miércoles, 29 de septiembre de 2010

¿Te has dao cuen...? (VII)

¿...de que, invariablemente, cuando un católico ve necesario utilizar la palabra estrategia para explicar sus planes (o los de otros), el beneficiado por la ejecución de dichos planes siempre acaba siendo el PP?.

¿...de lo mucho que se parece el autobombo que se han dado algunos a cuenta de un bloqueo en una cuenta de tuíter completamente prescindible a la multa que nunca le pusieron a Intereconomía?.

Donde va, triunfa.

...y hoy, tampoco se ha sumado a la huelga.


Letra pequeña: Aunque no es obligación, se puede continuar con gran provecho la práctica de rezar esta oración después de la Santa Misa como se hacía antes del Conc. Vat. II.

Hoy también es el día de los Arcángeles San Gabriel y San Rafael.

PS: Imagen cortesía de Luisa Polo Moreno, una amiga de Facebook.

martes, 28 de septiembre de 2010

Summa Concethologica (III).

Las renovaciones sin ruptura no están exentas de dificultades ni de obstáculos, como todo el mundo sabe, y, tras la fumata de vrotes berdes primaverales de ayer, los ponentes del congreso de la Iglesia de Laodicea parecen haberse topado con algún problemilla que (según aseguran nuestras fuentes) se resolverá de una manera u otra ("comosea", aseveró nuestro interlocutor).

El primer inconveniente ha surgido al intentar formular el enunciado de la prohibición del uso de la palabra "anatema". Al parecer, la lógica redacción del artículo ("Todo el que utilice la palabra 'anatema', sea anatema") supondría la inmediata y automática (a la par que improcedente, puesto que se provocaría precisamente lo que se quiere prohibir) anatematización, tanto de los que hubiesen participado en la redacción de dicho artículo, como los que, en un futuro, lo leyesen en voz alta. Se ha nombrado una comisión de periti para examinar las conclusiones de la comisión de periti que trabaja denodadamente en este complicado artículo.

También han surgido enconadas discusiones acerca de cómo debería reenunciarse un conocido pasaje de los evangelios, para hacerlo más accesible y más acorde con la realidad humana en la que vivimos. Si bien, tanto teólogos progresistas como conservadores coinciden en que la economía lo es todo, hay posturas dispares entre un sector y otro, motivadas por las diferentes opiniones acerca de cuál sería la solución a la presente crisis económica.

Así, mientras el sector progresista considera que el pasaje referido debería reenunciarse de la siguiente manera:

"¿De qué le sirve al hombre salvar su alma si pierde la subvención del Estado?",

el sector conservador insiste en esta otra versión:

"¿De qué le sirve al hombre salvar su alma si el banco no le concede (sic) la hipoteca para mudarse a un adosado en Las Rozas?".

Por otra parte, los primeros capítulos del Génesis, siguen dando que hablar. En efecto, varios ponentes han resaltado el hecho del carácter ejemplarmente moderno y democrático de Adán y Eva, quienes, al fin y al cabo, no hicieron otra cosa que darse sus propias leyes y cumplirlas escrupulosamente. Se ha propuesto, por ello, que sean conocidos, no por el incompleto y ambiguo sobrenombre de Primeros Padres, sino por uno mucho más explícito y adecuado al contexto: Primeros Padres de la Democracia.

Asimismo, estos mismos ponentes han insistido en el carácter fascistoide y violento del ángel que, empleando - como siempre hacen los totalitarios- un arma de fuego, (una espada de fuego, para ser más concretos) expulsó a Adán y Eva del jardín del Edén por ejercer sus inalienables derechos civiles. Se ha propuesto, por ello, el cambio inmediato y sustancial de la iconografía ya existente de esta conocida escena, reemplazando el aspecto noble del ángel (cabello largo y ondulado, anatomía de atleta, barbilampiño, gesto sereno, túnica semejante a la de un patricio romano, etc.) por uno mucho más acorde a su actuación: tricornio y uniforme de teniente coronel de la Guardia Civil, bigote, baja estatura, amplio perímetro abdominal y actitud vociferante.

Se ha señalado asimismo, para completar la evidente intención pedagógica y pastoral de la renovación iconográfica de la escena mencionada, la conveniencia de cambiar también el atuendo de los Primeros Padres de la Democracia, sustituyendo las pieles de borrego o la hoja de higuera (según el caso) por chaquetas de pana, jerseys de cuello vuelto y pantalones vaqueros de campana.

Los teólogos progresistas, ante estas interesantes innovaciones -sin ruptura- propuestas, se han apresurado a solicitar que se nombre a Eva como su laica patrona (dado que ella fue la pionera en las reformas legislativas en el Edén, presionada por el conocido lobby unipersonal denominado "la serpiente"). Los teólogos conservadores, han considerado también muy oportuna la idea de nombrar a Adán como su laico patrón, puesto que de sobra es conocido que éste, si bien al principio hizo constar su desacuerdo con la mayoría absoluta formada por Eva y la serpiente, finalmente decidió, como mal menor, sumarse al consenso imperante.

Preguntada nuestra fuente sobre el escepticismo y las reservas que algunos creyentes podrían mostrar ante tan súbitos cambios -sin ruptura-, afirmó, mostrando una envidiable hermenéutica de continuidad respecto a una conocida explicación de un recientemente fallecido pontífice, que todas estas reformas -sin ruptura- "deberán ser interpretadas a la luz de la Transición y del casi invariable magisterio del Boletín Oficial del Estado".

Si, a pesar de tal aclaración, siguieran persistiendo las dudas en algunos creyentes, nuestra fuente ha asegurado que es mano de santo (expresión que, por cierto, también está siendo revisada para ser sustituida por otra más inclusiva y pastoral) la repetición incesante del siguiente mantra: "Creo en las iglesias católicas; en la de ayer y en la de hoy y en la de las navidades futuras".

