jueves, 1 de marzo de 2012

Vente a Pyongyang, Pepe.

Si para algo va a servir esta legislatura, es para machacar e insertar en la cabeza de los súbditos del sistema una idea muy sencilla: que ser un empleado público con un sueldo medianamente decente es una ignominia, porque eres "un parásito". Pero que, en cambio, tener un contrato basura en una empresa privada es todo un honor, porque eres "productivo".

Qui prodest? Venga, que no es tan difícil... ¿He oído "privatizaciones"? Bien, ya vamos atando cabos por aquí...

Porque, como ya apuntamos en otra entrada, ser explotado por el estado se llama "socialcomunismo", y es de mal gusto (yo diría que es hasta un poco cutre). Sin embargo, ser explotado por una empresa privada se llama "libre mercado" y es una maravilla que te rodea de un aura así como de glamour.

Los mismos que se pasan el día viendo "socialcomunistas" por todas partes nos llevan a todos al comunismo de marca. Y no dejan de repetirte lo alegres que deberíamos estar todos de poder elegir para qué marca trabajaremos de sol a sol por cuatro duros.

Porque, en el "libre mercado", trabajar de sol a sol se recompensa con cuatro duros, pero obligar a otros a trabajar de sol a sol se recompensa con bonus millonarios. Bonus millonarios que nunca podrían existir si otros ganasen más de cuatro duros por trabajar de sol a sol (sigan atando cabos, sigan...).

Los "tontos útiles" (algunos, en realidas, son listillos que también sacan tajada de esto) hablan de "relanzar la marca España" y lo que están "relanzando" es la "marca Corea del Norte". Eso sí, sustituyendo el mono verde por el traje y la corbatilla del inframileurista que cree que, hablando como los millonarios, algún día llegará a serlo...

El "libre mercado", por lo visto, no era otra cosa que disfrazar a los nuevos norcoreanos de ejecutivos de Wall Street. Y es que el "libre mercado" nos ofrece la posibilidad de ser como Donald Trump, pero sin el dinero, sin las casas, sin los cochazos y sin las mujeres. Es decir: unos perfectos giles (que dirían en Buenos Aires).

Pero no desesperen, que el bondadoso sistema nos ofrece, como siempre, una salida. ¿Quiere usted hacerse famoso rápidamente? Tiene dos opciones: 1- Silicona, botox, Tele5. 2- Pañuelo palestino, barbita de cuatro días, Intereconomía.

PS: Sí, quizás me haya pasado con las comparaciones y las analogías. En Corea del Norte, la gente pasa un hambre que no veas. Aquí, la gente hace cola delante de Cáritas para pasar el rato y hablar con los vecinos, y rebusca en la basura las llaves de casa, que se cayeron anoche en el contenedor.

PSS: ¿Caritas? Pero ¿Caritas no había cerrado el 20 de Noviembre pasado a medianoche, porque ya no era necesaria su existencia?.

9 comentarios:

Antonius dijo...

Como siempre de acuerdo en todo, con alguna matización.

1. El carácter vitalicio del funcionariado debe desaparecer, además del desorbitado número de funcionarios y de los excesivos privilegios con los que cuentan en la mayoría de los casos. Con esto no estoy ni mucho menos dando razones al "libre mercado" sino que estoy hablando de una realidad por todos sabida: es cierto que sobran funcionarios y muchos, es cierto que el privilegio vitalicio es injusto y crea malos hábitos laborales (por así decirlo), y es cierto que sobran privilegios (seguros privados, cursos subvencionados de lo que sea y aunque no tenga que ver, excedencias ventajosas, hoy estoy deprimido no voy a trabajar, me voy a almorzar y vengo dentro de dos horas, me voy de compras toda la mañana, voy a llamar a mi novio que está en Groenlandia y que pague el ministerio o el ayuntamiento, etc... etc... etc...) Todo esto debe desaparecer.

Ahora bien otra cosa es la privatización. Por supuesto que debe mantenerse la titularidad pública pero con una gestión (laboral) justa para el trabajador de dentro pero respetuosa con el trabajador no público, y también eficiente y racionalizada en cuanto al servicio prestado y el coste repercutido en el contribuyente.

Hay que decirlo todo.

2. Cáritas... algunos lo llaman Caritas (sin acento) por la vergonzosa colaboración que están haciendo en el proceso de invasión destructiva (ingeniería social del NOM). Lo que hace Caritas no es caridad, sino una mezcla de enfermiza imbecilidad endófoba con el susodicho proceso de ingeniería social destructora de la civilización cristiana (católica, que es el único cristianismo verdadero).

Me consta que en otros países Cáritas practica la caridad de un modo honrado, se da cuando se necesita de verdad y cuando está justificado, no sin tón ni són, sin pretender dar cobijo y alimento a continentes completos, por cierto con evidentemente peligrosísimas diferencias "culturales".

Museros dijo...

Gracias por la corrección, Antonius. Enmendada la falta de ortografía.

Estoy de acuerdo en que el número de empleados públicos es excesivo. Pero se meten en el mismo saco a los de "designación directa" (los enchufados, cuyo número sí ha aumentado meteóricamente de un tiemp a esta parte) con los funcionarios de carrera de toda la vida, bastante menos proclives que los enchufados (por la cuenta que les trae) a caer en los malos hábitos que mencionas.

También es un error la lógica que, como solución a los malos hábitos de una parte de los miembros de un grupo, propone la eliminación (en lo que a situación laboral se refiere) de dicho grupo. Esta lógica es defendida por los mismos liberales que luego protestan, acusándote de generalizar injustamente, cuando señalas los malos hábitos de, por ejemplo, los directivos y presidentes de muchas megaempresas.

