viernes, 2 de marzo de 2012

Una sumisión cívica (II).

Los jerifaltes peperos tratan a las víctimas del terrorismo igual que se suele tratar a los locos que molestan cuando uno se los quiere quitar de encima: les dan siempre la razón, pero no les hacen ni caso.

Para las víctimas del terrorismo, palmaditas en la espalda ("...aprecio, cariño, comprensión, blablabla..."). En cambio, para Amaiur y ETA, dinero (que para eso Amaiur es un partido político legal, y lo seguirá siendo) e "indultos individualizados", respectivamente (y me voy a tirar en plancha a la piscina sin saber siquiera si hay agua, pero algo en mi interior me dice que ETA está de lo más blandita y se conforma con un solo "indulto individualizado" para cada etarra).

Es que los familiares de los asesinados por ETA son así de insistentes y, además, con tanta carantoña y tanta fotito, se han llegado a creer que, aparte de ayudar al PP a ganar las elecciones generales (ya lo sabíamos, don Francisco José, pero no está de más reconocerlo), tenían algo que rascar por aquí.

Mientras tanto, las marimares y las becerriles del PP miran atentamente sus nóminas y sus dietas de europarlamentarias, y piensan para sí: "La muerte (de mi hermano) tenía un precio".

PS: Y, como pueden comprobar, la tomadura de pelo (aceptemos "pulpo" como animal de compañía, para no liarnos demasiado) a los familiares de los asesinados por ETA, está teniendo, como protagonistas, a los de siempre: a esos fantásticos "cristianos en los partidos" que tan fascinados tienen a los monseñores.

PSS: Don Jaime: Si "las víctimas siempre tienen razón", ¿es cierto entonces que la culpa de los atentados del 11-M la tienen Aznar y el gobierno del PP por meter a España en la guerra de Irak, tal y como siempre ha sostenido doña Pilar Manjón?. Bueno es saberlo...

1 comentario:

Antonius dijo...

Completamente de acuerdo.