirán ustedes dónde está el misterio insondable en todo esto, que no es más que el resultado de ciertas operaciones matemáticas (sencillas reglas de tres, casi todas).

En mi familia (como en casi todas) hay algún ejemplo (muy cercano a quien esto escribe) de esta costumbre de gastarse dinero (el que se tiene y el que se pide prestado) a manos llenas, pero no le llamamos "nuestro milagro económico", sino "el manirroto de la familia". Y, cuando se queda sin un duro (algo que parece, por desgracia, inevitable, cada cierto tiempo), no le decimos "Es que estás en crisis, que ya sabes que la economía es cíclica", sino que decimos "¿Acaso no sabías que el dinero prestado hay que devolverlo?".

Igual que en muchas otras familias, imagino.

Por supuesto. No hay palo mayor lo suficientemente alto como para colgar (de los pulgares o de donde ustedes quieran) como se merecen a los que convencieron a las Marijuanis, Marilolis y Maripepis despaña (y a sus maromos, y a los españoles en general) de que "deber mucho dinero" es lo mismo que "tener mucho dinero" y que, "cuanto más dinero debes, más rico eres", tal y como repetía el entonces ministro de economía, Pedro Solbes (que sé que suena absurdo, pero ha sido, y sigue siendo en gran medida, la lógica imperante en la mente de muchos españoles durante esta última década).

Y también es cierto que, al igual que nunca falta un José Mari dispuesto a cavar un hoyo, tampoco falta un José Luis dispuesto a salir del mismo cavando más hondo. Pero escuchar al mismísimo sepulturero diciendo no entender cómo es posible que el cadáver, ahora, yazca bajo dos metros de tierra, le hace a uno desearle, no una muerte lenta y dolorosa (que hasta parece poco castigo), sino que Leyre Pajín le dé muchos nietos.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Rey del miocardio.

Hoy he vuelto a escuchar (leer, en concreto) la frasecita de marras, y con doble de queso y cebolla, por si fuera poco.

La frase suele ser algo así, referida al Reinado Social de Cristo: "Dios reina, sí, pero en nuestros corazones".

Pues hoy, por facebook, me he dado de bruces con la que debe ser la versión cañera de la misma:

"Dios debe vivir en los corazones de los hombres".

Y es que, ya lo ven: nos hemos quedado con el Universo ( porqueyolovalgo, como todo lo demás), pero, en nuestra magnanimidad, le hemos concedido a Dios el honor de permitirle "reinar" en nuestro miocardio, cual Pepito Grillo atrapado en la corriente sanguínea. Para que luego se queje, oiga. Sólo faltaría que, después de nuestro generosísimo gesto, nos mandase un apocalipsis de ésos tan chungos como los que salen en las películas que hablan de profecías mayas a punto de cumplirse.

De hecho, nótese cómo, para que Dios no tenga que molestarse ni siquiera en darle vueltas a la cabeza, ya le decimos y todo dónde debe vivir: un pelín escorado a la izquierda -para variar-, entre nuestras venas cavas y nuestra arteria aorta (y ni se le ocurra vivir en cualquier otra parte, que ya se sabe que, El que se mueve, no sale en la foto constitucional).

Así, pues, cambiaremos, la letra del himno de alabanza, y cantaremos todos "...llenos están las aurículas y los ventrículos -y sólo eso- de tu gloria...".

Y luego nos iremos a ver nuestro reality show favorito, del que, además, somos perpetuos, orgullosos y egocéntricos protagonistas:

Separate Brother.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Laiccionario (VII) (corregido y aumentado todavía más).

Antes: Expropiación de cuentas bancarias.

Después: Corralito.

Ahora: "Ataque de piratas informáticos".

Del "¡Exprópiese!" al "¡Hackéese!".

Porque "expropiar" es lo que le hacen a la gente cutre, en los países tercermundistas. A nosotros, que somos más cool y vivimos en "democracias avanzadas", nos "hackean" (que tiene mucho más glamour).

"¿Y dices que tu dinero ha desaparecido de tu cuenta? ¡Ah! Se siente...¡qué mala suerte, chico! Pero tranquilo, que no somos Irlanda".

El nuevo nombre que se han inventado para el robo generalizado queda más guay, reconozcámoslo. Y hasta parece que ellos no tienen nada que ver con el asunto...