Para finalizar, se siguen debatiendo los términos que deberían sustituir la demasiado tradicional palabra "pecado". Está a punto de ser alcanzado un acuerdo de compromiso entre las partes: "pecado venial" sería sustituido por "tic totalitario" y "pecado mortal" por "atentado contra las libertades y los derechos civiles".

lunes, 27 de septiembre de 2010

Summa Concethologica (II).

Las numerosos congresos de los teólogos de la Iglesia de Laodicea parecen estar, por fin, arrojando los frutos tanto tiempo deseados y anhelados.

Al parecer, se han alcanzado, con gran unanimidad y mutuas felicitaciones y parabienes entre los ponentes, los siguientes consensos y acuerdos, para tranquilidad, sosiego y regocijo de las conciencias de los creyentes:

1-El pecado original no consistió tanto en desobedecer a Dios y comer de la fruta del árbol del Bien y del Mal, como en haberlo hecho sin taparse la nariz. Se ha decidido cambiar el nombre del árbol en cuestión (demasiado categórico y discriminatorio) por uno más acorde con los tiempos que corren: El árbol del Mal Menor y el Mal Mayor.

2- Se sustituye el anticuado gesto de santiguarse (que podría ofender a la inmensa mayoría de creyentes que nunca lo realizan) por el de taparse la nariz. El complicado y enrevesado gesto de persignarse queda reemplazado por el de taparse la nariz, apretándola tres veces (gesto que, por su brevedad, se amolda mucho mejor al atareadísimo y frenético ritmo de la vida moderna).

3- No será necesaria la confesión de los pecados, siempre y cuando éstos hayan sido cometidos mientras uno se tapaba la nariz.

4- La ley, los profetas y los mandamientos quedan reducidos a dos; a saber:

A- Te taparás la nariz para todas las cosas.
B- Y al prójimo, como a tí mismo.

5- Asimismo, para evitar radicalismos e interpretaciones demasiado literales de algunos pasajes de los textos sagrados, el mandamiento entre los mandamientos queda reenunciado de la siguiente manera:

"Este es el mandamiento mío: que os tapéis la nariz los unos a los otros como yo os la he tapado. No hay mayor amor que taparle la nariz a los amigos".

6- La palabra "mandamiento", además, queda abolida. Sustitúyase, de ahora en adelante, y en todos los textos en los que sea mencionada, por una mucho más democrática y abierta: "recomendación pastoral".

7- Las palabras "amor" y "odio" quedan, asimismo, prohibidas, siendo obligatorio, a partir de ahora, su sustitución por los términos "espíritu democrático" y "carencia democrática", respectivamente.

8-El término "Anticristo", asimismo, dejará de utilizarse por su carácter catastrofista y, sobre todo, porque nadie ya se la toma en serio. En su lugar, dígase "un general a caballo".

9- La palabra "demonio" queda, por las mismas razones, proscrita a partir de ahora. Reemplácese, desde este momento por "el de Fuerza Nueva que iba con una cadena en una mano y una porra en la otra".

10- Durante las AC/DC (Asambleas de los Creyentes en la Democracia y la Constitución) se sustituirá la parte de la confesión general que dice "por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa" por esta otra: "por la culpa, por la gran culpa, de la sociedad". El gesto de golpearse tres veces el pecho queda sustituido, naturalmente, por el gesto de golpear el pecho de la persona que se tiene al lado (úsense las dos manos, una para cada una de las personas a izquierda y derecha, respectivamente).

11- Se reeditarán las obras completas de San Agustín de Hipona, con especial atención al conocido párrafo que incluye la frase "Ama y haz lo que quieras". Ésta será reemplazada por "Tápate la nariz, y haz lo que quieras", quedando el párrafo en cuestión como sigue:

"Tápate la nariz y haz lo que quieras; si te callas, hazlo como mal menor; si gritas, hazlo también como mal menor; si corriges, sea también como mal menor; si te abstienes [de corregir], sea como mal menor. Que la raíz del mal menor esté dentro de tí y nada pueda salir sino lo que sea menos malo".

12- La palabra "anatema" queda prohibida por su carácter condenatorio y, sobre todo, antipático. En su lugar, se utilizará la palabra "anticonstitucional". Aunque en principio se había pensado en utilizar la palabra "preconciliar", ésta ha sido desestimada tras largas deliberaciones, por ser "preconciliar" un término con connotaciones demasiado preconstitucionales y no ser lo suficientemente aconfesional.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Cortinas de humo buenistas (VI): "Es más lo que nos une..."

"...que lo que nos separa".


¿O no?.

El ser vivo (que no humano) de la foto es un bonobo. El bonobo es un primate que vive en una extensión relativamente reducida de selva en esa tierra sin ley conocida hoy en día como Zaire (y como "Congo belga" cuando imperaba algo de ley en ella). Es pariente próximo del chimpancé.

El bonobo tiene en común, con el homo sapiens (ser vivo que se convierte, como todos saben, en humano, cuando su madre así lo decide), un 99´8% de su genoma. El ejemplar de la foto, como habrán podido deducir los sagaces y sagazas lectores y lectoras de esta bitácora y bitácoro, no es un miembro, sino una miembra de su especie.

Que el bonobo sea el primate que más genes comparte con el ser humano (algo que se traduce, no sólo en el -reconozcámoslo- estremecedor parecido en la fisonomía de sus rasgos faciales, sino también, al parecer, en su comportamiento) ha servido de argumento a libros y libracos ("zrilers", creo que se llaman) en los que científicos atrevidos acaban, invariablemente, siendo víctimas de los resultados de su afán por añadir (aún más) genoma humano al de los bonobos que tienen enjaulados en su laboratorio (nada como el mito de Prometeo para una historia pretendidamente atrevida, a la par que moralizante).

