domingo, 4 de marzo de 2012

Y se sumaron al cambio.

Cuando Zapatero era presidente, y gracias a una ocurrencia de Luis Aragonés -por entonces, seleccionador nacional- en una rueda de prensa, los medios de comunicación (y we the people, para variar) rebautizaron a la selección española de fútbol como "La Roja" (imagino que como deferencia hacia las personas que padecen de daltonismo).

Se omitió, piadosamente, que tal sobrenombre, además de muy oportuno y conveniente, dado el signo político del gobierno en ese momento, era un plagio y una imitación del sobrenombre con el que los chilenos han conocido, de siempre y de toda la vida, a sus equipos nacionales.

El caso es que, el otro día, la selección española de fútbol jugó el que creo que es su primer partido desde que cambiaron las siglas del gobierno, y cuál no fue mi sorpresa al ver algunas fotos del evento en la prensa del régimen y comprobar que, por primera vez en su historia, la selección salió al campo, no como "La Roja", sino como "La Azul Gaviota".


Como era de esperar, tan infrecuente colorido en el uniforme no despistó lo más mínimo a estos chicos, quienes, a pesar de ir disfrazados de equipo del torneo de Adheridos de Intereconomía, despacharon a Venezuela sin ningún problema y con la solvencia a la que tienen acostumbrado a todo el mundo de unos años a esta parte.

Pero no me negarán que llama la atención que, con Zapatero, la palabra "roja" fuese el santo y seña de la selección, desplazando a la tradicional "furia" (que suena algo así como muy antidemocrática, y hasta parece que se van a poner a tirar mandarinas a los antidisturbios en vez de a jugar al fútbol). Y que, justo ahora que gobierna el PP, se cuele en el segundo uniforme un color nunca visto en la selección, pero tampoco exento de connotaciones políticas en España, a estas alturas.

Será casualidad. O no.

Aunque, se pongan como se pongan, el Mundial lo acabaron ganando vestidos de un azul de lo más joseantoniano. Un color mucho más apropiado para el que, seguramente, fue el momento más destacado de toda la historia del deporte español.

No como el otro día, cuando, hasta para jugar al fútbol, el azul gaviota apareció indisolublemente unido a la palabra "beneficio".

4 comentarios:

Antonius dijo...

Todavía no me explico como es posible que permitieran jugar y ganar a España vestida de azul mahón. ¿Se les escapó ese detalle? Todo un símbolo: España logra la victoria final vestida de azul mahón, por muy "roja" que la llamen, por muy rojos que fueran los de entonces, que por cierto son los mismos que ahora solo que cambiando el color, no político, sino el color propiamente dicho.

Por otra parte a mi el nuevo color azul celeste me parece de lo mas español, o mejor dicho, lo sería, porque como agudamente has dicho la intención no es que sea azul mariano, sino azul Mariano, o azul gaviota como bien dices.

Saludos.

Museros dijo...

Que conste que, a mí en particular, el azul celeste también me gusta mucho.

Orisson dijo...

Te gusta el azul purísima, chaval...

De todos modos, en defensa del color rojo y del sobrenombre, diré que ése es el color que usaba España en las campañas europeas contra el hereje naranja (vaya, naranja como los meones).

Un saludo

Maite C dijo...

Ja,ja,ja... Orisson me encanta.
Lo llevas muy dentro, no lo puedes remediar.