domingo, 11 de marzo de 2012

Aceite y agua.


He tenido un momento de lucidez, y voy a tirar mis libros de San Agustín, Belloc, Chesterton y Castellani. Y eso sólo para empezar.

La razón es muy sencilla: No quiero libros católicos. Quiero católicos en los libros, que cambien la literatura universal desde dentro.

He llegado a la conclusión de que la literatura y la religión son como el aceite y el agua, así que no pueden ni deben mezclarse.

No sé cómo, ni cuándo, ni porqué se me metió esta idea en la cabeza. Lo único que sé es que me gusta cómo suena.

Así que, continuemos con la tarea. A ver esa Biblia de la estantería de la izquierda...

11 comentarios:

Maite C dijo...

Más que lucidez has tenido ofuscación, pero la explicación como símil ya me vale, entendiendo que es justamente por todo lo contrario.

Muy bueno!!!

Museros dijo...

Gracias, Maite.

Una amiga, en facebook, ha escrito el siguiente comentario (dando en la diana):

"Pues nada, a leerse el crimen del padre Amaro o cosas así.Que salen muchos catolicos y seguro que así tenemos contento a mas de un obispo."

AMDG dijo...

Avisa el día en que los vas a tirar. Y de paso, la hora y el contenedor :)

Antonius dijo...

Muy bueno.

Por complicarlo un poco: también sería deseable que no hubiera obispos en los partidos. En los partidos católicos, digo (¿los hay?). Y el día que los partidos católicos (¿existen?) lo comprendan verán como les va mejor en los resultados.

Saludos.

Museros dijo...

Antonius:

No creo que haya obispos. Pero puede que se les haga demasiado caso.

Museros dijo...

AMDG:

Me ha dado la idea un comentario de otro amigo en facebook: cambio estos libros por novelas de Dan Brown, que he oído que en algunas salen cardenales y hasta papas.

Antonius dijo...

A eso me refería: que dado el actual estado de cosas los citados partidos políticos católicos (los que hubiere) deben dejarse de clericalismo genuinamente meapilas en el peor de los sentidos y mandar a los obispos a tomar concilio vaticano segundo, vamos, que no deberían dejarles ni asomar la punta de la napia. Que los obispos se dediquen a facilitar la invasión mediante Caritas y que les dejen las iglesias a los moros, entre muchas mas barrabasadas, pero a los que quieran hacer algo de verdad que nos (les) dejen en paz. Y si quieren que nos excomulguen, así tienen una línea mas que añadir en su brillante hoja de servicios, para cuando llegue el momento de ajustar cuentas y tal.

Por si alguien pasara por aquí y no lo conociese, aprovecho para también recomendar El liberalismo es pecado, del padre Felix Sardá y Salvany, escrito hace como 130 años pero de una actualidad tan rabiosa como pasmosa. Imprescindible. Se habla de todo lo que se tiene que hablar sin dejar resquicio de nada. Lo dicho: Imprescindible.

Gonzalo dijo...

Jajajaja.

¡Cómo no se nos habrá ocurrido antes!

El facha Martinsky dijo...

A chingá ¿Mario Monti es cristiano?, mira, esa no me la sabía, habría que darle a msr. Saénz un cursito de Doctrina Social de la Iglesia ¿No?

Saludos desde la Nueva España

ana dijo...

Reflexiones de Rabindranath Tagore dadas como respuesta a un misionero cristiano que le pidió consejo sobre cómo ejercer mejor su apostolado en la India.

"No trate de predicar siempre su doctrina, entréguese con amor.
Su mente occidental está demasiado obsesionada con la idea de conquista y posesión, por un inveterado hábito de proselitismo.
Cristo nunca predicó ningún dogma:predicó el amor a Dios
El objetivo de un cristiano debería consistir en ser como Cristo, nunca como un reclutador de coolies que trata de llevarlos a la plantación de te de su amo.
El verdadero predicador debe ser excelente, lo que se consigue con humildad, amor y dedicación.
Si lleva dentro de sí su orgullo de raza, secta o superioridad personal, es inútil que trate de hacer el bien a los demás.
Rechazarán su mensaje, e incluso, si lo aceptan, no se beneficiarán moralmente de él.
En el plano moral no se puede hacer el bien a menos que se sea bueno.
No se puede predicar el cristianismo hasta no ser como Cristo.
Entonces, no predicará usted el cristianismo, sino el amor a Dios, que es lo que hacía Cristo."


El sentido común...

Antonius dijo...

Pero vamos a ver... Que un politeísta culto le pueda aconsejar a un misionero cristiano es una cosa pero otra es que pretenda darle clases de cristianismo... desde luego si el misionero no le contestó a eso sería por prudencia...

No me parece que Tagore tuviera mucha idea de cristianismo como para ir dando consejos, y si ese texto es cierto lo demuestra claramente... entiéndase cristianismo por catolicismo, lo demás son herejías, así que supongo que el misionero era católica de ser cierta la anécdota.

Así que... ¿que hacemos en la Iglesia con tanto dogma? ¿Se los inventaron los Apóstoles, los Padres y los Doctores de la Iglesia? ¿¿¿???

Lo que pasa es que obviamente un politeista hindú no reconoce a Cristo como Dios verdadero, así que es normal que aconseje... "¡no predique usted el cristianismo!"

Me quedaré con la duda de lo que respondió el racista, soberbio y mal cristiano misionero.

Madre mía como andan las cabezas.