De hecho, es legendaria la puntería de los bonobos lanzando objetos con esas manazas (más grandes aún, como se puede comprobar, que las de don Manuel Fernández Chica -más conocido bajo el nombre de "Bibí Andersen"). Más de un oenegero, aspirante a imitador de Dian Fossey, ha caído fulminado (con funestas e irreversibles consecuencias), al parecer, descalabrado por una certera pedrada (ellos no se andan con contemplaciones con los progres, como se puede ver) arrojada desde la lejanía por uno de estos primates.

Incluso, se afirma, alguno habría podido aprender a leer algunas palabras. Aunque resulta poco probable, no puede uno dejar de temblar ante la lejana, pero letal, posibilidad, de que cayesen, en manos de un bonobo, las obras completas de don Sabino Arana. Quién sabe lo que podrían llegar a hacer, inspirados por el pensamiento (¡ejem!) del insigne bizkaitarra, estos cuadrúmanos, al enterarse de que ser relativamente pocos (unas pocas decenas de miles, en el caso de los bonobos), ocupar una extensión de terreno relativamente pequeña y presentar unos rasgos faciales fácilmente distinguibles del resto de sus congéneres, son argumentos sobrados e irrebatibles que sirven para reclamar deudas históricas, derechos históricos y cualquier cosa, siempre y cuando se acompañe del apellido "históric@" (es decir, a pedir dinero en cantidades cada vez mayores).

Si ustedes oyen, en las noticias, que los bonobos empiezan a mirar por encima del hombro a los chimpancés comunes y corrientes (quienes, además, son más bajitos y quizás tengan un Rh distinto) y empiezan a escuchar palabras como Bonoberría o bonobaldunes (nivel C imprescindible para acceder a las bananeras más deseadas), den por seguro que semejante e infausta posibilidad monoliteraria se ha hecho, finalmente, realidad.

También aseguran algunos que los bonobos son capaces de aprender y repetir palabras (y hasta frases relativamente sencillas que recitan de memoria). Algo que, con un micrófono y una mesa delante (y un tablón con emblemas de anunciantes detrás) les convertiría en capaces de dar conferencias de prensa muy similares a las de muchos futbolistas (se puede uno imaginar las frases que pronunciaría la que aparece en la foto: "La selva ecuatorial es así", "En la selva no hay enemigo pequeño", " Yo lo que quiero es estar a tope y darlo todo para que el macho alfa siga contando conmigo", y otras similares). Lo de jugar al fútbol, de todas formas, mejor olvidarlo, puesto que, como es fácilmente observable, para un bonobo es imposible no tocar el balón con la mano (aunque, pensándolo mejor, eso no tendría, a la hora de la verdad, la menor importancia, habida cuenta cómo aplican el reglamento del balompié la mayoría de los árbitros).

Incluso hay una teoría (aunque muy conspiranoica, todo hay que decirlo) que sostiene que la nariz de los bonobos ha servido de inspiración para las rinoplastias realizadas por la gran mayoría de los cirujanos plásticos del orbe. Una teoría que no deja de tener su lógica innegable si se observan los rostros de algunas presentadoras de televisión, o los de las mamás de Borjamari (la señora baronesa) y de Genovevo (la señora duquesa).

De todas maneras, el autor de esta bitácora da más crédito a otra teoría alternativa: la de que el prototipo imitado en tantas cirugías plásticas de apéndice nasal no sería la nariz del bonobo, sino más bien el hocico del pequeño, a la par que irascible, perro pequinés.

El caso es que, aun pudiendo ser mucho más (en cantidad) lo que nos una a los bonobos que lo que nos distinga de ellos, no deja de ser cierto que todas estas semejanzas carecen de la más mínima relevancia comparados con la vital importancia de lo poco (las cualidades) que nos diferencia de estos estilizados cuadrúmanos.

Porque la frase enlatada y de diseño que da título a esta entrada (frase que puede ser aprendida -no sé si por imitación del líder o por enseñanza expresa a tal efecto- en seminarios y cursos que son de todo menos gratuitos) es producto de uno de los grandes defectos del pensamiento modernista: la cantidad por encima de todo (no recuerdo bien, por cierto, si fue Pío XII el Papa que dijo sentirse enormemente preocupado por la obsesión de las sociedades europeas por la fuerza de los números).

Fue San Agustín el que sintetizó, en una conocida sentencia ("In necessariis, unitas; in dubiis, libertas"), lo erróneo de esta forma de pensar, asegurando que lo importante es coincidir, no en lo accesorio (que suele ser mucho), sino en lo fundamental (que suele ser poco, pero sobradamente suficiente).

El engaño, lógicamente, reside en hacer creer que lo mucho accesorio es, en realidad, lo que debe ser tenido en cuenta (no por ser accesorio, sino por ser mucho), sustituyendo así calidad por cantidad, y haciendo una especie de tabula rasa con todos los aspectos del asunto que se trate, que pasando a tener la misma importancia, dejan al número como único baremo a la hora de evaluar coincidencias y discrepancias.

Porque, si realmente lo importante es que sea más lo que nos une que lo que nos separa, a los bonobos (por ejemplo) también se les animaría a secundar manifestaciones, concentraciones, campañas y movilizaciones en general. Quizás no se hace por ser pocos (aunque eso, pensándolo bien, da lo mismo, teniendo en cuenta que 50.000 manifestantes cuentan como dos millones), y por la documentada y contumaz resistencia de los bonobos a ingresar donativos mensuales en una cuenta corriente y a poseer bienes que luego puedan ser legados en herencia (sí, ya lo sé: más triste es de robar, pero es que empieza uno a tener problemas a la hora de ver la diferencia entre unas cosas y otras). Y añádase a estas importantísimos inconvenientes esa pelambrera que, seguramente, hace a los bonobos inservibles como portadores (y, por ende, compradores) de pegatinas y demás merchandising.

