domingo, 12 de febrero de 2012

En España, como en ningún sitio...

¿A que no saben cómo se dice "parado" en francés?

"¡Español!".

¿Y a que no se imaginan cómo se dice "hipotecado para toda la vida" en inglés?.

¡Lo han adivinado!.

"¡Español!".

Y esperen, que éste es para troncharse:

¿Cómo se dice en alemán "Tengo 37 años, dos carreras y un máster, vivo con mis padres y gano 700 euros al mes trabajando 60 horas a la semana"?.

"¡Yo soy español, español, español...!".

Y es que, en España, tenemos una grasia en el cuerpo que no se pué aguantá, mi arma.

Más de la mitad de los licenciados universitarios españoles estarían dispuestos a hacer cosas innombrables (que harían ruborizarse incluso a Monica Lewinsky) por tener un sueldo ligeramente inferior al de cualquier camarero de Montpellier. Pero es el resto del mundo el que nos envidia (como siempre).

Los españoles, ante cualquier problema, imitamos a Mariano Rajoy: nos ponemos a leer el Marca y a ver Teledeporte. Así que, quien crea que el deporte más popular enestepaís es el fúrboh, anda muy desencaminado. El deporte nacional es la imitación del avestruz, enterrando la cabeza en el primer agujero disponible que se pueda encontrar. Especialmente si el agujero lleva incorporada una pantalla de plasma en la que se retransmite cualquier acontecimiento deportivo.

Va siendo hora de sustituir, en las banderas que se sacan a la calle cuando el régimen lo permite (es decir: cuando algún equipo nacional ha ganado algo) la silueta del toro de Osborne por la del animal que, creo, debería ser nuestro nuevo icono nacional:

El piojo resucitado.

Que no sé qué aspecto tendrá dicho artrópodo, pero les aseguro que, a estas alturas, estoy absolutamente convencido de que tiene por costumbre pasarse el día dando saltos envuelto en una bufanda rojigualda.

3 comentarios:

Alphonse Marquis de Montauran dijo...

Efectivamente, en España como en ningún sitio... para pagar tantos impuestos como el que más y recibir menos servicios que ninguno, y de ínfima calidad. Una enseñanza que no logra enseñar absolutamente nada a los niños, pero los tiene el 100% de su tiempo haciendo "deberes", una sanidad basada en que el enfermo prefiera irse a casa a que se le pase la enfermedad ella solita, que seguir esperando en una sala de espera atestada de gente, un tráfico infernal, pero eso sí con muchos radares para multar y controladores de aparcamiento para eso mismo...
Y lo dicho, sueldos del 50% que los franceses, con jornadas laborales de esclavitud, sin posibilidad de vida familiar razonable...
Como en España en ningún sitio, pero de verdad, en niguno.

Conrad López dijo...

Ejte comentario antiejpañol no debería tolerarse en loj tiempos de crisis que vivimos. Me parece que el autor es reo de fusilamiento inmediato por derrotijmo. ¡Fusílese!

¡Habráse visto, tamaña defección!

Irvin dijo...

Cool!