2ª opción:

Aunque también hay otra posibilidad:

"Para protegeros de estos malvados piratas informáticos, con los que nosotros no tenemos nada que ver (¡claro que no!), no tendremos más remedio que imponer una cuota máxima de euros al día y por persona de los que podréis disponer. Pero es por vuestro bien, que conste".

Es decir, que "tendremos" dinero en el banco, pero en realidad, tendremos un tío en Alcalá, porque serán "ellos" los que decidan cómo y cuándo podemos disponer de ese dinero (que nos dirán que sigue siendo nuestro, pero actuarán como si fuese "de nadie", uséase, suyo).

Y es que a los pobres que no tienen derechos y libertades, se les racionan los alimentos. A los pudientes que tenemos derechos y libertades y vivimos en "el peor de todos los sistemas políticos, descartando todos los demás" (como dijo un obeso borrachuzo que no conocía otro sistema político que éste, por lo visto), se nos raciona el dinero con el que podemos comprar dichos alimentos.

Al final, la Salgado se va a salir con la suya, oye.

3º Opción:

Como venimos repitiendo en este blog (ya saben lo que nos pasa a los que asamos la manteca cuando cogemos la linde), estamos en la era del porqueyolovalguismo. Y en la era del porqueyolovalguismo, las cosas (también las expropiaciones y los corralitos) se hacen de manera fina y segura. Así que nos hemos preguntado (algunas de mis múltiples personalidades disiente, pero está en franca minoría) qué podrían estar tramando los Pepiñólogos (o qué han tramado ya) para hacerlo y, que encima, se lo agradezcamos.

Podría ser la opción número 2 reseñada arriba, pero se me ocurre otra:

Ataque informático, desaparición del dinero, la gente cabreada (¿habrán sido los controladores aéreos?), se deja el miedo y el cabreo ciudadánico cocerse y recalentarse un par de días al baño maría (y perdonen ustedes la confesionalidad de esta expresión), y, una vez perdida toda esperanza (por cierto, ¿alguien sabe algo de la Aguirre?), ¡zas!, aparecen los que ya sabemos para traernos una solución:

El dinero se ha volatilizado (se reencarnará al tercer día, por lo civil, seguramente, en alguno de esos santuarios piratas creados por el Imperio Británico llamados "paraísos fiscales", imagino), pero papá Estado siempre tiene arreglo para todo: Os regalamos bonos del tesoro, que no son de nadie (porque nadie los quiere, dicho sea de paso).

Desde luego, si los Pepiñólogos están pensando hacer esto último (o así lo han decidido hace tiempo) les rogaría, si no es ya demasiado tarde, que impriman los bonos, no en papel timbrado, sino en papel higiénico (aunque sea del "¡Mamá, rasca!"), para que por lo menos tenga alguna utilidad (y no me refiero sólo a la más evidente).

PS: Y si nos habíamos creído que Eric Cantona y el Wikilicuatre tampoco eran de nadie, sino del viento, pues va a ser que no. Son de los de siempre, de toda la vida (que los que "no son de nadie", no salen en la portada de la revista Time).

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Summa Concethologica (IV)

Año 2084. En el extenso territorio que situado entre Portugal y Francia, conocido como República Coronada del Ansia Infinita de Paz y que ahora está bajo protectorado marroquí (excepto la villa de Sort, que fue ocupada por los cuerpos de élite del ejército andorrano, poco después de la privatización de las loterías estatales), se han hallado, en los sótanos de la mezquita de la Almudaina de Magerit, los restos de un libro de cómics.

Los expertos han identificado el libro como el único ejemplar que hasta la fecha ha podido ser recuperado de la Biblia Aconfesional y Sin Mezclar de la Iglesia de Laodicea (más conocida entre los arqueólogos e historiadores por su acrónimo, basmil).

La Basmil fue editada para dar respuesta al reto de la "nueva evangelización" tras un congreso en el que los ponentes decidieron alejarse de posturas caducas y trasnochadas y abrazar una profunda renovación de lo que hasta entonces se habían llamado "las Escrituras", adaptando el texto de éstas a la viva realidad de los tiempos, siempre cambiante y dinámica.