Porque, si realmente lo importante, a la hora de evaluar los parecidos, es la cantidad y no la calidad, esta foto de la señora Bonoba ( si hasta suena a apellido de tenista rusa o checoslovaca, oye...) no saldría (de haber salido, que lo ignoro) en el Nature, sino en el Hola, o el Diez Minutos (y, con un 99´8% de genoma en común con los seres humanos, pensarán -imagino- los miembros de su especie que "si no es señora, sino señorita, será porque ella quiere").

No quiero acabar esta parrafada sin sugerir (y renunciando por anticipado a los derechos de autor) una idea a los publicitarios que idearon una notoria campaña de publicidad de una marca cervecera, con motivo del día de Nuestra Señora de la Merced: Utilicen la foto de esta entrada para el antes, y esta otra para el después en una anuncio de cera depilatoria. Saben de sobra que el éxito de ventas está garantizado. Pero como conozco de sobra su escala de valores (en la que, sin duda, la economía debe serlo todo), sé perfectamente que no aceptarán mi sugerencia, por buena que les parezca, pues su miedo a las autoridad terrena es muy superior -como se ha podido comprobar- al de la Autoridad Celestial.

Luego no se quejen si, llegado el momento, les invade una extraña e incómoda sensación de que son cabras cuando les gustaría ser ovejas. Es lo que tiene meterse con la familia de gente realmente influyente.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Puristas 2.0

Desde el comienzo, hace más de año y medio, de la campaña contra la ley Aído, muchos (no tantos como sería desear) hemos asistido (aunque curados de espanto después de un tiempo) cómo se tachaba de puristas o de extremistas a los que recalcábamos la obviedad de que una campaña orientada a mantener la despenalización del aborto en España (porque eso, y no otra cosa, hubiese sido el resultado de que la campaña hubiese tenido éxito, en lo que a frenar la ley Aído se refiere) no era provida, sino abortista.

Muchos (no tantos como hubiese sido deseable, insisto) recalcábamos (y seguimos recalcando) otra obviedad: cómo se arrastraba al movimiento que una vez fue provida (ahora lo son, si acaso, los rescoldos que quedan después de ser pasado por el fuego de los estandartes rojos y los corazoncitos sonrientes) a defender las posiciones abortistas del PP.

Es más: muchos (no tantos...etc,etc) comprobamos, atónitos, cómo, la misma "masa social" (valga la redundancia) que, cuando el aborto fue despenalizado por un gobierno socialista, tenía clarísimo que despenalizar el aborto era abortista, de pronto, había dejado de tenerlo tan claro (o, directamente, había pasado a llamar "provida" a los políticos que, bajo las siglas adecuadas, defendían las leyes abortistas vigentes), al punto de que se había conseguido (y ahí residía, en realidad, la ingeniería social de la ley Aído -ingeniería que no estaba siendo hecha, ni mucho menos, por los socialistas) que los "provida" defendiesen, en la calle, lo mismo que los abortistas 25 años antes (como demuestra este escalofriante testimonio gráfico).

Algunos de esos muchos (no tantos blablabla...) achacaban tal absurdo a la ignorancia, a la ingenuidad o, directamente, a la estupidez y cortedad de miras de los organizadores de la campaña y sus supuestamente bienintencionados (en algunos casos, no en todos) seguidores.

Pues ahora resulta que en Brasil, algunos quieren que se despenalice el aborto. Y hete aquí que desde los mismos altavoces virtuales desde los que se llamaba "puristas" o se acusaba de tener oscuras motivaciones políticas a los que recordábamos que defender la despenalización del aborto es abortista (¿o me van a decir que Cristina Almeida era provida hace 25 años?), se califica de abortistas a los que quieren que el aborto esté despenalizado en Brasil.

Y no sólo en Brasil. En Argentina, los mismos de los que estamos hablando tenían clarísimo que los que estaban a favor de la despenalización del aborto son abortistas.

En cambio, fíjense cómo describen, en España y a un partido muy concreto (defensor de la despenalización del aborto), los mismos que tienen clarísimo que defender la despenalización en Brasil y Argentina es abortista: Comprometidos con la vida.

Por supuesto, los sagaces lectores de este blog ya han adivinado el por qué de esta aparente paradoja: En Brasil y Argentina, el PP no se presenta a las elecciones. Es por eso por lo que, cuando de estos países se trata, los mismos a los que, de forma súbita, tanto se les nubla el entendimiento en lo que a España se refiere, pueden permitirse el lujo de decir la verdad.

Además, se da la coincidencia (si se fijan) que las tres noticias arriba enlazadas vienen firmadas por el mismo nombre (un nombre que, como en el caso del Anticristo, no sé si corresponderá a una persona, una corporación o una doctrina).

Sirva esto de demostración (por si aún quedaba alguna duda al respecto) de que ciertas campañas (cuyo éxito, finalmente, pudo ser celebrado y consistió -como era de esperar- en esto) en las que se utilizaron ciertos engaños, cierto lenguaje confuso y ciertas invitaciones a partidos favorables a la despenalización del aborto (ya saben: en España, provida; en Sudamérica, abortistas) no se hicieron así por ignorancia ni por estupidez, sino que se hicieron con plena conciencia de lo que se estaba haciendo.

Al final, y como casi siempre, se cumple el dicho anglosajón: Si dice cuacuá, anda como un pato, y tiene el aspecto de un pato...no es un pollo confundido, ni un pollo estúpido, ni un pollo acomplejado...

Es un pato, y ya está.