Esos malos hábitos quizás no desaparezcan nunca, ni entre los funcionarios ni entre los que trabajan en las empresas privadas, pero para eso hay reglamentos que los castigan. Reglamentos que no son aplicados (o cuya no-aplicación es consentida) por los mismos políticos que luego señalan con el dedo, como culpables, a todo el colectivo.

Es también la misma lógica, con algunas variaciones, que se utiliza contra los controladores aéreos o los pilotos de Iberia.

Antonius dijo...

Yo hablo en términos generales y en esos términos mantengo lo que digo. No me doy por aludido en los errores de lógica que mencionas porque lo que yo digo no necesariamente se contradice a lo que tu dices.

Mas concretamente.

1. Yo digo que el funcionariado no debe ser vitalicio, independientemente de si el funcionario es de carrera o es a dedo, e independientemente de los excesos que se cometan y de los reglamentos que haya y de que éstos se apliquen o se dejen de aplicar.

Los funcionarios de a dedo deben ser des-dedados y los de carrera ya se encargarán los liberales de quitárselos del medio también, creo que injustamente e ilegalmente. Yo lo que digo es que el dedo que se acabe, y el de carrera que se reinvente, readecúe o lo que sea (todo esto en teoría, no creo que lo veamos) pero que sea lo que sea en ningún caso haya mas carácter vitalicio.

2. No propongo la eliminación de ningún grupo, lo que propongo es la eliminación de su carácter vitalicio. Que esta eliminación tenga o no carácter retroactivo es otra cuestión de discutir, y complicada por cierto. Mas bien opino que con excusa de las circunstancias es posible que los liberales apliquen la retroactividad. Así que funcionarios, sí, es necesario, pero de por vida, no.

3. No propongo la eliminación del carácter vitalicio para solucionar malos hábitos, sino como una cuestión de principios y de justicia, porque aquí o todos vitalicios o ninguno vitalicio, pero el debate que surge de esta premisa sería demasiado extenso y parece que en principio la experiencia histórica nos dice que es mejor que ninguno vitalicio a que todos vitalicios (suena a socialismo).

4. Por tanto según lo anterior queda claro que si digo algo parecido a lo que dicen los liberales lo digo por razones y con intenciones completamente diferentes. No porque se diga algo parecido se ha de ser algo parecido, ejemplos hay y muchos, caer en esa trampa sí sería un error de lógica.

5. Por supuesto los reglamentos deben ser aplicados pero aun así creo que estamos de acuerdo en que sobran muchos funcionarios y en que sobran muchos beneficios (sea de a dedo o sean de carrera), aunque quizás no estemos de acuerdo pero es mi opinión que sobra y urgentemente el carácter vitalicio según lo acabo de explicar.

6. Aclarados los términos creo que lo que yo he dicho no tiene nada que ver con lo de los controladores aéreos y demás, son cuestiones aparte según mi intención y lo que he dicho y razonado.

Museros dijo...

En cualquier caso, no sólo se "acusa" al funcionario de "parásito", sino que cualquiera que tenga un salario medianamente decente es también señalado como "culpable" de una supuesta "baja productividad" y "baja competitividad".

Antonius dijo...

Todo esto dicho en términos del mundo, porque el único programa justo es el del reino de Dios:

"Buscad primero el reino de Dios y su justicia y lo demás os será dado por añadidura".

El día que todos amemos a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo, ese día es que Cristo ya habrá regresado, y no habrá dinero, ni sueldos, ni beneficio, ni sindicatos, ni política, ni funcionarios, etc...

Creo que deberíamos ir preparando este reino de los Cielos con el sacrificio y el martirio propios. ¿Nos atrevemos? Esa es nuestra fe.

Antonius dijo...

En cualquier caso, no sólo se "acusa" al funcionario de "parásito", sino que cualquiera que tenga un salario medianamente decente es también señalado como "culpable" de una supuesta "baja productividad" y "baja competitividad".

Bueno, creo que eso es otra historia, y creo que habrá de todo, casos de verdaderos parásitos y casos de verdadera envidia y calumnia. En cualquier caso yo no he hablado en ningún momento del salario de los funcionarios o de cualquier otro trabajador, no he tocado ese tema porque es otro tema.

Gonzalo dijo...

Tú lo que eres es un rojo peligroso.

O algo.

Je.

Museros dijo...

Gonzalo:

Y de los que queman contenedores por la calle. :)

Antonius:

Lo del salario medio decente lo digo porque el ejemplo del funcionario público tiene dos flancos por los que se le ataca:

1-Porque siempre se presenta lo privado como sinónimo de buena gestión y lo público como sinónimo de mala gestión, y se ofrece como "solución" (no es de extrañar) la privatización. Mientras tanto, se salvan empresas privadas - y no sólo bancos- con dinero público.

2- Porque también se critica el salario. Demasiado alto para el gusto de los posibles y futuros beneficiarios de las privatizaciones, cuyos propósitos, una vez recibida la empresa pública en su regazo, no son difíciles de imaginar.

Por estas razones se presenta a los empleados públicos (sin distinción) como unos de los principales culpables de la situación actual. No digo que tú lo estés haciendo, sino que se hace.

Antonius dijo...

Sí, estoy totalmente de acuerdo contigo, solo trataba de aclarar los matices y evitar cualquier malentendido.

Uno de los trucos favoritos del propagandista (en este caso el liberal) es el mezclar mentiras con medias verdades, camuflando sus intenciones con sofismas y creando confusión con todo ello.

Me parece que este es un caso verdaderamente paradigmático. Por eso en estos casos en cuando es de obligación precisar con las matizaciones, así queda mas al descubierto el engaño y el mentiroso.

Saludos.