lunes, 5 de marzo de 2012

Una sumisión cívica (IV).

Al igual que ocurrió con el movimiento antiabortista cuando Aznar llegó al poder, a esta concentración por la ilegalización de Amaiur acudieron, este fin de semana en Madrid, cuatro gatos mal contados.

Al igual que ocurrió con el movimiento antiabortista cuando Aznar llegó al poder, no se ha visto por ningún lado a todos esos "españoles de bien" (es decir, peperos) que, cual marabunta, corren a ocupar las calles de Madrid y otras ciudades españolas cuando son convocados por asociaciones y colectivos "independientes" y "cívicos" (es decir, peperos).

Al igual que ocurrió con el movimiento antiabortista cuando Aznar llegó al poder, esta concentración por la ilegalización de Amaiur no ha tenido el más mínimo eco en los medios afines al PP. Compárese, no ya con la resonancia del evento, sino con las semanas de "calentamiento de motores" con las que los fedeguicos animaban el ambiente antes de manifestaciones con reivindicaciones similares cuando Zapatero era presidente.

Al igual que ocurrió con el movimiento antiabortista cuando Aznar llegó al poder, a los colectivos (peperos) de víctimas no se les ha visto por ninguna parte. Andan demasiado ocupados agasajando a los ministros del gobierno que negocia con ETA. Al igual que las cabezas visibles del movimiento antiabortista estaban muy atareados siendo secretarios de estado cuando Aznar era presidente, la AVT, por ejemplo, invitó hace sólo cuatro días, a una entrega de premios al ministro que, pocos días antes, había dicho que, de ilegalizar Amaiur, nasti de plasti.

Nada que ver, por supuesto, con el trato que merecían los Rubalcabas y Zapateros, a quienes se les exigía y se les recriminaba todo lo habido y por haber (y con toda la razón). Y eso que los Rubalcabas y los Zapateros, dentro de su maldad, siempre tuvieron la decencia de no acudir a hacerse fotos a estos eventos en los que no pintaban nada (que también se les invitó alguna vez, no para hacerles carantoñas como a los políticos peperos, sino más que nada para ponerles en evidencia).

Y me atrevo a asegurar que, al igual que ocurrió con el movimiento antiabortista cuando Aznar era presidente, dentro de unos años los "españoles de bien" (es decir, los peperos) que ahora miran para otro lado, se atreverán a decir, con todo el morro (que lo tienen, y de sobra), y encogiéndose de hombros, que "cuando Rajoy era presidente nadie se movilizó, nadie salió a denunciar la negociación del gobierno con ETA". Y, con "nadie" quieren decir "las asociaciones y los medios de comunicación peperos", claro está.

Pero todos esos que dicen que "hay que acompañar a las víctimas del terrorismo cuando salen a la calle", y que no se pierden ni una de las manifestaciones (peperas) convocadas por las víctimas (peperas) del terrorismo, tienen una magnífica oportunidad de demostrar que se creen lo que dicen acompañando también a Pilar Manjón y a su asociación, que acudirán a la manifestación convocada por UGT y CCOO el 11 de Marzo en Madrid.

No, si ya sé que a Pilar Manjón no hay que darle ni agua. Que Pilar Manjón no es del PP (aunque, al contrario que otros, siempre ha sido lo suficientemente honesta para no ir por la vida de "rebelde cívica independiente"). Pero es que, como siempre tenemos, y hemos tenido, esa flojera en la patita derecha, no hay mani del PP a la que no acudamos de comparsa, con la excusa de las justas reivindicaciones que compartimos. Pero, a las manis de la izquierda, ni hablar. Que, por muy justas que sean sus reivindicaciones, igual nos contagian las garrapatas.

Y, para demostrar que, por mucho que lo disimulemos, también somos, muy adentro, "españoles de bien", no dejaremos de acudir a la enésima mani del PP, convocada por las habituales asociaciones "independientes" y "cívicas" (es decir, peperas) este 24 de Marzo.

Dime con quien andas, y te diré de quién eres el tonto útil...

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