La segunda tentación.

Mateo, 4: 1-11.

"La segunda tentación es 'Si eres Hijo de Dios, échate aquí abajo, para que, viéndote volar los hombres, te adoren'. Es decir: 'Emplea tus facultades religiosas para conseguir prestigio y poder; para ser conocido, aclamado, obedecido, venerado; para brillar entre los hombres y los pueblos. Si la religión no es reverenciada, si no es obedecida, de poco sirve. ¿Acaso buscas tu propia gloria en eso? Buscas la gloria de Dios, la gloria de la Iglesia, el buen nombre de tu Orden, de tu convento; buscas la honra del Clero, de la Curia, del Pontificado. ¡Muéstrate al mundo! [como dirán después a Cristo sus parientes y amigos]. ¡Asombra a las masas! ¡Haz bajar fuego del cielo! ¡Haz un signo en las nubes! ¡Ven, que queremos coronarte como nuestro Rey!'

El exceso de pompas, aunque sean religiosas; de ceremonias, de exterioridades, de propaganda, como dirían hoy; la excesiva obsecuencia a la ciencia y sus artilugios, el apego a los instrumentos temporales pesados, el aseglaramiento y amundanamiento de la actividad religiosa, la burocracia eclesiástica excesiva e inerte, los sacerdotes funcionales y no carismáticos, la agitación y el sacramentalismo, en lugar de la contemplación; en suma, lo que llamaba Péguy "el descenso de la mística a la política", constituye en la Iglesia el fermentum phariseorum, que hincha y desvanece la masa, y constituye la segunda tentación.

La primera tentación fue humana; la segunda, farisaica; la tercera es satánica."

(Leonardo Castellani, Cristo ¿Vuelve o no vuelve?).

Nota: La cursiva es del autor (o de la obra de la que se ha recogido el texto). La negrita es del autor de la bitácora.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Revolution Street (IX-bis): Todos a la huelga (II)

El desgarrador grito de un servidor contra la incoherencia ha sido escuchado.

Acabo de leer esta mañana, un artículo cuyo autor, sin lugar a dudas, revela su propósito de hacer huelga el 29 de Septiembre, haciendo así alarde de una fidelidad intachable a sus principios.

Por supuesto, el autor del artículo es demasiado discreto y sutil como para desvelar sus intenciones de forma explícita (otra virtud más que añadir a una larga lista: la modestia), pero éstas pueden deducirse inequívocamente de las directrices que nos marca a todos, en los siguientes extractos que entresaco:

"Se teme a la libertad y se deriva al totalitarismo cuando se dedica más tiempo a criticar los modos de hacer del compañero de batalla que a contribuir a vencer al enemigo".

[Inciso: El año pasado muchos decían: "El enemigo no es el PP; el enemigo es el aborto". Tengan en cuenta, pues, que este año, igualmente, podría decirse que "el enemigo no son los sindicatos; los enemigos son el paro y la crisis económica"].

"Se teme a la libertad y se deriva hacia el totalitarismo cuando cuando no se distingue entre las finalidades compartidas y las legítimas -y enriquecedoras; sí, enriquecedoras- diferencias entre métodos y estilos".

"Se teme a la libertad y se deriva hacia el totalitarismo cuando se es incapaz de arrimar el hombro en una causa si no se trata de una iniciativa propia, se comparten hasta los últimos detalles del compañero o, simplemente...se sospecha de sus motivaciones".

"Es totalitario quien pretende que todos sus objetivos se alcancen a su manera..."

"Una de las reglas de acción católica que, a mi juicio, ha generado esta deriva por haberse interpretado incorrectamente es la máxima '
comunión para la misión', que, como claramente expresa, exige común-unión para la misión, pero nada más. No reclama unidad de estilo, unidad de medios, unidad de adscripción política o espiritual".

"La unidad en los fines no ahoga la maravilla de la diversidad, sino que se adorna en ella".
[¡Toma del frasco, Rubén Darío!].

"Sobre el papel nos congratulamos de la diversidad de carismas y dones...pero somos más veloces que Santiago en pedir que baje fuego del Cielo para consumir a quienes no comparten con nosotros el último criterio sobre el último tema opinable".

El autor del artículo no puede ser más claro: O se ponen en huelga el 29 de Septiembre, o son unos tiquismiquis temerosos de la libertad y que derivan peligrosamente hacia el totalitarismo.

Aunque a mí no deja de revolotearme en la cabeza la idea de que, aun invitando a la colaboración incondicional con unos sindicatos de clase, no se refiere precisamente a los de la izquierda.

Aunque, lógicamente, si el autor del artículo hiciese distinciones entre los sindicatos de clase de la izquierda y los de la derecha a la hora de aplicar sus sabios consejos (recordemos: "La común-unión en la misión...no exige...unidad de adscripción política"), el tiquismiquis temeroso de la libertad que deriva peligrosamente hacia el totalitarismo -según sus propios argumentos- sería él.

¿O no?.

Revolution Street (IX): Todos a la huelga.

El año pasado, por estas fechas, andaba el que escribe enfrascado (entre otras cosas) en discusiones sobre cosas que a uno le parecían de puro sentido común acerca de la manifestación que tuvo lugar, finalmente, el 17 de Octubre del 2009 en Madrid.

Para demostrar que los (sin duda) bienintencionados argumentos de "la otra parte" (aceptados, en muchos casos, también, por colegas "de esta parte"), no cayeron en saco roto en lo que al autor de esta bitácora respecta, procedo a recitarlos casi de carrerilla y de memorieta para recordarles que, si ustedes asistieron a la manifestación del 17 de Octubre en Madrid, deben sumarse a la huelga del 29 de Septiembre.

