miércoles, 25 de noviembre de 2009

Homenaje a Esaú.

A mí esto de "católicos y vida pública", me suena un poco como lo de "mujeres de vida pública": a prostitución.

El profesor Javier Paredes describe muy bien, en un artículo en su blog "Scriptorium", en qué consiste (o en qué ha quedado, con el paso del tiempo, una vez saltaron las alarmas ante un invento que amenazaba con acabar cumpliendo su teórico propósito) esto del congreso "católicos y vida pública": un sitio en el que, básicamente, en medio de una ingente cantidad de palabrería, se acaba invitando a todos los católicos a colaborar (o a seguir colaborando) con el mal, con la excusa de intentar convertirlo en bien.

No obstante, yo me quedo con una frase del artículo del profesor Paredes:

Si Zapatero tiene la culpa de todo, entonces nadie tiene nada que rectificar

PS: Alfredo Dagnino, convertido en el perejil de todas las salsas del "amagar-y-no-dar" malminorista.

1 comentario:

fionella dijo...

No sé si será el lugar adecuado para comentarlo, pero viendo ayer una tertulia en una televisión de mi tierra de "carácter católico" en el cual las tertulianas habituales se declaraban en contra del aborto y creyentes, me llevé la gran sorpresa de que "ellas no abortarían, pero...que si alguien lo necesita, oye..."

¡Que si alguien LO NECESITA!!!???

Pena, indignación, rabia, ganas de llorar...Todo eso se me agolpó antes de apagar la tele ipso facto. Porque esos son los católicos que "defienden" la vida, que se declaran creyentes y que trinan contra el gobierno cuando no se le ve aparecer tras la manifestación del 17-O.
Y esto es lo que hay.