jueves, 19 de mayo de 2011

Revolution Street (XIV): La casta y sus galgos.

Como todos sabemos, que Jaime Mayor Oreja y compañía acudan a una manifestación convocada por las organizaciones satélites del PP no significa, necesariamente, que eso sea una manifestación pepera. De hecho, esta es una conclusión harto discutible y nunca suficientemente demostrada, a la que sólo puede llegar uno si posee una mente lo suficientemente retorcida para buscarle tres pies al gato continuamente.

Sin embargo, esta clarísimo que, tras las concentraciones que tienen lugar en plazas de toda España esta la larga mano de Rubalcaba (el sustituto -como Enemigo Único- del actual presidente del gobierno en la psique de millones de españoles). Nadie ha visto un solo político socialista (ni nada que se le parezca) acudir a estas concentraciones. Pero los mismos que, haciendo gala de su independencia, invitan a los políticos del PP a sus grandes eventos te aseguran, sin dudarlo, que las acampadas son un oscuro montaje dirigido por hilos invisibles (a diferencia de los suyos, que son tan visibles como ferozmente negados).

Teniendo en cuenta como braman y lloriquean desde la acera derecha (sin que, repito, haya aparecido por las concentraciones ni un solo socialista)...¿se imaginan la que estarían liando las buenas gentes de la derecha si las concentraciones estuviesen organizadas por un Foro dirigido por un antiguo Secretario de Estado de un gobierno del PSOE y por una plataforma presidida por un sobrino de Pedro Solbes?.

¿Se imaginan lo que estarían diciendo algunos si los activistas y simpatizantes de dicho foro y dicha plataforma asegurasen ser "independientes de toda sigla política" y ser "representantes de la sociedad civil"? ¿Se imaginan la que caería si el hipotético sobrino de Pedro Solbes acudiese a la Sexta para hablar de la importancia de la existencia de un supuesto tejido asociativo que meta en vereda a los partidos políticos, y jurase porlagloriadesumadrer que su plataforma nada tiene que ver con el PSOE, sino que está compuesta por gente que sólo aspira a defender sus "derechos civiles"?.

Porque recuerden que ser sobrino de un ministro de Economía del PP (como don Ignacio Arsuaga) o haber sido Secretario de Estado en un gobierno del PP (como don Benigno Blanco, presidente del Foro de la Familia) nunca ha sido, ni debe ser (en absoluto) motivo de ninguna sospecha (salvo para los que estamos cargados de mal rollo y energias negativas y todo eso), sino mas bien, garantía de honestidad e independencia, y ausencia de motivos ocultos (y, como buenos peperos, no te decimos a quiénes hay que votar, pero, a imagen y semejanza de los monseñores, te damos una pista: la izquierda, y sólo la izquierda, es -como decía Doña Rogelia- malísma del tó).

Y fíjense que el PP ni siquiera ha llegado todavía a la Moncloa, pero sus adláteres - después de pasarse dos o tres años haciendo la calle, en todos los sentidos- no pierden ya ni un segundo a la hora de acusar de títeres (o agentes, directamente) de Rubalcaba a todo el que, a partir de ahora salga de su casa a reivindicar lo que sea (por muy justas que sean sus demandas, que lo son).

Y es que ya "no es el momento" y "ahora toca otra cosa". Igual que en 1996. Todo el jaleo que había que montar cuando el presidente del gobierno se llamaba Felipe González se volvió, de pronto, completamente prescindible una vez se le cambió el collar al perro (que la Moncloa bien valía, para empezar, medio millón largo de abortos quirúrgicos). Los que siguieron protestando contra el aborto (por ejemplo) fueron marginados e ignorados ("yo no me manifiesto contra este gobierno, que bastante trabajo nos costó echar a los socialistas").

Así que, si dudan de lo que ocurrirá con ese entramado pepero autodenominado "sociedad civil" y su febril ritmo de actividad (y jaleo) cuando el presidente del gobierno sea del PP (y no digo que, necesariamente, vaya a llamarse Mariano), pueden dejar de hacerlo, porque la evidencia la tienen delante: palo a todo lo que se mueva.

3 comentarios:

Fernando dijo...

¡Genial!

Lamentablemente, el buen juicio que estáis demostrando tú, Orisson o el Fraile, no abunda en eso que llaman "fuerzas patrióticas". Por el contrario, siguen con una fidelidad perruna las consignas emanadas de Interlobotomía. Incluso los que más presumen de "gevolucionarios" están quedando retratados.

Museros dijo...

Gracias, Fernando.

Entre lo que se suele llamar "las fuerzas patrióticas" abunda, por desgracia, la obsesión por el Enemigo Único (los rojos, en este caso). En su cabeza, se despiertan todos los días en su particular "Día de la Marmota" (19 de Julio de 1936, en este caso).

Eso lleva a identificar como aliado a cualquiera que hable mal del Enemigo Único (léase la derecha en general, y algunos políticos del PP en particular). Y a creer que los medios de comunicación en los que se pone a parir a la izquierda son "de los nuestros".

Y no deja de ser absurdo que, entre las "fuerzas patrióticas", debido a esta extraña lógica, se tengan como referencia a los medios cuya finalidad es asegurarse (mediante el miedo, normalmente) la fidelización del voto "no-de-izquierdas" al PP. Querer cambiar las cosas siguiendo las consignas de los que quieren mantener el status quo actual no tiene ni pies ni cabeza.

Gonzalo dijo...

Más plas, plas, plas.