Se decidió editarla como libro de cómics (por fascículos coleccionables) para hacerla así más cercana, campechana y asequible al nivel intelectual y educativo de los habitantes de la República Coronada del Ansia Infinita de Paz (RCAIP). Algunos historiadores, basándose en relatos orales que han pasado de padres a hijos, sostienen la teoría de que el progresivo declinar del nivel intelectual de los habitantes de la RCAIP obligó a la jerarquía de la Iglesia de Laodicea a acometer una "novísima reevangelización" y editar una versión aún más básica y sencilla de la Basmil, en la que los textos (letra grande y palabras de un máximo de tres sílabas) eran explicados por Pocoyo y sus amigos (los enormes gastos de copyright de este simpático personaje infantil podrían explicar la quiebra de las arcas de la Iglesia de Laodicea y su posterior operación de fusión con el Islam wahabí, en el que se integró como corriente crítica tras convertirse la RCAIP en protectorado del reino alauí).

Sin embargo, esta última teoría no ha podido ser confirmada por la falta de restos documentales que la respalden. Tras grandes esfuerzos, y pese al lamentable estado del ejemplar rescatado, los expertos del Wiesenmuseum (antes, Museo del Prado) comienzan a descifrar los textos de varias viñetas, cuyo contenido está siendo analizado sesuda y cuidadosamente por los peritos de la Iglesia de Laodicea, para su correcta interpretación y adaptación, por si procediese otra requetevangelización, que presumen aún más exitosa y vibrante que las anteriores. A continuación les mostramos el contenido de los fragmentos de textos rescatados, primicia de la vuelta a la actualidad de tan gloriosos años de la historia de nuestra República Coronada:

"En aquel tiempo, dijo Pepiño a los controladores:
Mi decreto os dejo, militarizados sois, no miréis por mis defetos, sino por la fe de tu progresía.
Y conforme a tu talante danos la paz y la verdaz, por la civilización de las civilizaciones, así sea" (1).

"Borrego español, que quitas el franquismo del mundo, trinca pro nobis".

"En verdad, en verdad te digo, que el que no naciere del talante y del progreso, nunca entrará en las listas electorales".

"Bienaventurados los controladores, porque ellos heredarán el viento, que no es de nadie. Y bienaventurados los banqueros, porque ellos nos meterán en deudas". (1)

"Y bienaventurados los que dialogan y consensúan, porque ellos serán llamados al Palacio de la Zarzuela".

"Mas, ¡ay de aquéllos que no profesen el talante! Porque no verán la tierra prometida, que pertenece al viento". (1).

"En aquellos días, creó Pepiño las infraestruturas, y vio que eran buenas y daban abundantes frutos en paraísos fiscales".

"No acumuléis riquezas en el banco, donde la avaricia destruye y las cosas se echan a perder, y donde los ladrones entran a robar" (2).

"Y Rajoy, al séptimo día, descansó. Como en los seis días anteriores" (1).

"Y dichosos los que suman y no restan, porque es más lo que les une que lo que les separa".

"Mirad los buitres que vuelan por el cielo: ni siembran ni siegan ni almacenan la cosecha en graneros. Y, sin embargo, el Gobierno que está en la Moncloa les da de comer" (2).

"Porque os aseguro que, mientras existan el PP y el PSOE, no se quitará a la ley ni un punto ni una coma, hasta que suceda lo que ha de suceder" (2).

"En los días del acontecimiento planetario, dijo la Esteban a sus compadres en Tele5 'Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?' Y dijo Karmele: 'Tú eres la madre de la Andreíta, y el único y verdadero amor del dueño de Currupipi'. Y contestóle la Esteban: 'Dichosa tú, Karmele, porque esta exclusiva no te la ha revelado ningún tertuliano de carne y hueso, sino mi padre, que está en San Blas".

"Y si la derecha política te hace caer en pecado, córtala y échala lejos de tí; mejor que pierdas una opción política y no que tu alma sea arrojada al infierno".(2)

[Nota: los periti laodiceos aseguran que este último versículo es de un fascículo apócrifo editado clandestinamente por tradicionalistas y, por lo tanto, será retirado de la Basmil, una vez sea reeditada].

"Y, tras danzar y exhibir sus encantos ante el Letizio, exclamó Salomé, saltándose el protocolo: '¡Déjame terminar a mí!'. Y, a continuación, le pidió al bribón la cabeza de Urdaci en bandeja de plata".

"Y si queréis ser alternativa de regeneración, no podéis servir a dos señores, porque amaréis a uno y aborreceréis al otro. No podéis servir a Jürgen Habermas y a José Luis Torrente".

