sábado, 11 de febrero de 2012

Una sencilla pregunta.

He leído por ahí un argumentazo (donde los haya) a favor del despido libre. El razonamiento (es un decir) es el siguiente:

A la gente le gusta comprar en el Corte Inglés porque, entre otras cosas, si no quedas satisfecho con el producto, te devuelven el dinero. De ahí se deduciría que, si se facilitase el despido, aumentaría el número de contrataciones y bajaría la tasa de paro.

Basta echar un vistazo a los últimos 35 años de la historia de España para demostrar que la realidad es justo la contraria: a menor indemnización por despido, mayor es la tasa del paro.

Pero, dejemos de lado la realidad (empeñada, como siempre, en arruinar los bellos argumentos de los libegales). Dejemos de lado esta encantadora lógica que habla de las personas como si fuesen (fuésemos) objetos de compra-venta.

Dejemos, incluso, de lado, que el mismo gobierno que promueve esta bajada de salarios llamada, eufemísticamente, "reforma laboral", reconoce que no creará empleo, sino que lo destruirá.

Los asadores de manteca (Fernández de la Gaviota dixit), tenemos una sencilla pregunta que hacer:

Desde que en España se han facilitado los trámites de divorcio, ¿se casa más gente o se divorcia más gente?.

Ah, vale...

Y ya puestos, seamos realmente "ambiciosos con las reformas" y sigamos el ejemplo del Corte Inglés, pero de verdad, y no sólo para lo que nos interesa.

No nos quedemos en el despido libre.

Exijamos que al trabajador, cuando le pongan de patitas en la calle con una mano delante y otra detrás, tenga que devolver todo el sueldo percibido durante el tiempo que trabajó en la empresa.

Si a El Corte Inglés le funciona, a nosotros también, ¿no?.

PS: No, querido amigo. No se pase usted de listo. Si se divorcia, nadie le va a devolver ningún dinero. Esto es España, así que le recomendaría que más bien se fuese preparando para todo lo contrario.

4 comentarios:

Antonius dijo...

Muy bueno, como siempre.

Y por fin entiendo el nombre de la bitácora... y por cierto, que ascazo me da el tal de la gaviota, no sabía que ha semejante punto era capaz de llegar, un poco mas y echo la cena, pero que patético.

jba dijo...

Lo cierto es que abaratar el empleo y abaratar el despido es la misma cosa.
No estoy seguro de tus datos en el sentido de que abaratar el despido haya creado más desempleados, más que en grandes números. Sí es cierto si consideramos el principio y el fin de la etapa. En 1975, el sistema era paternalista con el obrero. El estado democrático simplemente se ha aplicado en el "desmontaje" de esa protección.
No recuerdo reformas (en España) en el sentido de encarecer el despido y sus datos de desempleo.

Museros dijo...

En 1975, la indemnización por despido, en España, era de 90 días por año trabajado. Y sólo existía una modalidad de contrato: el contrato fijo.

El número de parados no llegaba (tiro muy por lo alto) al medio millón (creo que eran algo más de 300.000).

Según los libegales, con semejantes indemnizaciones por despido y permitiéndose sólo el contrato fijo, el paro debería haber sido muy superior al actual.

Y recordemos que, en 1975, lo habitual era que una familia se pudiese mantener con un solo sueldo. Algo que es pura ciencia-ficción para casi todos los españoles en la actualidad.

Museros dijo...

Tasa de paro en España en 1973:

2'3%.

Indemnización por despido: 90 días por año trabajado.

A partir de ahí, basta comprobar cómo las sucesivas "reformas laborales" (eufemismo utilizado para abaratar el despido) se han ido acompañando de un número cada vez mayor de parados, y de salarios más bajos.

Y es lógico. Abaratando el despido, no sólo se reduce la plantilla, sino que se aprovecha el miedo al despido para renegociar los contratos a la baja (o despedir para recontratar por un salario más bajo y condiciones peores).