viernes, 24 de septiembre de 2010

Puristas 2.0

Desde el comienzo, hace más de año y medio, de la campaña contra la ley Aído, muchos (no tantos como sería desear) hemos asistido (aunque curados de espanto después de un tiempo) cómo se tachaba de puristas o de extremistas a los que recalcábamos la obviedad de que una campaña orientada a mantener la despenalización del aborto en España (porque eso, y no otra cosa, hubiese sido el resultado de que la campaña hubiese tenido éxito, en lo que a frenar la ley Aído se refiere) no era provida, sino abortista.

Muchos (no tantos como hubiese sido deseable, insisto) recalcábamos (y seguimos recalcando) otra obviedad: cómo se arrastraba al movimiento que una vez fue provida (ahora lo son, si acaso, los rescoldos que quedan después de ser pasado por el fuego de los estandartes rojos y los corazoncitos sonrientes) a defender las posiciones abortistas del PP.

Es más: muchos (no tantos...etc,etc) comprobamos, atónitos, cómo, la misma "masa social" (valga la redundancia) que, cuando el aborto fue despenalizado por un gobierno socialista, tenía clarísimo que despenalizar el aborto era abortista, de pronto, había dejado de tenerlo tan claro (o, directamente, había pasado a llamar "provida" a los políticos que, bajo las siglas adecuadas, defendían las leyes abortistas vigentes), al punto de que se había conseguido (y ahí residía, en realidad, la ingeniería social de la ley Aído -ingeniería que no estaba siendo hecha, ni mucho menos, por los socialistas) que los "provida" defendiesen, en la calle, lo mismo que los abortistas 25 años antes (como demuestra este escalofriante testimonio gráfico).

Algunos de esos muchos (no tantos blablabla...) achacaban tal absurdo a la ignorancia, a la ingenuidad o, directamente, a la estupidez y cortedad de miras de los organizadores de la campaña y sus supuestamente bienintencionados (en algunos casos, no en todos) seguidores.

Pues ahora resulta que en Brasil, algunos quieren que se despenalice el aborto. Y hete aquí que desde los mismos altavoces virtuales desde los que se llamaba "puristas" o se acusaba de tener oscuras motivaciones políticas a los que recordábamos que defender la despenalización del aborto es abortista (¿o me van a decir que Cristina Almeida era provida hace 25 años?), se califica de abortistas a los que quieren que el aborto esté despenalizado en Brasil.

Y no sólo en Brasil. En Argentina, los mismos de los que estamos hablando tenían clarísimo que los que estaban a favor de la despenalización del aborto son abortistas.

En cambio, fíjense cómo describen, en España y a un partido muy concreto (defensor de la despenalización del aborto), los mismos que tienen clarísimo que defender la despenalización en Brasil y Argentina es abortista: Comprometidos con la vida.

Por supuesto, los sagaces lectores de este blog ya han adivinado el por qué de esta aparente paradoja: En Brasil y Argentina, el PP no se presenta a las elecciones. Es por eso por lo que, cuando de estos países se trata, los mismos a los que, de forma súbita, tanto se les nubla el entendimiento en lo que a España se refiere, pueden permitirse el lujo de decir la verdad.

Además, se da la coincidencia (si se fijan) que las tres noticias arriba enlazadas vienen firmadas por el mismo nombre (un nombre que, como en el caso del Anticristo, no sé si corresponderá a una persona, una corporación o una doctrina).

Sirva esto de demostración (por si aún quedaba alguna duda al respecto) de que ciertas campañas (cuyo éxito, finalmente, pudo ser celebrado y consistió -como era de esperar- en esto) en las que se utilizaron ciertos engaños, cierto lenguaje confuso y ciertas invitaciones a partidos favorables a la despenalización del aborto (ya saben: en España, provida; en Sudamérica, abortistas) no se hicieron así por ignorancia ni por estupidez, sino que se hicieron con plena conciencia de lo que se estaba haciendo.

Al final, y como casi siempre, se cumple el dicho anglosajón: Si dice cuacuá, anda como un pato, y tiene el aspecto de un pato...no es un pollo confundido, ni un pollo estúpido, ni un pollo acomplejado...

Es un pato, y ya está.

5 comentarios:

Joaco dijo...

uestos a aclarar, me gustaría aprovechar para decir lo siguiente:

- Como católico, declaro que yo no soy "pro-vida" ni estoy "a favor de la vida" (así, por las buenas), pues de conformidad con el Catecismo Católico considero que en ciertos casos puede ser admisible aplicar la pena de muerte y también creo que se pueden dar guerras justas en las que es lícito matar al enemigo.

- Dicho lo anterior, afirmo que estoy siempre y sin excepciones en contra del aborto provocado.

Es decir, que como católico, me declaro contrario al PSOE, al PP y al régimen partitocrático surgido al amparo de la Constitución de 1.978.

Un saludo.

Maite C dijo...

No puedo estar más de acuerdo con todo lo manifiestado por Joaco.

Claro, firme y conciso. ¡¡Bravo!!

luigichido dijo...

Apoyo lo dicho por Joaco: De hecho, me parece que para combatir el aborto, lo primero que tenemos que hacer es aclarar perfecamente que se puede ser antiabortista sin ser pro vida.

Vamos: recordemos la reciente ejecución extralegal del médico abortero Tiller. Mucha gente adujo (y con razón) que sería hipocresía autollamarse "pro vida" y aplaudir esa ejecución.

Dejemos ya el léxico truculento.

Vayamos realmente a las causas del aborto: una de ellas es la impunidad femenina que impera en la sociedad actual. Apenas ayer se ejecutó en Virginia a una asesina, tras todo un siglo de sólo ejecutar a asesinos hombres.

El día que haya equidad de género en materia de sanciones penales, habremos dado un gran paso en la lucha en pro de los derechos humanos intrauterinos.

Museros dijo...

¿Sabéis que os digo?

¡Que sois todos unos puristas, leñe!

Ya en serio, yo coincido también con Joaco. Pero la verdad es que nunca he usado la palabra "provida" en el sentido de "contrario a la pena de muerte en todos los casos".

La palabra "provida", acuñada en los EEUU, si no me equivoco (pro-life), hacía referencia a la lucha por la abolición de las leyes que permiten el aborto.

Lo que no sé es cómo, en algún momento, algún antiabortista/provida, se dejó liar por primera vez, metiendo la lucha contra la pena de muerte de por medio, que ya hay que ser poco espabilado para mezclar el asesinato sistemático y en masa de inocentes, con la ejecución de un criminal.

Museros dijo...

Luigichido:

Me parece un poco empalagoso y no apto para diabéticos decirlo así, pero creo que la censura que te aplican en algún blog que protesta contra la censura "te hace grande".

Un saludo.