Los expertos han bajado sensiblemente su ritmo de rescate y traducción de textos, debido a los inconvenientes de la celebración del Ramadán. A pesar de todo, pronto podremos disponer de más fragmentos que aclaren lo sucedido en tan confuso y fascinante período de nuestra historia.

So say we all.

PS: Los versículos con un (1) son de Ignacio Tomás. Los que llevan un (2), de Nuño Fernández de Oviedo.

Sin pecado concebida, pero por lo civil.

Ya se les ve venir, como siempre. ¡Qué malo es Zapatero, y qué malo es Pepiño, y qué malo es Rubalcaba!. Pues no te digo, que se han puesto a hacer decretos anticonstitucionales, los tíos sinvergüenzas. Y no, no es que eso les disguste a nuestros queridos cronistas de la actualidad, que para eso escriben sus artículos mientras viajan en avión y piden su almohada y su mantita, como han leído que hacen los periodistas guays que viven en Manhattan y en San Francisco, para que la ciudadanía aerotransportada de un aerorredil a otro vea lo importantes que son, pero es que algo malo había que decir de este gobierno.

Exactamente, sí, el mismo gobierno del que decimos un día sí y otro también que miente más que habla, pero cuyo guión hemos repetido fiel y democráticamente en esta ocasión; que ya se sabe que, cuando de pilotos y controladores aéreos se trata, se produce el milagro por lo civil (ríase usted de lo de Empel) y hasta Rubalcaba y Pepiño se convierten en portadores de la luz y la verdad.

Y se les ve venir porque dicen que lo que ha hecho el gobierno está muy mal, que sí, que el niño se había ganado un buen bofetón, pero no semejante tunda, que empieza uno a caer en la cuenta de la posibilidad de que los matones le hayan cogido gusto al asunto, y luego nos toque a nosotros. Pero, mireusté, nada tienen que objetar a que la niña de Rajoy ya haya dicho que, lo que quiera el gobierno y cuando quiera el gobierno y que Pedro Logia haya empezado con su pedagógica labor de masas, preparándonos el cuerpo para lo que ha de venir.

Y, ahora, se dedican a lo mismo, a lo único que saben hacer (será porque leen el Marca y ven Teledeporte en compañía de Mariano): a despejar al patadón, a eximirla de toda culpa, a recordarnos que la Nicolasa es virgen e inmaculada y está libre de todo pecado, porque, en España, cada vez que alguien hace alguna barrabasada, es porque hace cosas inconstitucionales (los fachas y los carcas, en cambio, hacen y dicen cosas preconstitucionales, que es aún peor). Hasta los cigarrillos que se fumaron Mas y Zapatero mientras pergeñaban el constitucional (ya lo dijeron los que lo tenían que decir) Estatuto de Cataluña debieron ser anticonstitucionales, mirusté.

Los españoles que no mezclan nada, salvo en la discoteca y en el bar, la adoptaron hace tiempo cual sustituta de la Patrona de la Infantería, creyendo que iba a alumbrar el sistema redentor, y aún siguen, en sus cabezas, explicándolo todo según los arquetipos del violencio y la génera, diciendo que papá Estado es muy malo y nos maltrata mucho, pero que mamá Constitución no tiene culpa de nada, cuando resulta que mamá Constitución no es de las que intercede por sus hijos ni le pisa la cabeza a la serpiente mientras ésta le muerde el calcañar, sino que, como buena miembra de su tiempo, se dedica a mirar siempre para otro lado, es de las que no se nota, no se mueve y no traspasa, y se pasa el día preguntándose a qué huelen las nubes.

Y aun ahora, cuando es evidente, después de todos estos años, que a la Nicolasa se le ha pasado el arroz definitivamente, todavía se oye los quejidos de los bobalicones que nos dicen que no perdamos la esperanza, que seguro que, algún siglo de éstos, dará a luz a nuestra salvación, porque ya se sabe que lo único que hay que hacer es creer en uno mismo y desearlo con todas tus fuerzas (que nosotros lo valemos). Y, todo eso, a pesar de que la innegable realidad es que lo único que hemos tenido durante más de tres décadas, son dolores de parto y entuertos sin fin.

Seguirán rezando e implorando protección a los ídolos de barro que ellos mismos han erigido y no caerán en la cuenta hasta que les llegue su turno. Un turno que saben inevitable, y que intentan retrasar sine die haciendo lo único que saben hacer: la pelota.
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