1- Recibamos al toro a porta gayola (y hasta de espaldas) y comencemos con la artillería pesada. El primer argumento nos lo proporciona don Benigno Blanco, quien afirmó que podía sumarse a la manifestación del año pasado incluso los que estuviesen a favor del aborto, pero quisieran que hubiese menos abortos. ¿Acaso no quieren ustedes que haya menos parados en España? ¿Acaso no quieren ustedes que las pensiones sean más cuantiosas?. Pues pasen por alto las diferencias con los convocantes (como se nos pedía a todos el año pasado) y súmense a la huelga del 29-S.

2- El segundo argumento que se utilizó el año pasado era que uno podía (y debía) sumarse a una manifestación si el lema era correcto y suscribible (el del año pasado era "Por la vida, la mujer y la maternidad" -y seguro que cada uno le daba la interpretación que más le convenía). El lema de la huelga del 29-S es "Por una salida justa y equilibrada de la crisis". ¿A que están todos de acuerdo con él? Pues todos a la huelga el 29-S (y superen su comprensible sarpullido mental haciendo lo mismo que hicieron el año pasado: interpretando el ambiguo lema de la convocatoria a su conveniencia).

3- El tercer argumento que usaron algunos el año pasado para invitar a asistir o para justificar su asistencia al 17-O fue el manifiesto; más concretamente, que el hecho de que el manifiesto de convocatoria no fuese perfecto, o al gusto de todos, o manifiestamente (valga la redundancia) mejorable, eso no impedía sumarse al sarao, siempre y cuando algunas partes del mismo pudiesen ser compartidas.

El manifiesto de convocatoria de la huelga del día 29 puede que presente algunos puntos que sean mejorables (al fin y al cabo, ¿quién es perfecto?) o, directamente, impresentables (todos cometemos errores, no lo olviden), pero recuerden que esa razón no impidió la asistencia de muchos al 17-O. Y es que, al fin y al cabo, ¿cómo no estar de acuerdo con "No al despido más fácil y más barato", "No a la congelación de las pensiones" o "No a los recortes salariales y sociales"?. Dejen ustedes, por tanto, de poner palos en las ruedas de una causa justa como es la lucha contra el paro, y recuerden que, cuando la causa merece la pena, hay que olvidar las diferencias y que lo importante, por encima de todo, es que estemos todos unidos (que no se diga que, por nosotros, el gobierno se salió con la suya). Todos a la huelga, pues, el 29-S.

4- El cuarto argumento, de los empleados el año pasado, es el de los convocantes. Sí, ya sé que los que han organizado la huelga no son perfectos, pero recuerden que todos nos equivocamos y que nadie está a salvo de tener defectos (y el que no los tenga, que tire la primera piedra y todo eso). ¿Que les caen como una patada propinada una cuarta debajo del ombligo? Y a mí también. Pero recuerden que el año pasado, eso mismo debía ser pasado por alto (así se nos decía, y así lo aceptaron muchos) al lado del lema, el manifiesto casi suscribible (aunque imperfecto) y, sobre todo, la justicia de la buena causa por la que se nos llamaba a pasarnos una tarde berreando por el centro de Madrid.

El ambiente, además, no les resultará extraño, puesto que (como siempre que hay revolucionarios de por medio) predominará el color rojo. Y les apuesto lo que quieran a que no faltarán globitos, silbatos y que será una convocatoria "festiva".

5- El quinto argumento es uno novedoso, muy utilizado el año pasado: la manifestación a la carta. Recuerden que el año pasado mucha gente justificó su asistencia al 17-O con una frase que era más o menos así: "Sí, la manifestación es para esto, pero yo voy a ir a esto otro. Lo importante es acudir"; así, cada uno iba a lo que consideraba oportuno: Aznar, porque no le parece mal que las quinceañeras aborten, pero le parecía fatal que lo hagan sin decírselo a papi y mami. De Cospedal, porque, aun no teniendo inconveniente alguno respecto al aborto, sí lo tenía respecto a que se le considerase "un derecho". Otros, porque querían la abolición de todas las leyes que permitan el aborto.

Por ello, independientemente de para qué se haya convocado la huelga, acudan. La huelga será para lo que sea, pero ustedes irán para lo que consideren conveniente (pueden estar de acuerdo en unas cosas con los convocantes y no necesariamente en otras, recuerden). Lo importante es que Zapatero ha hecho algo mal y así hay que hacérselo saber (¿o acaso pretenden ustedes hacer eso tan feo de "hacerle el juego al psoe"?)

6- El sexto argumento esgrimido el año pasado y que hace perentorio e inexcusable sumarse a la huelga del 29-S es que, al fin y al cabo, los convocantes están haciendo algo. ¿Qué están haciendo ustedes contra el paro, aparte de quejarse y de sentarse ante el ordenador a poner a caer de un burro a los convocantes?. ¡Seguro que nada de nada!. Súmense, por ello, a la huelga del 29-S, en la que, además, ni siquiera se les pide que se metan 14 ó 16 horas de autobús. Irónicamente y en este caso, podrán sumarse a la huelga...pasándose el día ante el ordenador, si así lo desean.

7- Y otro argumento que hace obligatorio el sumarse a la huelga del día 29 es que, probablemente (y es de ser malos cristianos y de tener una falta de caridad alarmante siquiera sospechar lo contrario), los que la convocan lo hacen con la mejor intención del mundo. ¿Qué les hace pensar otra cosa?. ¿Lo que dicen algunos?. Puede que sean idioteces de malpensados. Al fin y al cabo, ¿qué prueba impepinable tienen ustedes de que los convocantes del 29S tienen mejores o peores intenciones que los convocantes del 17-O? ¿Es que son ustedes telépatas? Además, recuerden que "no debemos juzgar, que eso corresponde a Dios". Aun así, tengan en cuenta que lo importante es la unidad por una causa justa (la lucha contra el paro, la mejora de las pensiones, etc.).

