martes, 28 de septiembre de 2010

Summa Concethologica (III).

Las renovaciones sin ruptura no están exentas de dificultades ni de obstáculos, como todo el mundo sabe, y, tras la fumata de vrotes berdes primaverales de ayer, los ponentes del congreso de la Iglesia de Laodicea parecen haberse topado con algún problemilla que (según aseguran nuestras fuentes) se resolverá de una manera u otra ("comosea", aseveró nuestro interlocutor).

El primer inconveniente ha surgido al intentar formular el enunciado de la prohibición del uso de la palabra "anatema". Al parecer, la lógica redacción del artículo ("Todo el que utilice la palabra 'anatema', sea anatema") supondría la inmediata y automática (a la par que improcedente, puesto que se provocaría precisamente lo que se quiere prohibir) anatematización, tanto de los que hubiesen participado en la redacción de dicho artículo, como los que, en un futuro, lo leyesen en voz alta. Se ha nombrado una comisión de periti para examinar las conclusiones de la comisión de periti que trabaja denodadamente en este complicado artículo.

También han surgido enconadas discusiones acerca de cómo debería reenunciarse un conocido pasaje de los evangelios, para hacerlo más accesible y más acorde con la realidad humana en la que vivimos. Si bien, tanto teólogos progresistas como conservadores coinciden en que la economía lo es todo, hay posturas dispares entre un sector y otro, motivadas por las diferentes opiniones acerca de cuál sería la solución a la presente crisis económica.

Así, mientras el sector progresista considera que el pasaje referido debería reenunciarse de la siguiente manera:

"¿De qué le sirve al hombre salvar su alma si pierde la subvención del Estado?",

el sector conservador insiste en esta otra versión:

"¿De qué le sirve al hombre salvar su alma si el banco no le concede (sic) la hipoteca para mudarse a un adosado en Las Rozas?".

Por otra parte, los primeros capítulos del Génesis, siguen dando que hablar. En efecto, varios ponentes han resaltado el hecho del carácter ejemplarmente moderno y democrático de Adán y Eva, quienes, al fin y al cabo, no hicieron otra cosa que darse sus propias leyes y cumplirlas escrupulosamente. Se ha propuesto, por ello, que sean conocidos, no por el incompleto y ambiguo sobrenombre de Primeros Padres, sino por uno mucho más explícito y adecuado al contexto: Primeros Padres de la Democracia.

Asimismo, estos mismos ponentes han insistido en el carácter fascistoide y violento del ángel que, empleando - como siempre hacen los totalitarios- un arma de fuego, (una espada de fuego, para ser más concretos) expulsó a Adán y Eva del jardín del Edén por ejercer sus inalienables derechos civiles. Se ha propuesto, por ello, el cambio inmediato y sustancial de la iconografía ya existente de esta conocida escena, reemplazando el aspecto noble del ángel (cabello largo y ondulado, anatomía de atleta, barbilampiño, gesto sereno, túnica semejante a la de un patricio romano, etc.) por uno mucho más acorde a su actuación: tricornio y uniforme de teniente coronel de la Guardia Civil, bigote, baja estatura, amplio perímetro abdominal y actitud vociferante.

Se ha señalado asimismo, para completar la evidente intención pedagógica y pastoral de la renovación iconográfica de la escena mencionada, la conveniencia de cambiar también el atuendo de los Primeros Padres de la Democracia, sustituyendo las pieles de borrego o la hoja de higuera (según el caso) por chaquetas de pana, jerseys de cuello vuelto y pantalones vaqueros de campana.

Los teólogos progresistas, ante estas interesantes innovaciones -sin ruptura- propuestas, se han apresurado a solicitar que se nombre a Eva como su laica patrona (dado que ella fue la pionera en las reformas legislativas en el Edén, presionada por el conocido lobby unipersonal denominado "la serpiente"). Los teólogos conservadores, han considerado también muy oportuna la idea de nombrar a Adán como su laico patrón, puesto que de sobra es conocido que éste, si bien al principio hizo constar su desacuerdo con la mayoría absoluta formada por Eva y la serpiente, finalmente decidió, como mal menor, sumarse al consenso imperante.

Preguntada nuestra fuente sobre el escepticismo y las reservas que algunos creyentes podrían mostrar ante tan súbitos cambios -sin ruptura-, afirmó, mostrando una envidiable hermenéutica de continuidad respecto a una conocida explicación de un recientemente fallecido pontífice, que todas estas reformas -sin ruptura- "deberán ser interpretadas a la luz de la Transición y del casi invariable magisterio del Boletín Oficial del Estado".

Si, a pesar de tal aclaración, siguieran persistiendo las dudas en algunos creyentes, nuestra fuente ha asegurado que es mano de santo (expresión que, por cierto, también está siendo revisada para ser sustituida por otra más inclusiva y pastoral) la repetición incesante del siguiente mantra: "Creo en las iglesias católicas; en la de ayer y en la de hoy y en la de las navidades futuras".

Para finalizar, se siguen debatiendo los términos que deberían sustituir la demasiado tradicional palabra "pecado". Está a punto de ser alcanzado un acuerdo de compromiso entre las partes: "pecado venial" sería sustituido por "tic totalitario" y "pecado mortal" por "atentado contra las libertades y los derechos civiles".

5 comentarios:

Seneka dijo...

;) ;) ;)
¡Ha dicho Jehowá!!! ¡Ha dicho Jehowá!!!

PS: ya está bien de hacer referencia a la Reina-Valera ¿no?

Joaco dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Joaco dijo...

Pues cuidado con seguir avanzando en el Génesis y llegar a un episodio tremendo, terrible, de absoluto desprecio a los más elementales principios democráticos.... me estoy refiriendo a Sodoma y Gomorra. Una comunidad humana, en uso de su legítima capacidad a decidir su modo de vida y orientación sexual, había adoptado decisiones por mayoría más que absoluta.... y va un tal Yavhé y los aniquila a todos, porque no está de acuerdo con la volutad mayoritaria. A TODOS, sin excepcion. ¿Genocidio, mezclado con fascismo y homofobia?. Cuidado, repito: la Biblia de puede convertir en un libelo anti-democrático y puede ser declarada ilegal su lectura y distribución pública.

Joaco dijo...

Hay que decir que hubo una excepción en el trágico episodio de Sodoma y Gomorra: Lot y su familia se salvaron por voluntad de Yavhé, el cual opta por una minoria rebelde, que es precisamente la que se salva, mientras que la legítima y aplastante mayoría fue totalmente aniquilada. Lo dicho: un crimen contra la democracia.

brigante dijo...

Geniales estas últimas entradas.