lunes, 28 de septiembre de 2009

Cortinas de humo buenistas (III): ¿Y tú qué haces por la causa?

Otra contestación con la que suele uno encontrarse al tratar con un bienpensante acorralado por la tozudez de los hechos y de las evidencias empíricas es una especie de recriminación automática (la que da título a la entrada), que parece implicar varias cosas por parte del que la dice:

1- En primer lugar, da por sentado que el que no está de acuerdo con él (o ella) no hace nada.

2- En segundo lugar, da por sentado que el que no hace lo que él (o ella) hace es porque no está haciendo nada (o, dicho de otro modo: "Sólo se puede hacer lo que yo estoy haciendo").

3- En tercer lugar, da por sentado que una hiperactividad incesante (se emplee en lo que se emplee) dará inevitablemente, como fruto, el fin perseguido tarde o temprano. Algo así como creer que intentar vaciar una piscina con un colador (mientras entra agua a la piscina a chorros) no sólo tiene un mérito enorme porque necesariamente implica un gran esfuerzo, sino que por fuerza tiene que funcionar.

A Edmund Burke, el político inglés al que muchos consideran padre del conservadurismo, se le atribuye una frase que ha quedado para la posteridad:

"Para que el mal triunfe, basta con que los hombres buenos no hagan nada".

Frase que ha sido malinterpretada por muchos, que creen que la solución a todo es no parar de hacer cosas. Pero es que Lord Burke, que vivió en una época en la que la hiperactividad compulsiva no debía ser una enfermedad tan extendida como ahora, no podía preveer que, en el Siglo XXI, nadie estaría haciendo "nada" porque todo el mundo estaría convencido de que hay que estar todo el rato haciendo "lo que sea".

Así que si Lord Burke hubiese vivido en nuestro tiempo, la frase hubiese quedado así:

"Para que el mal triunfe, basta con que los hombres buenos se pasen el día entero haciendo el tolili".

PS: La foto de arriba, por sorprendente que parezca, es de una campaña cuyo supuesto fin es detener un genocidio (y lo sé: son una monada, son gente encantadora, tienen las mejores intenciones del mundo y lo hacen gratis, pero ésa no es la cuestión). Quién sabe: quizás un número suficiente de abanicos de ésos convenientemente repartidos en Europa hace unos 65 años hubiesen hecho innecesario el desembarco de Normandía.

PS2: Ya que la visita de la portavoz de la plataforma DAV a la feria de Sevilla da para tanto material didáctico, y dado que allí se encontró y se tomó unos rebujitos con políticos de un partido que financia decenas de miles de abortos (según la portavoz de DAV, asesinatos), cada año con dinero público, el autor de este blog sugiere a la portavoz que el año que viene acuda a los carnavales de Tolosa (Guipúzcoa) a tomarse unos chiquitos de chacolí (y a repartir, por ejemplo, chapelas rojas con un corazoncito blanco) con Arnaldo, Joseba y Pernando, a cuyo partido acusan de financiar aproximadamente una docena de asesinatos anuales, también con nuestros impuestos.

2 comentarios:

Orisson dijo...

Ni con el ejemplo de ETA hacemos razonar a esa masa de... bienintencionados.

Un saludo

PD: Como dice el dicho, de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno

Museros dijo...

Pues es lo mismo (e igual de difícil) que intentar hacer razonar a los que votan a la izquierda nacionalista vasca. Cada grupo vive en su "Matrix" particular que le hace creer que los asesinatos financiados por su partido no son motivo ninguno para dejar de votarlo (y tanto en unas filas como en otras hay gente que te dice que esos asesinatos no le parecen bien).

Además, ya te digo que tanto los que votan a ANV como los que votan al PP te dan exactamente las mismas respuestas.

Pero calcadas.

Pero van a tener que empezar a escucharlo muchas veces (si es que no lo han oído antes).

Porque me subleva ver a un pepero llamar de todo (con razón) a ETA, a los que financian los asesinatos de ETA y a los que votan a los que financian los asesinatos de ETA, mientras él afirma tan tranquilo que un aborto es un asesinato y luego vota a quien vota.