¡Ah! Y muy mal (para variar) estos señores que publican cotilleos sobre los convocantes antes de la huelga. ¿No había revuelo el año pasado entre unos y otros y, sin embargo, se silenció para no perjudicar la asistencia a la manifestación?. ¿Por qué, entonces, este año, de pronto, la verdad sí es más importante que el éxito de una convocatoria por una causa justa?. Cállense por el bien de la lucha contra el paro hasta después de la huelga, que lo importante es ir cambiando conciencias poco a poco.

Además, piensen en un pequeño detalle: si el año pasado se hubiesen enterado de que el presidente de ese foro o de aquella plataforma estaban en un crucero de todo a cien mientras coordinaban el 17-O, su respuesta, probablemente, hubiese sido:

"¡Cómo trabajan y cómo se sacrifican por la causa! ¡Ni en vacaciones descansan!".

Además, alguno de los convocantes de justísimas iniciativas tiene la costumbre de tuitear, en su blog, sus incesantes viajes "por la vida" y, créanme: deja al mismísimo Willy Fogg a la altura del cangrejo ermitaño.

Y, por último, tengan en cuenta que, cuando los convocantes vuelvan a las andadas dentro de dos días, como aquél que dice, pueden utilizar las mismas excusas que utilizaron el año pasado: "Yo no fui para eso", "quién lo iba a decir...", "está claro que no quieren morder la mano que les da de comer". Con el 29-S, tienen otra gran oportunidad de hacerse el sueco ante lo que tienen delante de los ojos, mojarse por una buena causa, y luego decir que les han engañado como a chinos.

Sí, es obvio que no van a sumarse a la huelga el 29-S, y (dado que el título de la entrada pretende ser irónico), me parece fenomenal. La cuestión es cuál es la razón de que unas excusas sirvan para sumarse a ciertos fregados, pero no a otros.

Y la razón tiene un nombre (aunque el nombre no nos guste): Sectarismo. Sectarismo guerracivilista, más concretamente.

Cuando el engaño, o la sospecha de engaño, o el asunto turbio, es manejado y coordinado por la derecha, toda disculpa es buena para no dejar de acudir, incluso sabiendo que se participa en una estafa. En cambio, cuando lo organiza la izquierda, no hay disculpa nebulosa ni buenismo que valga ante lo claro que se ve el asunto (que digo yo que los liberados sindicales tienen todo el derecho del mundo, como hijos de Dios que son, a ser evangelizados, y los votantes de izquierdas tienen también todo el derecho del mundo a que alguien se les acerque ese día y les aclare cómo la izquierda, en realidad, no protege ni ayuda lo más mínimo a la llamada "clase trabajadora").

Ese sectarismo es comprensible (que no es sinónimo de "justificable") en los que, al fin y al cabo, no hacen sino aplicar la ley del embudo (la de toda la vida), no pasando ni una al que consideran rival mientras se exhiben amplias tragaderas cuando de los miembros de la misma tribu (o sub-tribu, más bien) se trata.

Pero, en otros casos, todo esto pasa por empeñarse en ver la realidad política de España a través del prisma de la llamada por Pío XII "Undécima Cruzada" (y si a alguien le escuece tal denominación, caiga en la cuenta de cómo lleva décadas aplaudiendo con las orejas todo lo dicho y hecho por el Papa...porque lo dice y lo hace el Papa), y creer que las trincheras de entonces (como ya dije en un artículo cuya primera parte me he tenido que comer con patatas) siguen siendo las mismas de ahora.

Así que, una de dos: o metieron la gamba el año pasado (y el 7 de Marzo, y el 3 de Julio, y tantas otras veces) acudiendo a donde les llamaban, o la van a meter este año no haciendo huelga.

Y no sé por qué, pero me da que este año es cuando van a acertar. Y de pleno.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El embudo (II).

El otro día explicábamos en qué consistía el extremo estrecho de ese embudo multimedia conocido como "grupo intereconomía". Hoy queda explicar (aunque quizás ya algún lector lo haya adivinado) en qué consiste el extremo ancho. Un extremo ancho cuya extensión supera lo visto en los medios de comunicación españoles durante mucho tiempo.

Tengo muchos amigos (virtuales, también) que, aun diciéndose escarmentados del PP, están encantados de la vida con Intereconomía. Lo que no acaban de explicarse (confiesan) es por qué Intereconomía, estando (obviamente, según ellos) comprometida con ciertos valores (y no se refieren a la bolsa), apoya, y sigue apoyando, a saco, al PP, partido que, lógicamente, nada tiene que ver con esos valores supuestamente defendidos por este grupo de comunicación.

Lo que ocurre es que muchas veces razonamos al revés, porque la cuestión es la siguiente: Si Intereconomía está tan comprometida con esos "valores", ¿qué hace apoyando al PP?. ¿No será que Intereconomía apoya al PP porque, en realidad, no está comprometida con esos supuestos valores? ¿No será que esos "valores" son esgrimidos cual estandarte agrupador para que todo el que se siente o pueda sentirse identificado con ellos - extremo ancho- pueda ser luego dirigido adecuadamente hacia el voto útil para el PP - extremo estrecho?.

Porque resulta que mis amigos escarmentados del PP hablan de Intereconomía exactamente igual que los votantes peperos de su partido: "Está claro que defienden ciertas cosas, pero no acaban de aclararse, porque acaban poniendo en sus listas electorales/tertulias y programas a gente que va por otro sitio". Qué casualidad, oiga... Familiar esa explicación me resulta, que diría el maestro Yoda.

De hecho, el otro día me llegó una invitación a mi cuenta del Caralibro (muy bueno, Gonzalo) a un grupo llamado (algo así, no recuerdo bien) "Queremos que Intereconomía dé voz a los partidos que defienden la vida".

Sí, claro. Y en Jaén (imagino) habrá un montón de gente que querrá que los olivos den petróleo, no aceitunas.

Porque mis bienintencionados amigos, y los que crean, en el Facebook, grupos como éste, demuestran, para algunas cosas, tener menos memoria que los votantes sociatas y peperos, que ya es decir (por cierto, en la radio sale o salía un nieto de Franco anunciando un producto que supuestamente mejora la memoria; qué ironía...). Olvidan que en una radio llamada Intercontinental, que, aunque emitía en Madrid, podía escucharse a través de internet por toda España había programas en los que sí salían partidos de ésos que "defienden la vida".

Más concretamente dos programas: La Quinta Columna (lunes a viernes, una horita por las tardes) y La Gran Esperanza (dos horas, la tarde de los sábados).

¿Qué fue lo primero -o casi lo primero- que ocurrió cuando el Grupo Intereconomía compró esa radio? Que "los partidos que defienden la vida" (y otras cosas) recibieron, no ya la palmadita en la espalda, sino la patada en el culo.

Y esa patada no se la dio el malvado Juan Luis Cebrián, ni ese adefesio estético e intelectual que responde al nombre de Jaime Roures. Fue el grupo de comunicación presidido por Julio Ariza (el mismo Julio Ariza que llama a los programas de su cadena para nombrar - o confirmar- a dedo a los ganadores de los concursos, dicho sea de paso).

Que no me negarán que es una forma, cuanto menos, curiosa, de "comprometerse" con unas ideas: largar con viento fresco a los que las defienden y promocionar sin recato a los que las atacan.

¿Y cómo ha conseguido Intereconomía que, a pesar de esto, la tengan por una cadena amiga los escarmentados del PP? Pues ampliando el extremo ancho del embudo.

Intereconomía tiene algunos programas donde, de vez en cuando, salen personas y personajes representativos de ese Ponto Euxino al que los Ulises de la democracia liberal denominan "ultraderecha". He oído que ha habido programas monográficos sobre José Antonio Primo de Rivera, y creo que también sobre el Requeté (aunque de esto último no estoy muy seguro). Por sacar, han sacado de esas procelosas aguas (capaces de engullir para siempre a cualquier demócrata desprevenido) hasta al mismísimo Poseidón en persona (léase: don Blas Piñar López), cuya elocuencia y brillantez dejó absolutamente encadilado a un amigo mío, votante de UPyD (ya he perdido la cuenta de las veces que me ha soltado la frase "Si es que tiene razón Blas Piñar cuando dice...").

Últimamente también se le cae la baba a muchos con el telediario de la noche, protagonizado por una pepera (no sé su nombre), por Eduardo García Serrano, a quien todavía algunos definen como falangista (suponiendo que la definición de "falangista" sea "el que le ríe las gracietas a Vidal-Quadras", definición de la que discrepo radicalmente) y por José Javier Esparza, de quien algunos dicen -no sé si con razón o sin ella- que es "próximo al tradicionalismo", que no sé muy bien en qué consiste eso (los hay que dicen que "cercano al pensamiento tradicionalista" es, nada más y nada menos, que don Ignacio Arsuaga, así que saquen conclusiones ustedes mismos).

El caso es que, gracias a todos estos programas (salteados, como el ajillo en un revuelto de setas y gambas), esta cadena recluta simpatías de una base social muy extensa, que abarca incluso ese terreno considerado "a la derecha del PP" -extremo ancho-, y que incluye a mucha gente que hace ya tiempo que se cayó del caballo respecto a ese partido (o que nunca llegó a subirse a ese caballo). Gente a la que luego, en otros programas (de tertulia, preferentemente) y cuando llega el momento, se les muestra, como única alternativa -extremo estrecho-, al PP. Con eso, no conseguirán que todos los que se cayeron del caballo vuelvan a subirse (alguno lo hará), pero consiguen evitar que muchos otros sientan la tentación de abandonar la montura útil ("¿Cómo no voy a votar al PP, por mucho asco que me dé, si me lo piden hasta en la cadena que saca a Blas Piñar y habla de José Antonio?").

¿Y eso es malo? Hombre, claro está que el régimen corre raudo y veloz a cerrar cualquier rendijita que pueda abrirse, pero también tiene su lado bueno: nunca antes había habido que ampliar tanto el lado ancho del embudo para captar simpatías y voluntades y mantenerlas abrevando en el pepebre. Y eso no deja de ser una buena señal. Hace unos años, un timo ideológico como Intereconomía -cuya función, ya digo, es mantener controlada a la ultraderecha mediante una zanahoria atada a un palo- ni siquiera era necesario.

Pero a uno no le deja de dar un poco de repelús que algunos de los que ahora son ninguneados (y, en su momento, defenestrados) por esta cadena, pierdan el oremus por salir unos minutitos semanales en Radio Intereconomía Quinto Pino (eso sí, a condición de no meterse con las organizaciones satélites del PP, que si no se enfada mi obispo, el de zumosol). Aunque, claro, se pregunta uno si realmente es necesario y merece la pena tomarse tantas molestias (y pasar por ciertos aros) para recitar los mismos lugares comunes que ya recitan otros y callar lo mismo que callan todos los demás.

Y, por favor, si van a tomarse el tiempo y la molestia de montar un grupo de Facebook, monten "Quiero que la SER dé voz a los partidos que defienden la vida". Es mucho más probable que se haga realidad tal deseo, aunque sólo fuese por no dejar pasar, en esta cadena, la oportunidad de fastidiar al PP (suponiendo que la SER quiera fastidiar al PP, que ésa es otra...).
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